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LUNES 11- 12- 95 CULTURA ABC Pág. 47 T. S. Eliot plagió La tierra baldía El Times Literary Supplement halla los versos, obra del americano Madison Cawein, que el poeta tomó prestados para su obra maestra El Times Literary Supplement una de las publicaciones más prestigiosas del mundo, está empeñada en demostrar que T. S. Eliot era un hombre que tomaba prestado de otros poetas más de lo que admitía y que no siempre practicaba la El hallazgo podría dar un nuevo sentido a la definición que hacía Eliot de la poesía: reunión del más disperso e inesperado material La denuncia es la más dura pero no es ia primera. Ya el Times Literary Supplement, revista de la que Eliot fue un ilustre colaborador a lo largo de muchos años, había intentado sembrar dudas sobre la originalidad del poeta a través de un artículo de John Newton, profesor de Cambridge University, publicado en abril, en el que sé decía que Eliot había tomado muchas cosas prestadas del libro The Farmer s Bride de Charlotte Mew, una desconocida poetisa de principios de siglo que no sobrevivió a su clandestino paso por la tierra, sin dejar constancia del crédito correspondiente. La acusación se servía de una aparente similitud entre ciertos versos de La tierra baldía The Waste Land y un poema de Mew de 1916 en el que se habla de un puñado de polvo olvidado imagen muy parecida al puñado de polvo de la obra de Eliot que es uno de los símbolos de la visión del poeta nacionalizado inglés. Londres. Alvaro Vargas Llosa buena costumbre de atribuir lo ajeno a sus autores. El último episodio de esta obsesión es un poema de 1913 de Madison Cawein titulado Tierra baldía que para algunos es la fuente secreta y vergonzante de un monumental plagio literario. Cincinnati, cuyos ejercicios versificadores, bastantes para llenar 36 libros, no pudieron sobrevivir a la mano que los garabateó y que dejó de existir en 1914. No sólo el título del poema tiene parentesco con la obra de Eliot: también las imágenes y la visión general, impregnada de desesperación frente al vacío, ia esterilidad espiritual y el yermo existencial. Robert lan Scott cree que no T. S. EIiot cabe duda de que Eliot leyó el poema de Cawein porque éste fue publicado en una revista de Chicago, Poetry de la que su gran amigo y mentor Ezra Pound era director europeo y a la que había enviado The Love Song of J. Alfred Prufrock a través de Pound. La revista rechazó el manuscrito y en cambio publicó cosas de Cawein, de quien dijo que era demasiado conocido para ser presentado El número de la revista en el que apareció el poema de Cawein es el mismo en el que Ezra Pound publicó un largo texto sobre poetas que entonces vivían en Londres, lo que no podría haber escapado a la atención de Eliot. Eliot no era un escritor sino un reescritor Este profesor ha descubierto un poema titulado Tierra baldía Waste Land igual que el poema de Eliot pero sin el artículo the la al comienzo, escrito por Madison Cawein en 1913, es decir nueve años antes de publicado el que se ha convertido en una de las cumbres del género. Cawein era un autodidacta de Louisville que trabajaba en un salón de billar de El poema de la discordia Reproducimos a continuación el poema Waste Land escrito por Madison Cawein nueve años antes de que Eliot publicara su conocido poemarío y que tantas y tan sospechosas similitudes guardan Tierra Baldía Zarza, hinojo y hojarasca, Y ruda y mala hierba por todas partes, El campo parecía enfermo como un alma en pecado, O muerto de un antiguo tormento, Nacido de una antigua querencia. El grito del grillo y el crujir de la langosta, Y las notas de un pájaro sufrido, Junto al sonido raspante del saltamontes, Se aferraban a la soledad Como un gato ronroneante a la cola de un vestido. Tan triste el campo, tan baldía la tierra, Tan- maldecida por un antiguo tormento, Un hoyo de conejo, el montículo de un topo Y la piedra en que se refugia la ardilla, Parecían más de lo que era capaz de soportar. Tan sola, además, peor que triste, Tan aturdida por el zumbido de zánganosMe preguntaba qué más podía la Naturaleza añadir A la suma de sus miserias... Y entonces -vi los árboles. Calaveras pálidas que atenazaban el lugar, Se erguían torcidas y zanjadasCorno árboles torturados de una raza extinta Monstruos que ningún mortal conoce, Aturdían a la mente en reposo. Y un hombre estaba allí, tieso como el musgo, Una planta que miraba fijamente; Con un viejo perro ciego que, en el desconcierto, Daba vueltas eternamente a su alrededor Con medio colmillo a la intemperie. Miré al hombre; lo vi vacío; Como una hierba muerta, gris y marchita, O un poco de polvo. Miré otra vezY hombre y perro habían desaparecido, Como los reflejos de un alba agonizante... ¿Eran parte de la fría muerte que allí reinaba, Mala hierba, hinojo, y ruda? ¿O figuras de la mente, un antiguo tormento, Que nació como un dolor Y se volvió un espejismo? Madison CAWEIN Muchas coincidencias Scott cree que hay al menos 13 coincidencias entre ambos poemas, que no se refieren sólo al título y al uso de la misma metáfora principal acerca de un alma enferma por algún pecado o antiguo tormento como una tierra baldía por un maleficio. En este poema comparecen muchos detalles que están en el poema de Eliot: la mala hierba, las flores, los roedores, la llamada de los pájaros y los grillos, atisbos de niebla, polvo, piedras, calaveras, árboles muertos, un perro amenazador, un hombre que desaparece... La única referencia vaga que he podido encontrar en la correspondencia publicada de T. S. Eliot a este problema está en una carta del 27 de diciembre de 1922 dirigida a John Quinn, abogado y mecenas norteamericano con el que el poeta mantuvo una comunicación frecuente, en la que le agradece por haberle adjuntado la notificación que certifica que por fin la oficina de Copyright de la Bibilioteca del Congreso norteamericano ha inscrito como suyo el copyright de The Waste Land El biógrafo de Eliot, Peter Ackroyd, ha dicho que el autor tuvo muy pocas ideas originales y que muchas veces expresaba sus sentimientos más significativos a través de fragmentos de lo que leía transformados en memoria que reaparecían un tiempo después en lo que el poeta escribía. Muchos escritores, por supuesto, suscribirían esta idea como definición, no de plagio, si no de literatura. Llueve sobre mojado Otro verso de Mew dice: Tengo miedo. Me quedaré contigo esta noche I am scared. I am staying with you tonight La versión de Eliot es: Mis nervios andan mal esta noche. Sí mal. Quédate conmigo My nerves are bad tonight. Yes bad. Stay with me En aquella ocasión, numerosos académicos y críticos respondieron que la acusación era ridicula, pues la imagen del puñado de polvo está presente en la literatura universal, de Virgilio a Conrad. Por lo demás, Eliot no ocultó el uso de numerosas fuentes literarias, por lo que incluyó en La tierra baldía unas notas finales precisamente dedicadas a dejar constancia de los pasajes de la literatura universal que le habían inspirado muchas de sus referencias cultas. La poesía de Eliot está plagada de estas referencias, clásicas o contemporáneas. De todas formas, algunos años después, describió las notas al final de La tierra baldía como un ejercicio académico falso cuyo único propósito era burlarse de sus críticos, que ya entonces lo acusaban de plagio. Esta vez la acusación viene sustanciada por el profesor Robert lan Scott, canadiense y firme convencido de que