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TEIBUNA ABIERTA
DOMINGO 26- 5- 96
su parte, que Karabaj rECESÍTAMOS perdió su población arcambiar núes menia y que fue en el tras lentes de siglo XÍX, en virtud de observación con el fin un acuerdo entre el Zar de ver con claridad los Por Manue! JiiyiÉNEZ DE PABGA y el Sah, cuando los aractuales enfrentamientos entre comunidades que quieren ser dife- parecer, sea en el ámbito físico, sea en el ám- menios del Imperio persa fueron traídos a Rurentes y marchan al efecto 3 ajo banderas dis- bito político, por la dominación excluyante de sia. Los azerbaijanos no niegan que Karabaj tintas, Por ejemplo, lo que ahora sucede en la otro grupo No suenan las trompetas de los esté poblado de armenios, pero consideran tierra ex yugoslava no se comprende si nos movimientos nacionalistas, ni se escuchan que la armenización es de fecha relativaacercamos a aquel complejo panorama con el las ayengas expansionistas de eUos; los porta- mente reciente, por un acuerdo de gobernanprejuicio de encontrar aHí una guerra de na- voces de ios temerosos de perder la identidad tes extraños. El conflicto de identidad se centra en quién se instaló primero en ciones, Tampoco entenderemos, con el presentan a sus colectivos como un territorio y en quiénes, por mismo enfoque, el levantamiento de pueblos víctimas. tanto, son intrusos en la comunide la antigua Unión So dética, o las actitudes Esta habilidad retórica prodad auténtica. de ciertos grupos, más o menos cohesionados duce resultados notables. El victiy espaciosos, que hacen valer sus reivindica- misiíio de las personas, indiviAl victimismo le van bien esta ciones colectivas en el seno de los Estados de dualmente consideradas, es obclase de disputas. Hinca sus raíces la Europa Occidental. jeto del análisis de los psicólogos en una versión de la historia que hace verosímiles las inverosimiliHay que elaborar nuevos conceptos, con y de los psiquiatras, El victitudes del pasado. Alguien dijo que otros componentes que no sean los propios de mismo de una comunidad entera, en eso consistía precisamente el la idea de nación. Y bueno sería que, con una convencidos sus hombres y sus talento del historiador. En definivisión más nítida de lo que realmente pasa, mujeres de que son maltratados tiva, y como gustaba repetir a Relas tensiones se rebajasen. El confusionismo, en la organización más ampha de nán, la tradición no tiene disceren cuanto perplejidad, desasosiego y turba- la que forman parte (por ejemplo, nimiento: su tendencia no es ción de ánimo, impide el enjuiciamiento mí- un Estado nacional) donde se hahistórica, sino patriótica y poénimamente objetivo de personas y cosas. La llan en peligro de perder su identica ignorancia, lejos de favorecer la paz, es la ma- tidad, aparece ahora en Europa como un factor perturbador del dre de todas las batallas. La enseñanza de esta historia M. Jiménez de P arg No asistimos, en contra de lo que algunos proceso unitario en trance de reaconfeccionada con verdades a meJurista dicen, al rebrote de unos nacionalismos que lización. dias, o con falsedades de gran capermanecieron silenciados durante largo lado, resulta inconveniente; en Nadie, en su sano juicio histótiempo, sometidos a regímenes políticos de rico, pretende construir la Unión Europea sin ocasiones es peligrosa. Los escolares aprenopresión. En las actuales comimidades insa- tener en cuenta la diversidad de las naciones, den los relatos fantasmagóricos como si fuetisfechas, o falta la voluntad de expansión nacionalidades y regiones que forman el sen un- evangelio, y llegan a considerarse vícque define a las naciones, o se sitúa en un lu- componente humano del edificio jurídico- timas, en unos casos, y superhombres, en gar secundario de su programa de exigencias. político. El unifprmismó social; en su pro- 6 trÓ Np se transmite un legado histórico Se nota en estas comunidades, por el contra- fundo sentido, resulta imposible en Europa. que facilite la comprensión, la armonía y la rio, la adopción de posiciones defensivas, Pero el victimismo es xm sentimiento que no tolerancia entre todos. frente a, enemigos reales o imaginarios, por- tiene cabida en un sistema de convivencia El presente panorama europeo, infestado que una sospecha compartida las aglutina y con los otros con esos grupos que son con- por la acción de comuiúdades que buscan su moviliza. Si analizamos las declaraciones de Ifmplados como amenazadores de la identi- propia identidad y luchan por ejia, nos lleva sus dirigentes, en los varios idiomas en que dad propia. a la conclusión de que hay que desconfiar de se pronuncian, llegamos a la conclusión de Los nacionalismos admiten la integración lospohtieos que se apoyan demasiado en una que todos eUos temen perder la identidad de en up. a organización supranacional. El victi- historia reescrita deshonestamente para sus su grupo. He aquí la fuerza histórica de la úl- mismo, en cambio, fruto de ver movimientos propósitos actuales, en la que se utilizan log tima hora la identidad colectiva, en cuya de- invasores y aniquiladores por todas partes, espectros de negros aniversarios para turbar fensa se cuentan yaimjles de njuertos. cierra en sí mismo al grupo que lo padece, el presente. No es lo mismo continuar la hisF. Thual estudia en un recierite libro estos convtrtiéndolo en incapaz de admitir la aper- toria que montar los proyectos de una comunidad a lomos de una quimera. conflictos de identjifad en las comunidades tura del horizonte vital. bajo el control directo, o la influencia indiLa primera batalla, y la única que por el Recuérdese que, según la fábula, la quirecta, del poder soviético. La tesis que su- móndente importa a quienes se consideran mera fue un monstruo imaginario que tenia giere es aplicable en otros lugares. Para que víctimas de la trayectoria histórica, es reafir- cabeza de león, vientre de cabra y cola de exista conflicto de identidad- escribe- es ne- mar su identidad colectiva, dándole firmeza y dragón. Y vomitaba llamas. El pasado quimécesario que un grupo esté persuadido, con solidez. Cualquier otra empresa queda en un rico, tanto el de las personas como el de los razón o sin ella, de que corre el riesgo de desa- segundo lugar. El victimismo obliga a rees- pueblos, ocasiona daños al presente. cribir la historia. Se solía afirmar que son los vencedores en las guerras los que inspiran y firman para la posteridad los relatos de lo su COLEGIO cedido. Ciertamente ha sido así en múltiples ocasiones. Sin embargo, esa historia convencional tiene que volver a escribirse, de otra BEPOEIE III! OÍSAS f í t HUEVAS forma y con otro sentido, para alimentar el Oesíelas victimismo. SBñosr NECESITA Volviendo al Este europeo, en las escuelas ÍJ Inauguramos Obra de 200 a 700 mülones o personas de las comunidades que ahora se distancian o J: d curso de Moscú, o sé enfrentan abiertamente a Ruque puedan proporcionarla. 96- 97! sia, así como en los centros de enseñanza de Ref. a: Apartadlo Correos 36452 EDUCACIÓNINFANVL YPRIMARIA Macedoma, Bosnia, Serbia o Croacia, jos fla 28030 K iADRID IHFORMAHON Y SSATRICUUS C Real, 34- 1 Oíic 3- TEL 850 8211 mantes manuales de historia se parecen poco (Máxima discreción) COLLADO VILLALBA a los que fueron utilizados en tiempos atrás. Entre los diversos casos que cita Thual, resulta muy ilustrativo el enfrentamiento de- iNVERSiONiSTAS los azerbaijanos y los armenios en Karabaj, por la forma diferente en que unos y otros leen la historia. Según los armenios, la gran MIPOUM- U! 4 Si UM IODO W E yC Armenia de la Edad Media incluía la zona de HULLS- GSEFIOS- mSLSY- mHDO. Karabaj registrándose una continuidad del EN 3 ANOS NOTARSALMENTE Hsy liit homsgeneo idosaáo desde i I pías, mi. pueblo armenio allí, incluso cuando la región MEDIANTE HIPOTECA SKOWETOM ae SOO mz. No incluye preparacián del suelo ASESORAMIENTO FINANCIERO (9 1) 3 5 6 0 1 0 0 dejó de estar bajo la autoridad de los soberanos armenios. Los azerbaijanos aseguran, por- Máxima reserva-
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