
JUEVES 7- 3- 96
DEPORTES
ABC Pág. 77
1- 0: El Madrid mereció más, mucho más
El campeón español jugó su mejor partído de la temporada y sólo faUó ante el gol
Antes del partido el 1- 0 me parecía un rebultado para plantarse en Turín con la cara bien alta. Ahora, noventa minutos después, maldita la gracia que nos hace a todos. El Real Madrid dejó escapar vivo al Juventus. En los mejores sesenta minutos de la temporada lo tuvo tambaleante, acorralado, casi groggy, pero le faltó
Inoperante partido del Juventus, que sólo reaccionó cuando se sintió cerca del K. O.
Madrid. Enrique Ortego el último golpe. El que tumba al contrario patas arriba. Así se habría puesto el Santiago Bernabéu si Zamorano hubiera marcado en su gran ocasión de la segunda parte. Después de lo visto, e imaginando lo que dentro de catorce días se le viene encima al campeón español, el resultado se antoja raquítico, canijo.
Beal Madrid, 1- Juventus, O
1 Buyo 2 Chendo 4 Aikorta 3 García Caivo 11 Luis Enrique 6 Hierro 5 Redondo 8 Soler Peaizzi 1 Carrera g essotto, m. 77) 13 Ferrara 2
VIerchowod 5
Torricdli 3 Lombardo 7 ff adovano, m. 46) 16 Conté 8 12 (Quique, m. 27) Paulo Sousa 6 10 Laudrup (Jugovic, m. 65) i4 14 Míchel, m. 65) Deschamt s i i 7 Raúl Del Ptero 10 9 Zamorano Ravan li 9 Arbitro: Rothlisberger (Suiza) Mostró tarjeta amarilla a Carrera, Hierro, Ravanelli y Torricelli. Gol: 1- O, m. 21: García Calvo abre el balón hacia la banda izquierda, donde Soler se lo pasa a Zamorano. Éste profundiza para Laudrup, que avanza y centra hacia la llegada de Raül, que remata con la zurda, al primer toque, raso y junto al poste izquierdo. Se consumía el primer minuto El partido resultó mejor de lo esde una calada. Raúl, 18 años, fue perado. Y el brillo se lo puso el entrado por detrás por VIerchoequipo de Arsenio: Firme la dewod, 37. Podría ser su padre. Raúl fensa, compensado e l centro del se encaró. Miró a la cara al italiano. campo y fresco el ataque. ¡Qué Rostro crispado. Ojos de rabia y cómodo se mira al área contraria ambición. Era el aviso. La cara cuando atrás las espaldas están, oculta del Real Madrid. El anuncio bien cubiertas! Y así jugó el Madrid a toda la Europa futbolística de todo ei partido. Con la vista puesta que, esa noche; ei equipo inseguro en el amarillo chillón de Peruzzi. en el que nadie creía iba a ser un Hierro era el pivote, el obligado gran Real Madrid. Y lo fue. Inmenpunto de referencia para salir con samente superior al Juventus duel balón jugado. Se volcaba el rante sesenta minutos largos. equipo de Arsenio hacia la izHacía tiempo que no veía un Maquierda; por alií entraba Laudrup y drid así. Serio, concentrado, mentambién para ese lado se escoraba talizado, rabioso, agresivo, en definitiva, seguro de sí mismo. El partido salió vivo desde el principio. Demasiado suelto y abierto para un equipo italiano maestro en la especulación. Es Lippi tuvo que rectificar sobre evidente, el Juventus no es el la marcha mucho más que ArseMilán. Este Juventus vive de su nio. Lógico. El Juventus no funnombre, su camiseta, su oficio, cionaba, y el Madrid, sí. A pesar una buena defensa y la desesperade todo, será mucho más discución en la que siempre cae el contida la drástica decisión del riíatrario cuando se da de bruces con dridista de sentar a Laudrup que su barrera. Es su forma de ganar. Y todos ios remiendos improvisaasí también se es campeón. dos del técnico italiano. Anoche no existió durante tres Laudrup. Sin él, ei equipo cuartos de partido. Se lo comió el perdió la conexión entre el centro Real Madrid. Sólo cuando se vio del campo y el ataque. Míchel no contra las cuerdas, medio groggy, entró en juego y Redondo, aunestiró sus líneas y dio muestras de que se multiplicó como nunca, lo que puede ser capaz en su esbastante tenía con mantener ei tadio. El despliegue italiano coincitipo en su zona de referencia en dió con- la marcha de Laudrup. Moinferioridad numérica. mentos antes, Zamorano podía haQuique- Soler. El otro cambio ber sentenciado el encuentro y táctico de Arsenio. Primero Quiquién sabe si ia eliminatoria. Redondo. Esta vez ei argentino no se refugió cerca de su puesto preferido. Todo lo contrario. Se perfiló en ataque y fue el nexo de unión con Laudrup. Era una cadena. Hierro- Redondo- Laudrup- Raúl. El danés jugó como le gusta. A sus anchas. Sin mareaje específico, se movió entre las dos líneas de con tención del Juventus y siempre que tuvo el balón se gritó peligro. A raíz del goi de Raúl, en una preciosa jugada al primer toque, cómo no, por la banda izquierda, el Madrid pudo sentenciar. Una jugada de estrategia que remató Alkorta, un remate de Zamorano que se fue pegado al poste como se podía haber ido dentro y una pos- trera jugada de Raúl, con una finta en una baldosa, que si liega a ser gol era para llevarte a la Eurocopa a hombros. Todo del Madrid. Ei Juventus, echando mano de su oficio y en permanente vista al banquillo. La primera sorpresa de Lippi fue colocar a Ferrara- más rápido- en el centro de la defensa y a Carrera en el centro, al lado de Vierchowod. La inoperancia de Del Piero, erró. neamente colocado en la punta, mantuvo a Lippi en una duda perenne. Primero mandó a Deschamps a la derecha y a Conté a la izquierda, adelantó a Lombardo por esa misma banda y retrasó a su estrella De nada valió. Tras el descanso, sacó un delantero más y Del Piero se colocó donde en un día normal puede hacer daño, pero el Madrid mantenía el control. Del minuto diez al quince de esa segunda parte, el Bemabeú cantó los primeros toques de su equipo. Inmenso Redondo, torero Laudrup. Inquieto Raúl... Sólo faltó que entrara ese mano a mano de Zamorano con Peruzzi. Pudo ser casualidad, pero a partir de esa jugada se desperezó el Juventus. Luego vinieron la tarjeta a Hierro y la marcha de Laudrup, y el equipo cedió metros, se rompió en dos bloques. Todo lo bueno ya lo había hecho. Lástima que no le bastara para noquear al Juventus.
EL CAMBIO DE LAUDRUP
que jugó a la izquierda; y a los cinco minutos de la segunda mitad, él pasó a la derecha y Luis Enrique a ia otra banda. Del Piero. Todos los cambios tácticos de. Lippi pasaban por sacarte provecho a su bambino Inadvertido en la punta, ya en la primera parte lo retrasó a la media punta por ia izquierda, al mismo tiempo que. adelantaba a Lombardo y cambiaba de costa do a Deschamps. Dos- tres puntas. En la segunda parte, con la entrada de Padovano, Del Piero fue prácticamente un tercer punta, escorado a la izquierda. E. O.