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26 ABC OPINIÓN DOMINGO 12- 11- 95 Panorama LA RATA E L otro día, en Barcelona, a un amigo mío que paseaba tranquilamente por la Diagonal le detuvieron, le pusieron de espaldas contra la pared y le cachearon, todo esto en cuestión de segundos y sin saber, naturalmente, por qué esa pareja de policías le estaba haciendo lo que le estaba haciendo. Por fortuna, la cosa no tardó en aclararse: como resulta que mi amigo, a pesar de su flamante pasaporte norteamericano, tiene la piel negra y una fisonomía francamente mogrebí, los policías en cuestión creyeron que formaba parte de un grupo de narcotraficantes que andaban buscando, y de ahí el acoso y derribo a su persona en una de las arterias de la Ciudad Condal. Todo el mundo se equivoca y la policía también, naturalmente, y no voy a caer ahora en el reconfortante error de conciencia, desde mi condición de blanca, de identificar en esencia al negro o al árabe con el santo y al policía con el demonio. Pero aparte de que eso de violentar a la gente por la calle, sin más pruebas que un color de piel o unos rizos así o asá no parece que figure en ningún manual ético, y ni siquiera en ninguno de buenas maneras, yo me pregunto en dónde demonios se mete lapolicía cuando a mi amigo le insultan y le atacan los skin heads de Barcelona, también por el color de su piel. Saben quiénes son, dónde se reúnen, las atrocidades que cometen... ¿Por qué entonces, con pruebas sólidas, se lo piensan dos veces y no actúan en consecuencia? ¿Es que acaso el racismo y el nazismo no son peores que la misma droga? Da pánico comprobar como esta rata, poco a poco, ha ¡do reptando alcantarilla arriba hasta desembocar en las calles de nuestras ciudades por las que se pasea con casi total impunidad nutriéndose de la dignidad de sus víctimas, haciéndose cada día más obesa y segura de sí misma y regocijándose por la ceguera de aquéllos que piensan que sólo es una rata gamberra que nunca les morderá a ellos. Porque es bien sabido que el hambre de las ratas es Insaciable y que, después de los bocados más fáciles, se atreven con los difíciles y con lo que haga falta. Será entonces cuando caigamos en la cuenta, inútilmente, de que era una cuestión de pura supervivencia moral, de que tendríamos que haber eliminado a la rata mucho antes para que ella no nos hubiera eliminado a nosotros definitivamente como seres humanos. -Almudena GUZMÁN Cosas que pasan VENCER AL MIEDO de ETA han mutilado en lamanca a De LOS terroristasun capitán del Ejército. Sacuajo, le han dejado sin piernas. Brindis de media botella para quienes celebran sus atrocidades. Si el capitán Aliste hubiera muerto, botella completa. Si los hijos del capitán se hubiesen roto de metralla y sangre camino de su colegio, bebida para todos. Al buen capitán le han arrancado las piernas y se ha quedado varado, como el teniente fiscal de la Audiencia nacional, Eduardo Fungairiño, que por otros motivos se mueve sobre una silla de ruedas. Cuando el capitán Aliste, entero, la noche anterior al atentado, recomendaba a sus hijos que se acostaran temprano para no sufrir la tortura del sueño, el teniente fiscal Fungairiño declaraba que los beneficios penitenciarios, los arrepentimientos y las reinserciones de los etarras condenados son una burla a la sociedad, además de un fraude de ley. En esa noche de siete horas, de madrugada de Salamanca, de niños al colegio, de padre al cuartel y de desayuno rápido, un hombre entero se enfrentaba a su mutilación, mientras en Madrid un hombre impedido se hacía más hombre hablando con su verdad. Creo que fue Martín Prieto el que lo escribió. La Transición será una realidad sólo cuándo nos atrevamos los españoles a decir en público lo que decimos en privado Tenemos que ser valientes y vencer al miedo de nuestra verdad. Perder el complejo de inferioridad progresista tan extendido en la ciudadanía. Si ellos se regocijan con la muerte, o la herida, o la desgracia de los inocentes, ¿por qué nosotros no manifestamos nuestra alegría cuando mueren, o son heridos, o caen en desgracia los asesinos? El falso pudor de una formación religiosa que no siempre hemos entendido, nos impide la sinceridad. Hay que perdonar al que nos hace daño ¿Por qué? Que perdone al que nos hace daño su puta madre. Y si así pensamos sinceramente desde el plano individual, ¿por qué el cinismo del perdón que no se siente se ha convertido en un hábito caprichoso e indignante en la Justicia española? El teniente fiscal Fungairiño que ha sido valiente en su verdad, nos ha dado un ejemplo. Me figuro que los llamados jueces y fiscales progresistas harán público su desacuerdo. Pues que les vuelen las piernas, o que sufran en su piel el terror de los salvajes, o que les secuestren a un padre. Y después que hablen de arrepentimientos, reinserciones, y recuperaciones para la sociedad. El papanatismo o cretinismo progre nos ha convertido a todos en unos cobardes atemorizados por el qué dirán de nosotros si somos sinceros Que digan lo que quieran. La estructura de una sociedad libre y democrática no puede sostenerse cuando los violentos tienen más derechos, oportunidades y ventajas que los pacíficos. Que le pregunten a los padres de los niños asesinados por ETA acerca de los arrepentimientos, las reinserciones y las recuperaciones sociales. Si yo soy uno de esos padres y me lo pregunta le pego una bofetada al ministro de Justicia y me quedo tan tranquilo. Que se lo pregunten ahora a los familiares del capitán Aliste. El riesgo de la honestidad está pagado en España por nóminas ridiculas. Nuestra cínica sociedad se sostiene gracias a los hombres honrados que cumplen con su deber. Mientras un capitán se queda sin piernas y un teniente fiscal inválido habla claro, un repugnante chantajista, ladrón de mierda, gángster rotundo, intenta hacer pagar a toda una nación el suplicio de unos meses alejado de su yate. Alfonso USSÍA -Publicidad- AVISO La Red Ford de Madrid pone a la venta un número limitado de vehículos matriculados procedentes de directivos y exposiciones de Ford España: Fiesta, Escort, Mondeo, etc. No pierda esta oportunidad irrepetible y llame al teléfono: 900 51 51 51