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SÁBADO 29- 4- 95 ESPECTÁCULOS Crítica de teatro ABC 83 Picospardo s un nuevo autor interesante, en el Español Picospardo s de Javier García Mauriño. Dirección: Mará Recatero. Escenografía: Alfonso Barajas. Música: Waldo de los Ríos. Intérpretes: Mam Valdhrielso, Pilar del Río, Belén Martín, Charo Vázquez, Julia Trujillo, Queta Claver, Julia Martínez, Encama Gómez, Nuria Soler, Encama Abad, Aurora Bautista, María Jesús Sirven, Vicky Lagos, Milena Monmtes, Paloma Paso Jardiel, Mari Begoña, Roxana Esteve, Gemina Romero, Silvia Lureña, Pilar Cervantes y figurantes. Teatro Español. Cargado de experiencias diversas, cine, radio, televisión, guiones, festivales de cortometrajes y de cine, etcétera, etcétera, Javier García Mauriño desemboca en el teatro. El Premio Lope de Vega que tradicionalmente convoca el Ayuntamiento y le es concedido en 1994, le trae, ya maduro en lo que podría calificarse de media edad, cuarenta y algunos años, a ese mágico, tremendo espacio, algo así como el establo del mítico Rey de Elide que solo la fuerza de Heracles podía arreglar y es el comprometido trabajo del autor teatral. Picospardo s es el título de esa comedia premiada que, sin prisas, un año después, el Español cumple el compromiso de estrenar. Estamos ante una pieza al margen de las costumbres actuales de que nuestra encogida producción dramática se considera prisionera. En lugar de los dos o tres personajes al uso, este autor novel se permite disponer de veinte principales y numerosos figurantes más. Por si fuera poco novedad, la pieza es una comedia de mujeres. Diez mujeres coinciden en la sala de espera de una clínica en cuyos quirófanos se asiste a varios hombres, allegados suyos, víctimas de un espectacular accidente acaecido poco antes en un equívoco local público de la ciudad. Enfermeras, la asistente social de la clínica, recepcionistas, curio- Cómo ser absolutamente infelices en México La obra teatral de Fernando García Tola Cómo ser absolutamente infelices se estrenará definitivamente en México, después de los intentos realizados en Madrid por la productora y actriz Paula Sebastián, por Santiago Paredes y, no hace mucho tiempo, por Juanjo Seoane, todos fallidos, al parecer, por dificultades de reparto. Un director y actor de teatro con ancha fama en América, Héctor Suárez, ha propuesto al autor el montaje en una sala mexicana, aún no determinada. Antes, Suárez piensa convertirla en una serie televisiva, que ya tiene contratada con la cadena Telemundo, para transmitirla no sólo en México sino también en California y en Florida. Héctor Suárez dirige la productora Destino Siete, que ya ha preparado un programa piloto. Cómo ser absolutamente infelices constituye una adaptación dramática de diversos trabajos literarios de Tola, uno de los cuales, Cómo hacer absolutamente infeliz a un hombre ha llegado a alcanzar, publicada por Temas de Hoy, veinticuatro ediciones. Esta incursión en el teatro no constitye una novedad en la ejecutoria de Femando G. Tola. Ya en 1975, el autor vallisoletano había estrenado en el Reina Victoria Alguien debe morir esta noche Y dos años después, en la sala Stéfanis, pondría en escena La marquesa de los huevos de oro En la adpatación de Cómo ser absolutamente infelices han colaborado con Tola su hermano Jesús y la escritora asturiana Marta Azcona, autora de Manual de amargados, maniáticos y depresivos en la misma línea de humor y desenfado. Eduardo G. RICO sas e inevitablemente algunas agresivas periodistas las rodean en su dramático tiempo de espera y de tribulación. El verdadero tema del suceso escénico es un análisis de comportamientos diferentes frente a un mismo suceso. Este consiste en las angustias, las dudas, de cada mujer, la esposa, la suegra, la sirvienta, la madre, la miga de cada uno de esos heridos de los que poco a poco se descubre un dato común: sin homosexuales. También son diferentes, reunidos por esa condición, la edad, el medio social, las profesiones de que viven, los diferencian. Una lejana influencia de Priestley, el autor de piezas como El tiempo y los Conways y sobre todo Llama un inspector parecen resonar lejanamente en el excelente análisis que García Mauriño desarrolla sobre las motivaciones de esas féminas influidas por sus condicionamientos más complejos. La dolorosa sorpresa del comportamiento del ser querido, el temor al escándalo, el miedo a las consecuencias económicas, las reacciones sentimentales va retratántose en las actitudes de esas mujeres. La acritud de dos mujeres periodistas configura una picante caricatura de la Prensa informativa. La profesionalidad dura de la asistente social, la presencia de dos mujeres curiosas, espectadoras permanentes de sucesos, accidentes, dramas humanos, añade al cuadro analítico matices que lo enriquecen. Dialoga bien el autor. Descuida tal vez, en no pocos contrastes, la diferenciación en el lenguaje de las afligidas mujeres. No deben usar el mismo lenguaje la señora poderosa y la mujer del camionero. Que el autor lo sabe se ve en las picantes formas coloquiales que utilizan Clara, la madre de un muchacho que la sostiene con sus ingresos de chapera y su hermana, la ordinaria y envidiosa Redonda. Se trata de detalles puramente literarios, de puntos flojos en un texto más descriptivo que dramático en que se produce un muy buen primer acto y un segundo más flojo por la repetición y el desenlace, que es lógico, razonable, pero pierde rápidamente tensión. Tiene muchos valores positivos esta obra muy pensada, de situaciones que por ausencia de los hombres heridos deja el juego desprovisto del vigor dramático que proporciona en toda situación el choque entre el personaje agonista y el que se le opone. Los verdaderos oponentes no son las mujeres con sus diferencias menores, sino los ausentes, los culpables básicos, los hombres. Mará Recatero ha dirigido bien, con tacto, con seguridad este drama repetitivo, analítico. Una estructura peligrosa, difícil, comprometida que encuentra muy buen asiento en el estupendo escenario realista de Alfonso Barajas. Una clínica, tal cual. Sin caprichos. Verdad objetiva, buen abrigo para la realista analítica del autor. La interpretación, bien estudiada, bien dirigida, mantiene la credibilidad de esa colección de reacciones humanas. Destacar a Julia Trujillo en esa esposa que no quiere enterarse, a Vicky Lagos en la ordinaria y agresiva Mará Recatero ha dirigido esta obra, que cuenta con un reparto formado íntegramente por actrices, y que le valió a su autor, García Mauriño, el Premio Lope de Vega de Teatro Redonda, a Mari Begoña en la viciosa, curiosa Pastora, paladeadora de sucesos dramáticos, escandalosos, a Milena Montes en la caricatura de una periodista abusiva, indiscreta; realmente no es justo. Todas hacen con buena medida, con singularidades según los tipos bien diferenciados que interpretan. El conjunto tiene y expresa vida real. Mínimas objeciones en algún caso carecen de relevancia crítica. La estampa colectiva funciona, moviliza la curiosidad, la expectación del espectador que en tantas otras ocasiones deja de ser expectante. En suma, García Mouriño hace honor a su premio; se gana un crédito como autor. Picospardo s no es un cuadro imaginario, es una estampa realista de algo que está ahí, activo, perverso y pervertidor en no pocos rincones de Madrid. Es tiempo actual en una estructura dramática en que se reflejan las dudas, las vacilaciones del teatro actual, datos, todos ellos, de un espectáculo que justifica su montaje; que merece, y suscita, interés. Lorenzo LÓPEZ SANCHO (Información gráfica en páginas finales) El Festival de San Sebastián recuerda a Gregory La Cava Madrid. J. Quesada Gregory La Cava es uno de los más prestigiosos cineastas de la época dorada del cine, autor de comedias deliciosas y sofisticas como las inolvidables Sucedió una vez Al servicio de las damas o la más dramática Damas del teatro con Katharine Hepburn y una Ginger Rogers demostrando que no sólo era una estupenda bailarina sino también una actriz maravillosa. Sin embargo, La Cava es uno de los cineastas más ignorados: algunas de sus películas mudas desaparecieron; otras, aún permanecen en el olvido. La próxima edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, acelebrar el próximo mes de septiembre, promete solventar tan craso error con una restrospectiva sobre su filmografía y la publicación, en colaboración con Filmoteca Española, de un libro sobre su obra. Nunca un homenaje fue tan merecido, especialmente si recordamos que grandes ídolos intocables de la pantalla le decicaron perlas como éstas: La Cava era un hombre adelantado a su tiempo, un precursor de la nueva ola Lástima que no viviera la suficiente como para abanderarla (Frank Capra) o Gregory La Cava es la respuesta a la plegaria de una actriz (Carole Lombard) Si miss Lombard, o mejor madame Gable, dijo algo así, no somos nadie para llevarle la contraria. Ulises X 90 SIC es el espectáculo multimedia que presenta mañana en el teatro Alcázar el colectivo Arena Producciones de Cáceres.