Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
EDITADO POR PRENSA ESPAÑOLA SOCIEDAD ANÓNIMA 11 DE DICIEMBRE DE 1995 ABC KALI REDIVIVA DOMICILIO SOCIAL J. I, LUCA DE TENA, 7 28027- MADRID DL: M- 13- 58. PAGS. 128 FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA D ONDE hay dos, hay guerra: así entre los sexos. Pero la guerra es el padre de todo dijo Heráclito. Hasta del amor. Las feministas indias han tornado como símbolo la imagen de Kali, diosa del amor, la creación, la lucha contra los demonios, diosa de la vida y de la muerte. Fue una piedra negra, como Afrodita en Pafos; luego una imagen también negra, desnuda, que danza para sostener el orden del mundo o copula para regenerarlo o lleva al niño en su regazo. Y recuerda la muerte con su collar de calaveras. Su nombre es la forma femenina del Tiempo. Kali no es sino una de las diosas que vienen de la religión femenina del Neolítico. Hay las anónimas: las de los Balcanes desde el V milenio antes de Cristo, la de Catal Hüyuk, en Anatolia (de antes incluso) las bellas figuritas de mármol, estilizadas, de las Cicladas en el III, las figuritas desnudas de Harappa, en el Indo, de igual fecha. Luego, las con nombre: Durga, Kali, Radha, Ori, Mineksa, Tara, Sarasvati y otras en la india; Anaitis en Persia; Kubaba (nuestra Cibeles) en Frigia; Inana e Instar en Mesopotamia; Isis y Hathor en Egipto; Atargatis en Siria; Astarté en Fenicia; Deméter, Artemis, Britomartis, Adiadna y otras en Grecia. Si queremos ir más lejos, recordemos la Kannon del Japón ¡y era el antiguo bodisatva de la compasión, Avalokitesvara! la Coatilcue azteca. O, quizá, nuestras damas de Elche y de Baza. Falta papel para tantas. Son varias y son una. Dominan la naturaleza, amansan a leones y leopardos. Van desnudas: son la misma siendo varias, son mujeres divinas simplemente, universales y eternas, sin el manto de Maya, la engañadora. No tienen varón fijo: si necesitan uno (si no son vírgenes como Atenea o conciben solas como Gaia en Grecia) el amante es quizá su hijo (Atis para Cibeles, Urano para Gaia) o es ocasional. El poder está en ellas. Así en mitos griegos: Helena junto a París, Afrodita junto a Anquises. Kali es virgen o se une a los dioses. Pero no es la mujer conquistada, es la conquistadora. Lo son todas. Siva yace cadáver, Kali le cabalga, se empreña de su miembro. Y recibe culto: ya en su propia vulva, en las estatuas, ya en el yoni el triángulo sagrado que la representa, unido a veces al linga masculino que más que penetrarlo, nace de él. Es la mujer activamente erótica, dominadora de las bestias y los hombres (pequeños mariditos manejables) de los demonios. Ella y las demás son las grandes protectoras, las grandes madres (madres solteras, yo diría) Sufrieron durante muchos siglos el impacto. de la revolución masculina que traje los grandes dioses machos, Amón- Ra, Zeus, Júpiter, Indra... Los nuevos poderosos, vencedores a su vez de monstruos y de hombres, conquistadores de mujeres. En India Brahama, Siva y Visnú se repartieron los poderes de Durga y Kali. Esto a escala divina. A la humana, el hombre hacía la guerra, la caza, el pastoreo, el deporte, el amor de conquista o de compra. La mujer quedaba en la casa y hacía la agricultura y los tejidos. El hombre la protegía, adornaba, guardaba. Ella había de seducirle sin que se notara Y volvió el culto de, lo femenino. Canta el Saktisangama Tantram la mujer es demasiado, con sus pequeños trucos de puela creadora del Universo, el Universo es su blo dominado, para seguir dominando, si forma... en la mujer está la forma de todas las podía, en el matrimonio. Hubo de ser fiel a su cosas de todo lo divino que vive y se mueve hombre, para mantener limpia la línea familiar. en el mundo... no hay reino, no hay riqueza comparable a la mujer Y Vivekananda aseguPero no voy a hablar de estos dioses y héra: volverá el culto de la madre por encima de roes y hombres, de sus fantasías masculinas reflejadas en mitos que van del Krisna al de los patriarcales Don Juan. Ni del culto del falo, que es su símNo es extraño que las mujeres indias hayan bolo. tomado a Kali por modelo, cuando quieren Las grandes religiones monoteístas, a su independencia en la vida y, por qué no, poder. vez, representaron a Javeh, -a Dios, a Alá como En cuanto a la revolución femenina de Occidente, tiene raíces antiguas y medievales, hombres. Y las sociedades por ellas fundadas hay figuras bien grandes. Pero las tiene más en siguieron el esquema patriarcal, en las grandes el desarrollo mismo de nuestra sociedad, que líneas. Pero quiero decir que los cristianos, rompe las antiguas constricciones. Demasiado desde la Antigüedad, dejaron pese a ello un lentamente- piensan ellas. hueco a lo sagrado de la mujer, a lo femenino eterno. En cierto modo hubo una continuidad: Ahí las tenemos: pidiendo y practicando la en Sevilla las procesiones de Isis- precedieron a libertad en el amor, compitiendo con nosotros las de las Vírgenes. en el pensamiento y en la empresa y la política. Estas, por supuesto, no son diosas, ni creaImponiendo sus ideas, su acción, cuando es mejor (sin necesidad de cuotas) Liberadas de doras, el creador es Dios. Y están bien lejos prejuicios y opresiones, de fingimientos y del desnudo y el erotismo. Pero son madres y decoraciones. Teniendo muchas veces que, protectoras: amamantan al niño, bajo su capa se refugian los desamparados, ayudan en las valientemente, combinar esto con lo que la guerras. Son una y son, en la mentalidad del sociedad actual les exige como mujeres. Mujeres a secas, como Kali. pueblo, muchas: como las diosas antiguas. Cuando la independencia de México, los reaEsta es la rueda de las revoluciones: unas listas llevaban el estandarte de la Virgen de los van y otras vienen. Nada es olvidado del todo, Remedios, los mexicanos el de la de Guaquedan huellas que luego rebrotan. El probledalupe. ma es si la guerra hace olvidar que después de Y huellas, aunque sea en forma mítica, del la guerra debe volver la paz. poder femenino, están en las Evas desnudas, En la India se planteó el problema y de él desde la de la catedral de Autun, y en las salió otro culto: el del (o la) Ardhanarisvara, el Venus y Gracias exquisitas. ser hombre- mujer que puede verse, por ejemplo, en los bronces del museo de Madurai o en En fin, nuestras sociedades han ido limitando de algún modo la supremacía del varón: los relieves de los templos- carro de Mahabalipuram. Es bello. Y Vivekananda dice: pero sólo ahora nos llega la revolución femeni el ave del espíritu de la Humanidad no puede na. En India llegó mucho antes. Llegó con el tantrismo desde mediados del volar con un ala sola En Grecia antigua, tras la lucha ritual, entre insultos y carreras, de primer milenio de Cristo y se infiltró en todas las religiones. Cada dios actúa a través de su hombres y mujeres, venía la reconciliación. Y el amor. Lean la Lisistrata sakti su emanación femenina, que es poderosa. Y erótica. Aquí halló hueco el revivir de Ahora veo en una revista americana que una Kali. Se la adora de mil formas, se baila y se de las feministas más vocingleras habla de danza para ella. repensar ciertos temas, retirar una provocación ya innecesaria. Alguna hasta ha retrocedido en el tema del aborto. Ahí sí que no siguen a Kali ni a ninguna de las diosas antiguas. Ninguna mataba a sus hijos, eso quedaba para algunos dioses que recision movements temían ser destronados, como Crono o Saturno. En el mito (y en el doctor Freud) la madre ayuda al hijo contra el padre. Realmente, no se entiende bien a estas defensoras del aborto. La humanidad ha suprimido viejos homicidios legales: el asesinato de viejos y de niños deformes, los sacrificios humanos. Y ahora todo el pensamiento liberal y humanitario lucha contra la guerra y la pena de muerte. ¿Cómo, entonces, personas que llevan esos mismos ideales defienden la muerte legal de los niños no nacidos, decidida por ellas solas? Es regresivo más que progresivo, como no sea en situaciones muy, muy especiales. Kali revive, bella y potente, pero algunas de GENEVE las cosas que ve no las aprobaría. áPr RAYMOND WEIL TONCHO S. A. Alcántara 3. 28006 Madrid. tel 5754444 4645. lax 5754425 Francisco RODRÍGUEZ ADRADOS de la Real Academia Española