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22 ABC OPINIÓN DOMINGO 11- 2- 96 Panorama LOS PATIOS DE LA MEMORIA E N el pequeño teatro Versus recién estrenado en Barcelona, el actor gallego Celso Parada está representando una obra muy singular: el título, Los patios de la memoria no llama mucho la atención. El tema tampoco es muy excitante; se trata simplemente de los pequeños dramas de un niño cualquiera en un barrio cualquiera de nuestras ciudades. Se preguntarán qué sentido tiene escribir sobre una obra de estas características, en la que no participa ninguna Madonna ni viene arropada por una gran producción precedida del escándalo, la provocación o los cientos de millones gastados en su montaje. Por ponerlo más crudo, ni siquiera es un espectáculo que la mayoria de ustedes puedan ver, a menos que vivan en Barcelona y se cuenten entre los que no se arrugan ante una lengua que no es la suya, en este caso el gallego. Aún peor: si alguno de ustedes salva este test para elegidos, tampoco tiene ningún sentido que les cuente de qué va ni cómo se lo hace Celso Parada, pues su trabajo es de esos que hablan por sí solos y que no admite retransmisión; como la verdadera poesía, sólo leyéndola se entera uno de qué va. Pero es que tampoco esto quiere ser una defensa a ultranza de las causas patrias, de las lenguas minoritarias ni de los purismos- y tantas veces cutrismos- escénicos. En absoluto. Sólo es un aplauso en silencio y en diferido, uno de esos aplausos que duran dentro de nuestra cabeza mucho después de haber asistido a una obra bien hecha, a un espectáculo que nos ha divertido, enternecido y emocionado. Un espectáculo que no nos epata ni nos desborda; simplemente nos acaricia, y, un poco adentro, nos araña, como todo lo que nos toca de cerca. Con la competencia del cine y la televisión se ha vuelto tan difícil atraer al público al teatro que merece todo el aplauso no sólo la obra bien hecha sino cualquier esfuerzo por mantener en pie la escena a través de teatros de barrio como el recién estrenado Versus locales donde siempre tendrá un lugar la creatividad más exenta, que es una plataforma ideal para los grandes temas y una forja segura para la formación de autores, actores y público. Por contrarrestar los efectos inmovilizadores de la sociedad que nos invade a través de las autopistas de la información y demás telarañas devoradoras del espacio cibernético, tenía que escribir este artículo sin paraguas antilluvia acida, porque los escépticos y los perezosos sepan que aún hay buenas razones para salir de casa y aventurarse por los barrios de la ciudad donde a veces se encuentra un asiento cómodo, un actor maravilloso y una historia feliz. Además, es curioso que una obra como Los patios. de la memoria nos devuelva los ojos para ver, de regreso a casa, a los barrenderos peleándose con los containers de basura o a las bandas de traficantes acaparando las esquinas, todos esos escenarios reales que también existen, aparte de las pantallas de los ordenadores, de la televisión o del cine. Luisa CASTRO -E s tan hombre, que en lugar de tropezar dos veces en la misma piedra, tropieza en dos piedras a la vez. iCosas que pasan: ESTADO DE REVÉS que un Estado de Derecho es un Estado de Revés. un Estado ESPAÑA, másterroristasEnlos asesinosde Derecho nunca los y tienen más derechos que los ciudadanos pacíficos. En un Estado de Derecho los fiscales actúan y los jueces imparten justicia sin coacciones, temores o cortapisas. En un Estado de Derecho la apología del terrorismo es un delito grave. En un Estado de Derecho, las Fuerzas de Seguridad del Estado no tienen que pedir perdón por cumplir con su deber. En un Estado de Derecho, el Gobiemo de la nación no negocia con los violentos ni con sus representantes. En un Estado de Derecho las leyes se cumplen. En un Estado de Derecho, las víctimas inocentes del terrorismo y sus familiares reciten ayudas y compensaciones, y no humillaciones constantes. Un Estado de Derecho tiene los resortes y márgenes suficientes para vencer desde la legalidad a las coaliciones, partidos, bandas, grupos o individuos que no respetan los derechos de los demás. En un Estado de Derecho, a los jueces resignados por las amenazas o a los que ejercen sospechosamente sus funciones, se, les abre un expediente y se les aparta de su responsabilidad. No se tienen noticias de que al juez de Bilbao Santiago Senén Martínez, que denegó el permiso solicitado por la Policía para identificar a los asistentes a una reunión de Jarrai haya sido amonestado, o advertido o expedientado por el Consejo General del Poder Judicial. Su señorfa permitió que se celebrara la asamblea de Jarrai e impidió la actuación policial pese al dictamen favorable a la investigación emitido por el fiscal. Como ciudadano, y con todos mis respetos a los jueces, me sobran derechos para pensar y decir que ese juez, o es un peligro social, o es un incompetente, o ejercita su función bajo la sombra del miedo. En cualquiera de los casos, no falto al equilibrio de mi condición de ciudadano. Si ese juez, en nombre de la ley, desautoriza al fiscal. entorpece y frena la acción de la Policía y ampara él derecho de reunión de un grupo proterrorista, yo puedo opinar libremente de ese juez que es sesgado, iletrado, tonto o miedoso. Y si alguien considera desacato lo que acabo de escribir, que actúe el fiscal y que me juzguen los compañeros de quien ha defraudado a la ciudadanía que depositó en él su confianza. Pero si actúa el fiscal, que lo haga después de denunciar a todos los que apoyan, animan y colaboran decididamente con los asesinos. En un Estado de Derecho, tiene que ser más grave gritar ¡ETA, mátalol que escribir que un juez es sesgado, iletrado, tonto o miedoso. Porque está demostrado que Jarrai y ETA, como ETA y KAS, como Herri Batasuna y ETA, como las Gestoras Pro Amnistía y ETA, son la misma cosa: ETA. Y si el señor juez todavía no se ha enterado, que pida el traslado, o que aprenda el francés y el flamenco y se instale en Bruselas. Pertenecemos a un Estado de Derecho que no puede defendemos. Sólo somos ciudadanos para pagar impuestos, para soportar con nuestro esfuerzo el despilfarro de las Administraciones públicas. Hemos buceado en nuestro papanatismo, en nuestra confusión, en nuestra ignorancia de lo que es en verdad el sistema democrático, y alcanzado un Estado de Derecho en el que se mueven con más derechos, más libertades y más oportunidades los terroristas que los ciudadanos. Si hay que reformar ia Constitución, se hace. La calle está dispuesta, y la calle es la soberanía popular. Si hay que reformar el códogo penal, se reforma. Si hay que exigirie competencia y firmeza a la Judicatura, se le exige. Todo, menos seguir descendiente ai fondo del despropósito. Que ya esté bien. Y un abrazo emocionado de dolor y cariño, querido Enrique Múgica, querida familia Múgica. Alfonso ÜSSÍA INSTITUTO EUROPEO ESTUDIOS SUPERIORES CURSO INTENSIVO A DISTANCIA DE MARKETING FARMACÉUTICO Información y matriculas: tí Genova, 7 28004 Madrid. Telts. (91) 308 13 75- 319 84 99- Fax: (91) 308 14 64 J i iríiiiTr nr riiniKn-