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MARTES 12- 3- 96 SOCIEDAD ABC Pág. 75 Los restos de un avión halla dos en una cueva mexicana son los del mítico Cuatro Vientos Los pflotos Barberán y Collar fueron asesinados tras efectuar on aterriz e forzoso en l a Sierra Negra A falta de los últimos análisis técnicos, todo parece indicar que los restos de un avión hallado oculto en el interior de una profunda cueva mexicana son los del Cuatro Vientos el mítico aparato con el que Barberán y Collar atravesaron el Atlántico en 1933. El capitán Mariano Barberán, natg al de Guadalajara, acompañado del teniente Joaquín Collar, de Gerona, llevaron a cabo en el año 1933 toda una gesta aeronáutica, al cubrir en 40 horas y 5 minutos la travesía transatlántica desde Sevilla a Cuba en el avión Cuatro Vientos Después de un recibimiento apoteósico en La Habana, el 21 de junio partieron rumbo a México, pero nunca llegaron. Se dijo que el avión había caído en el mar, pero ahora, 63 años después y gracias a la tenacidad del periodista mexicano Jesús Salcedo, se ha confirmado que los aviadores españoles fueron asesinados por unos bandoleros de la sierra mexicana, días después de haber efectuado un aterrizaje forzoso en aquel país. El avión Cuatro Vientos un Bregüet tipo transatlántico construido en España por los talleres C. A. S. A. partió del aeródromo de Tablada (Sevilla) el 10 de. junio de 1933. Cuarenta horas y cinco minutos después el avión llegó a Camagüey (Cuba) batiendo el récord de mayor permanecía en vuelo en una travesía transoceánica. El 21 de junio de ese mismo año, los pilotos, a bordo tiel avión, salen desde La Habana rumbo a México, pero nunca, llegan a su destino. Las primeras investigaciones apuntaron a que se cayó al océano y en él se perdieron los cuerpos de Barberán y Collar, junto a la aeronave. Pero la leyenda negra construida en tomo a estos aventureros y las peripecias que al parecer sufrieron no le pasaron desapercibidas a Jesús Salcedo, que quiso averiguar por qué su país había ocultado lo que realmente ocurrió. Guadalajara. María Ruiz Durante sesenta y tres años, el misterio envolvió el trágico fin de uno de los más grandes raid aéreos españoles. Hoy sabemos, tal y como siempre se sospechó, que ios aviadores españoles fueron asesinados por bandoleros tras un aterrizaje forzoso. Análisis técnico del Museo del Aire El historiador del M. useo de Aire de Cuatro Vientos, Juan Manuel Riesgo, concede fiabilidad, a falta de los resultados finales de los análisis, a la versión aportada por Salcedo. Riesgo dijo a ABC que en estos momentos se están analizando en la Comandancia de Cuatro Vientos parte de los restos del fuselaje del avión encontrado en la caverna de La Guacamaya y que, a su juicio, pertenecen en efecto al Cuatro Vientos Asimismo, el historiador contó que Salcedo recibió amenazas, ya que por 1 Q menos uno de los protagonistas de la historia todavía está vivo. Riesgo también dijo que hay una hipótesis del joven historiador Jorge Fernández Pope, según la cual el avión se perdió en el mar; punto con el. que Riesgo está rotundamente en desacuerdo dado que el neumático encontrado en el mar no fue reconocido por el mecánico de la expedición Madariaga. El historiador sugiere que estos datos han tardado tanto en conocerse porque el Gobierno mexicano no podía dar oficialidad al hecho de que hubieran sido asesinados los dos pilotos españoles con la aquiescencia del acique del lugar, Julio Abendaño Alba. Motor: Hlspano- Sulza de 650 CV Autonomía: 8.800 kilómetros ¡México l a H ara (Ci 4i a Camagúey (Cuta) jpi JÍS 1,152 tons. SSOians. S. UOkms. En 1982, siendo presidente de México José López Portillo, el Gobierno inicia la llamada Operación Cuatro Vientos y son analizadas las llantas y un flotador de un avión, que el mecánico español Madariaga niega que pertenecieran a la aeronave siniestrada. Fruto de esta operación, las investigaciones más fiables de Salcedo establecen que el avión pudo tener un problema en vuelo y se estrelló en una zona de arbolado del estado mexicano de La Puebla, concretamente en la aldea llamada Chicholá, y allí los pilotos permanecieron con vida durante dos días. Atacados y asesinados Según se desprende de los testimonios de quienes vivieron esos hechos (hechos que más tarde han sido avalados por diferentes instancias oficiales del Ayuntamiento de lá Puebla y del Propio Ministerio de la Defensa de México) los pilotos españoles fueron atacados y asesinados por unos saqueadores de los que Se conocen sus nombres: Bonifacio Carrera, Reinaldo Palancares, y dos de sus hijos. De hecho uno de los asesinos, Bonifacio Carrera, aún vive, según aseguró a ABC Juan Manuel Riesgo, historiador del Museo del Aire de Cuatro Vientos, quien manifestó que Carrera ha mantenido diversas conversaciones con Salcedo y es él quien le podría haber facilitado los datos más fiables. de la trama. El mayor de los misterios se desvela el 16 de abril de 1995. En Casi todos lo sabían En 1970, siguiendo unas primeras investigaciones del periódico mexicano Excelsior inicia sus pesquisas y se desplaza a la zona de donde se tenían las últimas no. ticias del aparato, desaparecido frente a la Laguna de Barachona, en el estado de Tabasco. Fue allí donde se pensó en un primer momento que habían perecido ahogados. Salcedo descubrió que en esas aldeas de la Sierra Negra casi todos los habitantes conocían la cruenta historia por la que pasaron los pilotos. daño Alba, hombre fuerte de la región se procedió de esta forma para ocultar a los presuntos asesinos Bonifacio Carrera, Reinaldo Palancares y dos de sus hijos y ocultar esos hechos, o bien por la vergüenza de que estos actos podrían repercutir en España o en el extranjero El presidente de Aeropostal se ha puesto en contacto con el alPillaje y canibalismo calde de Guadalajara y, al pare- cer, con el de Gerona para poner La leyerida negra, según conspunto final honroso a esta historia. tata Riesgo, habla de pillaje, hurto de varios objetos a los ocupantes Se pretende repatriar los restos de los cuerpos y darie los máxie incluso de canibalismo, dados mos honores, con tratamiento de los rituales que se practicaban en héroes, como ya se les considera la zona. Lo cierto es que a uno de en sus lugares de origen a estos los asesinos se le encontró una de las pistolas que portaban los pilo- dos pilotos, protagonistas involuntarios de uno de los misterios más tos y que aún está siendo objeto largos de la aviación española. de estudio, así como diversas partes del fuselaje. Algunas teorías El capitán Mariano Barberán y el aseguran que la pistola no era proteniente Joaquín Collar, fueron capiedad ni de Barberán ni de Collar. paces de arrebatar, nada menos que a Chariés ündbergh, el reUno de los escritos más curiocord de permanencia en vuelo lisos que el alcalde Guadalajara fia gero en una travesía desde Eupuesto en conocimiento de los ropa a América. El vuelo de Lind- medios de comunicación es uno bergh a bordo de su Spirit of redactado por algunos vecinos de Saint Louis fue desde Nueva la zona, legitimado por autoridades Yori hasta París, -y, sin embargo, mexicanas, que sostiene que el Cuatro Vientos tuvo un reco- según los comentarios facilitados rrido mucho más largo. por el teniente retirado Julio Aben- un acantilado de la Guacamaya, a 700 metros sobre el nivel del terreno y a 1.050 sobre el nivel de mar, en un cueva de unos 30 metros de profundidad con ocho o diez metros de entrada, y con una pendiente de 90 grados, aparecen, los restos del Cuatro Vientos y lo que queda de sus dos pilotos. Las investigaciones de Salcedo, auspiciadas por la Compañía Aeropostal y su presidente, Julián Aparicio, y el propio Gobierno mexicano, descubren que los restos del Cuatro Vientos y sus pilotos fueron trasladados desde el lugar del siniestro, Chicholá, a la cueva de la Guacamaya y ocultados allí bajo tierra. 7 Í- tffci 1