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LUNES 17- 6- 96 CULTURA ABC Pág. 59 Muñoz Molina vindica el destierro y destiempo de Max Aub en su ingreso en la Academia El único galardón indudable en literatura es la maestría dice el n ievo académico Madrid. Natividad Pulido A sus 40 años, Antonio Muñoz Molina se convirtió En un solemne acto, el recipiendario evocó el ayer en el académico más joven de la Docta Casa, Destierro y destiempo de Max Aub el autor donde ocupa ya el sillón u de nueva creación. El que, en su exilio mexicano allá por 1956, imaginó escritor fue presentado por Gonzalo Torrente Ba- su ingreso en la Academia. Respondió al más jo- Uester, Ángel Martín Municio y Luis Goytisolo. ven académico el más antiguo, Francisco Ayalá. Académicos reales, irreales, vi- lo que él llama la cultura alter- naenos imaginario ingreso acadévos, muertos, que pronuncian nativa del agradecimiento por- mico. El protagonista de este más sus discursos, que no llegaron a que olvido es ingratitud, confor- melancólico que sarcástico acto pronunciarlos nunca o que, in- midad fácilmente maquillada de fue Max Aub, escritor nacido en cluso, los imaginan... Todos ellos irreverencia. Agradecimiento es París, de origen judío, establecido se congregaron por unas horas, memoria y diálogo Y junto al en Valencia, desterrado en Méaunque sólo fuese imaginaria- acreedor, de la mano, viene el xico, que nunca olvidó España. mente, literariamente, en un so- desdén. Un desdén sobre el que A él, a su memoria, a su olvido, lemne acto celebrado ayer en la cree que se ha construido la cul- quiso dedicar Antonio Muñoz MoReal Academia Española, que es- tura española de las últimas déca- lina el grueso de sus palabras en tuvo presidido por la ministra de das El mismo que padecieron, un estrado que aquél nunca lleEducación y Cultura, Esperanza en su opinión, Galdós, Baroja, garía a pisar. Allí estaba ayer MuAguirre. Antonio Muñoz Molina Antonio Machado- quien pasó ñoz Molina, cual involuntario entró en el salón acompañado de años escribiendo un discurso de usurpador algo que trató de juslos académicos Lilis Goytisolo y ingreso en la Academia que tificar vindicando la literatura de Eliseo Álvarez Arenas. El nuevo nunca llegó a pronunciar- o, más un novelista que sentía haberse académico- que pasa a ocupar un recientemente, Miguel Delibes. quedado, por culpa de la derrota sillón de nueva creación (el u Destierro y destiempo de Max y del exilio, sin patria y sin lectodio las gracias a todos aquellos Aub Éste es el título escogido res Más que un autor, Max Aub que me han servido de ejemplo por el autor de El jinete polaco empezó a ser- para Muñoz Molina con sus personas y sus obras Vi- para disertar en su ingreso en la una vos o muertos. Porque la litera- Academia. Un discurso escrito y la delleyenda literaria y política: escritor republicano exitura es la posibilidad de un diá- pronunciado cuarenta años deslogo maravilloso no sólo entre ge- pués de que otro fuese pronun- liado En el polo opuesto a la teneraciones, sino también entre ciado, imaginariamente, en un no oría de la predestinación, Antonio Muñoz Molina considera que los vivos y los muertos, entre los saberes y las artes Antonio Muñoz Molina Max Aub nos enseña que la historia, que sólo; sucedió de una manera ya cerrada, pudo suceder de otro modo. Cronista amargo y minucioso de las cosas que en realidad habían ocurrido, Aub se toma la revancha contando las que merecieron ocurrir La Guerra Civil podría no haber estallado. Y, por qué no, él podría haber ingresado en la Real Academia. O, como dice el nuevo académico, en una Irreal Academia, compuesta de muertos y desterrados: García Lorca, Miguel Hernández, Américo Castro, Pemán, Blas de Otero, Pedro Sáinz Rodríguez... Españolismo Privilegio inmerecido Honrado. Así se mostró el autor jieimense por pertenecer a la Academia, por tener el privilegio inmerecido de encontrarme en uno de los lugares donde más intensa y más fértil es la posibilidad de ese diálogo Más que lo que pueda aportar a la Docta Casa, Muñoz Molina insistió ayer en lo que puedo aprender de las personas que hoy me reciben y a las que aún me parece una presunción llamar mis compañeros No quiso pasar la ocasión sin hacer una defensa de esta institución que muchos aman- odiar con inusitado ímpetu, en la que las tormentas intelectuales cobran un aire vehemente de cismas y por la que los mismos que la vituperan se desviven por ingresar en ella Aunque, por encima de reconocimientos y de éxitos, Muñoz Molina cree que el único galardón indudable en literatura es la maestría Escribir es, para él, una compensación: El oficio de la literatura me es tan querido que el simple hecho- de dedicarme a ella, de publicar libros y tener lectores, ya me parece una recompensa Por ello tiende a sentirse en deuda con ambos. Partidario de que se nace acreedor o deudor cree que predomina la lógica de los acreedores. En contra, se acoge a Francisco Ayala: Es un espíritu libre, independiente y seguro de sí mismo Madrid. N. P. Veteranía y juventud se fundieron ayer en un abrazo: el de Francisco Ayala y Antonio Muñoz Moüna, el académico de mayor edad y el más joven, respectivamente. A ello se refirió Ayala, en las pri- meras palabras de su contestación al discurso del nuevo miembro de la Academia, encargo que recibió con gran alegría: Hay algo de simbólico y hasta de conmovedor para mí en el hecho de que haya sido el más viejo de entre nosotros el llamado a acoger en el seno de la Academia a quien habrá de ser por ahora el más joven de sus miembros Y para él, el primer elogio: Con toda su juventud, Antonio es un espíritu tan libre, tan independiente, tan seguro de sí mismo, que no ha sentido aprensión ninguna al asumir la tradición académica en lo institucional Ayala, al igual que hizo Muñoz Molina minutos antes, reivindicó la figura y la obra de quien fuera su amigo, Max Aub, una poco estudiada y mal conocida personalidad Uteraria Y recordó también el apócrifo discurso ya mencionado, que Ayala considera una broma literaria, una parodia que, lejos de ser burlona, risueña o divertida, constituía. mn documen- No quiso tampoco olvidar el españolismo de Max Aub: Ahora que a todos nos quieren encerrar y subdividir en particularismos miserables y que la palabra español es pronunciada en muchos lugares como un insulto o una to dolorido y acusatorio Singu- acusación, está bien acordarse de lar, único o desventurado son al- alguien que decidió ser español. gunos adjetivos escogidos por el Max Aub me parece un ejemplo académico que sí lo es para defi- de ciudadanía y de inteligencia nir al que no lo pudo ser nunca. españolas Como dijo en su obra Ayala no pasó por alto tampoco La gallina ciega Somos un su defensa a ultranza del español: puñado de gentes sin sitio en el Jamás sucumbió. a la tentación mundo Soy un turista al de derivar hacia el campo propi- revés Ése fue su drama, dice cio de la literatura francesa. Max Muñoz Molina: Max Aub no se quiso español en México; se podía olvidar y no podía volver. sentía español. Nuestra lengua Su destiempo era más grave y era para él algo esencial, algo vi- amargo que el destierro tal e irrevocablemente asumido Asistieron, entre otras persoEl exilio no mermó un ápice su nalidades, el director de la Real españolismo: Se empeñó en ser, Academia Española, Fernando no ya un escritor de lengua es- Lázaro Carreter; los académicos pañola, sino un escritor español y Pedro Lsiín Entralgo, Ángel Marun español exiliado. El más exi- tín Municio, Víctor García de la liado de todos los españoles. Se Concha, Francisco Rodríguez ha vivido a sí propio, ha querido Adrados, Alonso Zamora Vicenvivirse en calidad de escritor es- te, Emilio Lorenzo, Rafael Alvapañol exiliado, con una fidelidad rado, Gregorio Salvador, Antonio que no deja de ser conmovedora Colino, Eduardo García de EnFinalmente, volvió su mirada a terría, Claudio Rodríguez, Emilio Muñoz Molina, de quien tantas Alarcos, Emilio Lledó y Francisvaliosas contribuciones al trabajo co Rico; el académico electo Doacadémico tenemos derecho a es- mingo Ynduráin; María Asqueperar y le instó a cumplir la pro- rino, Juan Manuel Bonet, Rafael mesa que aparece implícita en su Borras, Santiago Gástelo, Luis Aldiscurso: la elaboración de un es- ¿berto de Cuenca, Ana Diosdado, tudio sobre Aub que coloque en Ana Gavín, Antonio Gutiérrez, su lugar debido dentro de la his- Elvira Lindo, Silvia y Pepe Martoria de nuestras letras la figura tín, Arturo Pérez Reverte, Ferdel gran escritor que fue mi ami- nando Rodríguez Lafuente y Francisco Valladares. goMaxAub