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90 ABC CULTURA LUNES 4- 3- 96 Muere José López Rubio, último En la noche del sábado falleció en una residencia madrileña, a los 92 años de edad, el académico, autor teatral y colaborador de ABC José López Rubio. Sus restos mortales serán incinerados hoy a las diez de la mañana en el crematorio de La Almudena. En su disposición testamentaría manifestó expresamente su deB también académico Antonio Mingóte declaró a ABC que José López RubiQ es, el último de lo que él mismo llamó otra generación del 27 la de Mihura, Tono, Jardiel, Neville y él mismo. Esa generación es la que hizo La Codorniz -ese cataclismo cultural de 1941 en el que él mismo participó. En el teatro, López Rubio significa fantasía, imaginación, lírica y, sobre todo, unos perfectos, unos inmejorables diálogos. Tanto que algunas de sus comedias son sólo eso: diálogo. Su muerte me lia consternado porque la vivo como la desaparición del último de mis maestros José López Rubio nació en la localidad granadina de Motril, el 13 de diciembre de 1903. Su afición por la farándula se mostró tempranamente. Contaba quince años cuando estrenó su primera obra, en Cuenca, donde su padre era gobemador civil. Se trataba de un saínete para una compañía infantil, al que puso música el director de la banda municipal. Tres pesetas cobró por su primer trabajo. Estudió en Granada en un colegio de monjas francesas, y cuando su familia se trasladó a Madrid, ingresó en los agustinos de la calle Valverde. Comenzó la carrera de Derecho en la Universidad Ceptrai. pero al tercer año arrojó la toalla para volcarse en su obsesión creadora: el veneno del teatro. Madrid. S. C. seo de que no se diese a conocer la noticia de su muerte hasta ocho días después de acontecer. Personalidades del mundo de ia cultura, tanto del ámbito académico como del dominio escénico, así como numerosos amigos, desfilaron con consternación y dolor durante todo el día de ayer por la capilla ardiente. cena y Gregorio Martínez Sierra. España estaba haciendo las américas en Hollywood. De su estancia en Norteamérica siempre guardó cariñosos recuerdos. Conoció e intimó con Douglas FairtDanks, Stan Laurel, Oliver Hardy, Buster Keaton, y sobre todo trabó una entrañable amistad con Charies Chaplin, del que rememoraba una velada en su casa en la que EInstein les asombró con un virtuoso solo de violín. Tras varios años en la ciudad califomiana, López Rubio siguió su labor cinematográfica en México y Cuba. En 1940, de regreso a España, se dedicó a la dirección de películas. Obras suyas de aquella época son: La malquerida (1940) Pepe Conde (1941) Sucedió en Damasco (1942) B crimen de Pepe Conde (1946) y Alhucemas (1947) Reanudó su carrera teatral en 1949 con la obra Alberto pero es en 1950, con Celos del aire cuando el autor alcanza mayor reconocimiento a su labor, hasta el punto de obtener el premio Fastenrath de la Real Academia. A partir de entonces, la máquina de hacer comedias siguió engrasada y a punto. López Rubio obtenía en sus estrenos la aprobación casi unánime de los cníicos. En su teatro se mueven sombras de Jardiel Poncela, Jacinto Benavente y Luigi Pirandello, y se vislumbra su admiración a Shakespeare y a Moliere, todo ello aderezado con el humor heredado de Camba, Fernández Flórez y Gómez de la Sema. Cuando soplaron nuevos vientos en la escena española y se intentó imponer ia moda del teatro de compromiso, el autor de Motrij mpezó a ser clasificado én el llamado teatro de evasión. Procuro huir de la realidad porque casi nunca es agradable; la imaginación y 1 a fantasía son la válvula de escape; por eso no me atrae el teatro de angustia, ni el de tesis afirmó al conocer esas opiniones. Bcisten muchos nombres ligados a la historia de la vida teatral de López Rubio, hombres y mujeres Bibliografía Obras teatrales: De la noche a ia mañana (1929) La casa de naipes (1930) Alberto (1949) Celos del Aire (1950) Veinte y cuarenta (1951) Cena de Navidad (1951) Una madeja de lana celeste (1952) Un remedio en la memoria (1952) La venda en los ojos (1954) Cuenta nueva (1954) La otra orilla (1954) El caballero de Barajas (1955) La novia del espacio (1956) Un trono para Cristi (1956) Las manos son inocentes (1 Q 58) Diana está comunicando (1960) Esta noche tampoco (1961) Nunca es tarde (1964) El corazón en la mano (1972) La puerta del ángel (1986) Narrativa: La literatura del periodismo López Rubio alternó sus actividades teatrales con incursiones en el mundo del periodismo, al que consideraba en nada ajeno al de la literatura, y desde los primeros años veinte empieza a firmar en diarios y revistas como ABC y Blanco y Negro. El salto a la fama se produce al conseguir el primer premio del concurso de Autores Noveles, convocado en Madrid, en 1928, por el diario ABC, con la comedia De la noche a la mañana escrita en colaboración con Eduardo Ugarte, y cuyo estreno se realizó en el teatro Reina Victoria, en 1929. En mayo de 1930 estrenó en eiteatro Español de Madrid la comedia La casa de naipes también en colaboración con Ugarte. Su maestria en los diálogos les deparó la gratificante sorpresa de la llamada de Hollywood con la oferta de un contrato para dirigir el doblaje de las Cuentos inverosímiles (1924) Roque Six (1928) películas al castellano, López Rubio y Ugarte no desoyeron los cantos de sirena. Durante su estancia en Hollywood, López Rublo no se sintió solo. La colonia española en la Meca del Cine estaba com, puesta por un grupo de amigos suyos, tales como Edgar Neville, Enrique Jardiel Poncela, Catalina Bár- Un (español atípico E Ministerio d e Trabajo y Seguridad Social TESORERÍA 6 BIEUU. DE IA SEGORIUIO SOCUL Astros números 5 y 7. 28007 MADRID ANUNCIO CONCURSO C. A. 96 2209 Objeto del concurso: Adquisición del modelo de edición centralizada SG- 23 con destino a la Tesorería General de la Seguridad Social. Vencimiento plazo presentación ofertas: A las 18 horas del día 27 de marzo de 1996. Pliego de condiciones: Serán facilitados en mano en esta oficina y por correo a quienes lo soliciten por escrito. Apertura de plicas: A las 9,30 horas del día 8 de abril de 1996. Madrid, 28 de febrero de 1996. RA un español atípico. Escéptico sin alardes, pudoroso para ocultar una sensibilidad que se traslucía en sus escritos y una honda cultura, fruto de miles de libros y cientos de viajes. Su sentido del humor se emparejaba con el de los buenos escritores ingleses. Como a ellos, le daba vergüenza mostrar la pasión y la resolvía en sentido critico, tocado siempr e, eso sí, de una sonriente tolerancia. No hay en el teatro español moderno ni contemporáneo un diálogo tan agudo tan inteligente y tan bien escrito. Sus comedias podrían ser flr de modelo a los futuros dramaturgos que se inclinaran por una fórmula teatral en que el lenguaje dominara la acción, en que el Interés de la trama se enriqueciera, con los cortinuos y felices haltegos vertaales. Tengo el legítimo orgullo de haber impulsado el regreso a los escenarios de José López Rubio, volcado, hasta entonces en tareas cinematográficas que le llevaron hasta Hollywood, donde fue buen amigo de Chaplin y de Douglas FairiDanks. Puse mis cinco sentidos en dirigir y estrenar en el teatro Español Celos del aire tal vez su mejor comedia y, desde luego, la de más éxito popular. La dedicatoria que puso en su primera página- es mi mejor recompensa. Durante años asistió López Rubio a una tertulia dominical que en mi casa congregó a Antonio Buero Vallejo, a Emilio Burgos, a Femando Díaz- Plaja, a Manuel Sassot, a Enrique Uovet, a Vicente Viudez y a Luis González Robles. En aquellas charias y en los juegos con que nos entreteníamos- el americano Arriba los lápices conocido hoy como Skatergoris -brillaban su ingenio y su conocimiento de gentes y pases, su inagotable repertorio de anécdotas. Escritx apresuradamente estas líneas en una fecha en que los acontecimientos políticos borran todo lo demás. Como, por ejemplo, la muerte de José López Rubio, un comediógrafo importante, un magnífico articulista, un ser humano seguramente irrepetible. Mañana, cuando la fiebre electoral no acapare las páginas de los periódicos, muchas plumas Ilustres comentarán la vida y la obra de López Rubio con más calma y mejor estilo que esta lamenr tación atropellada. Se ha ido Pepe López Rubio tan silenciosa, tan discretamente como vivió, como supo estar siempre al margen del ruido, detrás de la cortina con que defendía su intimidad. Deja unas comedias deliciosas, una gran biblioteca teatral y un recuerdo lleno de admiración en sus verdaderos amigos. Entre los cuales estoy yo, que siento de todo corazón- su muerte. Cayetano LUGA DE TENA ii9; Miitiiiyi