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16 ABC OPINIÓN MARTES T 5- 8- 95 Panorama LAS POSTALES DE PÉREZ MARQUÉS NTRE la obra de articulista tor Fernando Marqués Viceníe EAlcántara, ampliaPérez 1919- 1993) (Sandel escri de Badajoz, y colaborador de ABC durante más de treinta años se encontraban unos trabajos dedicados a diferentes poblaciones extremeñas que el autor fue publicando en la Prensa regional y que ahora felizmente han sido recuperados en una bella edición a cargo de ia Caja de Badajoz bajo el título original de aquella serie, Postales de andar extremeño con prólogo de Santiago Castelo. Los aquí reunidos salieron entre 1972 y 1982 como muestras de aquella su amorosa intencionalidad de exaltación extremeña en las páginas del diario Hoy y algunos fueron recogidos también en ABC, y no conservan en este volumen el orden cronológico de escritura y publicación, siendo agrupados como rutas posibles por comarcas y zonas, desde La Albuera hasta Higuera de Vargas, tomando los pueblos del Ducado de Feria y su centro, Zafra, como punto medio del itinerario; desde Villalba a Granja de Torrehermosa, cruzando Tierra de Barros y ¡legando al límite con Córdoba; el pico noroccidental de Badajoz con las para das en Alburquerque y San Vicente de Alcántara; la otra punta hasta Herrera del Duque, y, cerrando la serie, Calera de León y Tentudía, en lo más alto del sur de una provincia recorrida en la escritura con precisión de prosa azoriniana, que, como decía Pérez Marqués, es la más fina sensibilidad literaria para la captación de tierras españolas. Estas Postales de andar extremeño son estampas breves, instantáneas que divulgan un lugar y que combinan la observación del detalle con la hondura sobre la historia, leyendas o tipos de la ciudad andada. Son postales de la provincia de Badajoz todas. postales que se quedaron en esos límites, pero con previ- sión de ser ampliados a la provincia hermana (uno de los artículos más recientes de la serie se dedicaba a Brozas) Son testimonio muchas de rincones en los que nada hay que cause admiración, pero que tienen, como subraya el autor, el valor supremo de su cautivadora sencillez; postales en las que siempre hay un fondo literario al que rinde cuentas Pérez Marqués, inevitable en aquellas poblaciones que, corrió Ribera del Fresno, Almendralejo, Campanario, etcétera, ostentan con orgullo la condición de patria chica de renombrados escritores, Juan Meléndez Valdés, Carolina Coronado, Bartolorné José Gallardo... fondo de varia literatura que aflora a cada paso del viajero que es lector y apasionado de la historia, como ya demostrara en otras estampas de su Espejo literario de Extremadura (199.1) Las postales, como ios pasos que las explican, expresan siempre ese deseo de quedarse, de no pasar y marcharse, son la intención de lo perdurable en un espacio que es ya espacio literario y recogen esa pasión de Pérez Marqués por su tierra, la llamada de la historia, el amor por. la lectura y los trebejos de una voluntad de estilo, en su pulcritud, su inclinación ai artificio sutil, en su casticismo y gusto por el habla popular; que constituyen el equipaje del viajero en este andar extremeño. Será una pena que este objeto de gustosa lectura, por obra y gracia sociales de la Caja de Badajoz, no tenga más difusión que la. que impongan cantidades de depósitos en oportunas sucursales. Miguel Ángel LAMA -L o malo de las vacaciones es que no puedo alegar que estoy reunido para no ponerme al teléfono. Mirador GARCÍA LORCA Y LA MUERTE E L sentimiento trágico de la muerte- Una muño, estudió, como se sabe, el sentimiento trágico de la vida- se hace patente por sí mismo en toda la obra de Federico García Lorca, o sea, tanto en la propiamente poética, si nos atenemos al común criterio cíasificatorio, y por ello convencional, como en la teatral o dramática. El sentimiento de ia muerte adquiere particular poética intensidad. en ei Llanto por Ignacio. Sánchez Mejías el torero amigo de Lorca, como que el centro mismo del poema es ¡a propia muerte. ¡Eran las cinco en todos los relojes! es el penúltimo vecso del poema, que es como decir: era la hora de la muerte, la hora total. Y en otro momento del poema dice; Lo demás era muerte y sólo muerte a las cinco de la tarde versos en los que queda patéticamente expresada esa totalidad. Hay como una identificación- escribe Francisco García Lorca en el libro Federico y su mundo -de Federico con el Joven, el protagonista de Así que pasen cinco años Después de la arbitraria distancia de los cinco años, el Joven es asesinado por el tiempo La obra fue escrita en 1931, lo que presta al título- añade Francisco- una inquietante resonancia premonitoria. Sabido es que la trágica muerte, de Federico ocurrió el año 1936. ¿Fue, pues, García Lorca un profeta de su propia muerte? En la obra de Lorca- dice su hermano en otro lugar del libro- el tiempo está aliado al sentimiento de la muerte (especialmente esto es así en Así que pasen cinco años Una puerta no es puerta hasta que un muerto sale por ella escribe García Lorca en uno de sus primeros poemas en el tiempo. Es decir, a toda puerta no puede darle su realidad F VENDA SU COCHE SOBRE I A MARCHA A toda velocidad Poniendo su anuncio porpalabrasenABC de tal más que la muerte, por donde el poeta no concibe la puerta- puerta- diríamos- como lugar ordinario de entrada y salida, sino sólo de última salida. Aquí está también un sentido trágico de las cosas como acabamiento, como muerte, como no vida. Doña Rosita la soltera da fin con una puerta golpeada dramáticamente por el viento. Final desolado en que se erige en protagonista, un mortal vacío para decirlo con las palabras que emplea Francisco García Lorca. La carga trágica de la muerte en el sentimiento de Lorca toma todas las formas y todos ¡os colores. Así en el romance Muerte de Antoñito el Camborio Las navajas de Albacete bellas de sangre contraría relucen como los peces describe Lorca en Reyerta del mismo Romancero Gitano Y para un libro de Ricardo E. Molinari el poeta hizo un dibujo de una rosa con la palabra muerte El caballo de Bodas de Sangre -escribe asimismo Francisco García Lorca- se dramatiza, y toma cuerpo ese jinete hacia la muerte que cabalga por toda la poesía de mi hermano Toda muerte es violenta (la muerte como accidente, impresión trágica que late en Bodas de sangre y tiene, en cierto modo, algo de asesinato glosa o- interpreta Francisco García Lorca. La preocupación convertida en obsesión por la muerte como algo con omnipresencia trágica se transparenta, del mismo modo, en Mariana Pineda en Yerma en La casa de Bernarda Alba Así comienza esta última obra: (Al levantarse el telón está la escena sola. Se oyen doblar las campanas. Sale la criada) Criada. -Ya tengo el doble de esas campanas metido en las sienes Yo soy el poeta de la noche dice Lorca en ei Retablillo de don Cristóbal ¿Identificaba su subconsciente noche con muerte, noche con tragedia? En cualquier caso, puede afirmarse que García Lorca es un poeta en cuya inspiración pesa con trágica gravidez la idea de la muerte. José RODRÍGUEZ CHAVES