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MIÉRCOLES 14- 6- 95 ESPECTÁCULOS ABC 87 Bon Jovi dio lacara en Barcelona Pretenders y Van Halen, que hoy actúan en Madrid, fueron sus compañeros de concierto anoche en el Estadio Olímpico Barcelona. María Güell La noche más larga del rock reunió a 35.000 jóvenes en el Estadio Olímpico en una noche veraniega. Barcelona recibía a bandas tan legendarias como Pretenders y Van Halen, y la revelación del rock norteamericano capitaneado por Bon Jovi. La variedad hizo que se reunieran fans de las tres especies Pero los más esperados eran los de Nueva Jersey, que hacían un alto en su gira y eligieron la Ciudad Condal para reunir a sus seguidores. A las cinco y media se abrieron las puertas del recinto para recibir a los miles de vaqueros que invadieron el estadio. Las camisetas de Bon Jovi eran el uniforme de los más jóvenes y los que iban equipados podían comprar su recuerdos en uno de los puestos. El grupo de heavyfunk Ugly Kid Joe dio el primer paso del maratón con temas de su último disco, Menage to society La segunda traca llegaba con la veterana John Bon Jovi Chrissie Hynde de Pretenders, que ha recuperado la batería de Martin Chambers y la guitarra de Adam Seymour. Los grandes espacios no están hechos para la música de esta mujer que ha pasado la barrera de los cuarenta, pero ésta era una buena ocasión para no olvidar temas como Brass in pocket Forever young o Money talk Algo antes de la hora prevista, llegaba la primera aparición en España de Van Halen. Con una camiseta naranja y la imagen de su disco como telón de fondo, el cantante Sammy Hagar hizo un recorrido por sus trabajos. El tema que han elegido para abrir sus conciertos como teloneros de Bon Jovi es The seventh seal del nuevo disco Balance Sus logros en la década de los setenta quedan en la memoria de los progenitores del público que acudió ayer a la montaña de Montjuic, al igual que la carrera de Chrissie Hynda, que lleva muchos años en el ruedo. Los años confirman que la guitarra de Eddie Van Halen sigue ahí y que sus interpretaciones de clásicos como You really got me o su himno Jump que hizo saltar de los asientos de éste y de todos sus conciertos, no mueren. acompañados por los focos de colores y los fuegos artificiales que dieron la bienvenida a Bon Jovi, modelo en negro con una chaqueta vaquera y pintadas de indio en la cara. Living on a prayer seguida de You give love. a bad ñame consiguieron los aplausos de sus seguidores. El grupo regaló muchos de los temas de Cross Road que ya lleva vendidas 400.000 copias en España. Pero algunos de los temas de Those days su último disco que sale a la venta el próximo lunes, también sonaron en Barcelona. El macroconcierto fue el mejor termómetro para calibrar hasta dónde llegarán en las listas de los más vendidos. Bon Jovi había recibido pocas horas antes de su concierto, cuatro discos de platino por los 400.000 álbumes vendidos en España de su disco recopilatorio Cross road En la rueda de Prensa señalaron que precederán a los Rolling Stones en su actuación en París: Muere Enrique Alarcón, un arquitecto del cine Madrid. S. E. El cineasta Enrique Alarcón, director artístico de películas clásicas como Tristana El Cid y Calle mayor murió en la mañana de ayer en Madrid, tras una larga enfermedad. El cineasta manchego tenía 78 años de edad. Además de los títulos citados, Alarcón fue también escenógrafo en otras 250 películas como Rey de reyes El cochecito Los golfos o Ese oscuro objeto del deseo entre otras. Nacido en la localidad manchega de Campo de Criptana en el año 1917, Enrique Alarcón se inclinó desde muy joven por el dibujo, pero la guerra civil española puso trágico fin a sus estudios de arquitectura. Terminada la contienda, Alarcón empezó a colaborar con grandes directores como Luis Buñuel, Luis García Berlanga, Juan Antonio Bardem y Carlos Saura, entre los realizadores españoles, y Anthony Mann, Nicholas Ray y King Vidor, entre los extranjeros. En 1973 fundó el Museo de Cera de Barcelona. A lo largo de su carrera, fue galardonado con catorce premios nacionales de cinematografía. Mariano Barroso llega al Éxtasis en Almería con Federico Luppi y Javier Bardem El joven actor sufrió ayer una rotura de tendones mientras rodaba Madrid. José Arenas Después del estreno de Mi hermano del alma la suerte de Mariano Barroso estaba echada. Con el éxito de crítica y público, más el añadido de un pulido Premio Goya debajo del brazo, era evidente que la segunda prueba de fuego estaba al alcance de sus manos. Y así ha sucedido: este lunes, en Almería, dio el primer grito de ¡acción! a lo que será, después de siete semanas de rodaje, un largometraje titulado Éxtasis Las dos primeras jornadas de filmación han sido más laboriosas de lo que suelen ser habitualmente cuando el equipo está al cien por cien compenetrado. El grueso del rodaje se hará, sin embargo, en Madrid. Ahora aprovechamos las bellísimas playas salvajes de Cabo de Gata, que están todavía vacías, para filmar las partes más visuales de la película Para esta segunda incursión en el largómetraje, Barroso cuenta con un presupuesto de doscientos diez millones de pesetas. El guión es del propio director y del prolíflco Joaquín Oristrell. Barroso descubre parte de la historia contando que se trata de un joven, rebelde, ambicioso y enemigo del mundo oficial que vive con sus amigos una vida sin otro compromiso que el de su amistad, una amistad llena de sueños y proyectos comunes. Para lograr esos sueños, desarrollan un plan perverso: robar a sus respectivas familias y escapar sin rumbo fijo Añade que ahí no paran las cosas. Tras un intento de compartir una vida llena de glamour y éxito, el protagonista entra en un juego peligroso. Sin darse cuenta, cae en las redes y pasa a formar parte del mundo oficial que siempre ha combatido, traicionando así a sus amigos, su verdadera familia Y más aún: esos personajes buscan el éxtasis, el sueño de ser lo que son otras personas y ellos son incapaces de alcanzar. Les desborda la energía y, en un momento determinado, alcanzan ese éxtasis, pero se dan cuenta que en la vida no existen los atajos, que algunas personas necesitan de una referencia para vivir, debatiéndose entre quienes son y lo que les gustaría ser. Tampoco conocen sus propias limitaciones... Lo malo es que pueden estar una vida entera así Para poner esos personajes en pie, dotarles de cuerpo y carácter, Barroso cuenta con un reparto a primera vista excelente: Javier Bardem, un actor que, a tenor de sus éxitos, debe ser como un fetiche para cualquier cineasta. Y si no, que se lo pregunten a Pereira, Miguel Hermoso, Aranda, Suárez, IMbe, o a su descubridor: Bigas Luna. Precisamente, Bardem tuvo que ser ingresado ayer en un hospital de Almería tras sufrir una rotura de tendones en su muñeca mientras rodaba. Federico Luppi, uno de los actores iberoamericanos de más prestigio, es otro de los protagonistas. Premiado por su trabajo en el Festival Internacional de Cine de Chicago, y Oso de Plata en el Festival de Berlín, Luppi ha visto como su carrera en España lleva camino de convertirle en uno de los nuestros. Un lugar en el mundo y Cronos fueron una sólida base para que los españoles le ofrezcan frecuentes trabajos. Antes de empezar con Barroso, el actor argentino ha finalizado un filme con Victoria Abril. Gran estallido Pero la sombra de Bon Jovi no sólo ocupaba la vestimenta de los asistentes. Todo olía a Bon Jovi. Los primeros nervios de su aparición los vivieron un grupo de fans que consiguieron algo tan inédito como que el propio John Bon Jovi les firmara un póster minutos antes del gran estallido. Otras seguidoras fueron elegidas entre la lista del club de fans del grupo para acompañar desde el propio escenario a su ídolo. Las catorce pudieron tomar una copa junto al rey de la noche. Todo estaba preparado para la gran llamarada. Mientras los técnicos ultimaban pantallas de vídeo y cables, más de cien altavoces con 700 focos móviles estaban integrados en el decorado que simulaba un callejón. We will rock you del repertorio de Queen, rompió el hielo con el público que ansiaba ver a su líder. El estadio entero se concentró en un salto y miles de aplausos que estaban