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24 ABC NACIONAL Encuesta de Gruppo para ABC Comunidad Valenciana LUNES 20- 3- 95 El PP ganaría por mayoría absoluta en las tres capitales de provincia Los populares pueden pasar en la alcaldía de El candidato independiente del PSOE, Aurelio Valencia de nueve a diecisiete concejales Martínez, es prácticamente un desconocido El Partido Popular puede erigirse en ganador por mayoría absoluta en las tres capitales de provincia de la Comunidad Valenciana según los datos que arroja la encuesta sobre intención de voto de Gruppo para ABC. En Valencia, los populares pueden prescindir de un pacto con Unión Valenciana, habida cuenta de que pueden doblar el número de sus concejales y de que los reLos populares confirman su tendencia creciente en la Comunidad Valenciana donde parece que gobernarán en las tres capitales de provincia (Valencia, Castellón y Alicante) por mayoría absoluta. Valencia. P. Carbonell Y. Garramiola. gionalistas bajan sensiblemente en las tres ciudades. En lo que afecta al PSOE, parece que también podría perder uno de sus últimos feudos Alicante, mientras que su candidato valenciano aparece como un auténtico desconocido para el electorado. Por último, se confirma el crecimiento de Izquierda Unida, aunque el principal travase de apoyos es del PSOE al Partido Popular. cuenta con un candidato representantivo ni carismático. De forma paralela, la coalición UPV- Grao Unit, que esperaba conseguir al menos dos concejales se queda a las puertas del consistorio y sin representación municipal. Resultado que se repite respecto a las anteriores elecciones con la salvedad de que UPV se presentó en solitario a falta de una quincena de votos para conseguir un concejal. Unión Valenciana vuelve a perder apoyos con un punto menos de votantes y sin representación municipal. La triunfadora Rita Barbera El Partido Popular podría obtener la mayoría absoluta en la ciudad de Valencia según la encuesta de Gruppo para ABC. La formación popular registra un notable incremento de votos al pasar de nueve concejales a. dieciséis o diecisiete, que supondría el mejor resultado jamás alcanzado en la ciudad de Valencia por una formación política. La actual alcaldesa y candidata del PP, Rita Barbera, que obtendría el 45,5 por ciento del respaldo de los ciudadanos, podría incluso llegar a prescindir del apoyo de Unión Valenciana UV) sus actuales socios de gobierno, que re- Los regionalistas de Unión Valenciana sufren un descenso generalizado en todas las capitales de provincia con un fuerte descalabro en Valencia gistran una notable pérdida de votos al pasar de ocho concejales, que obtuvieron en las últimas elecciones municipales de 1991 teniendo a Vicente González Lizondo como candidato a la alcaldía, a tres con el actual candidato Juan Jurado. El descenso de los regionalistas de Unión Valenciana hay que buscarlo de una parte en las crisis originadas en los últimos tiempos en el seno del grupo municipal, en la fuga de vatencianistas al Partido Popular, así como en la popularidad y en el carisma de Rita Barbera, que en los cuatro años de su mandato se ha erigido en la líder hegemónica de la capital del Tuna. Cabe destacar que aun ante la posibilidad de conformar el PP un gobierno con mayoría absoluta, Rita Barbera de forma reiterada ha manifestado su deseo de gobernar con UV, pese a no necesitar de su apoyo. Igualmente quedaría descartada la posibilidad de que UV pactase con el PSOE e Izquierda Unida el gobierno municipal al existir cuestiones ideológicas y políticas sumamente determinantes, como la propia cuestión lingüística, que haría inviable este posible acuerdo. El PSOE por su parte sigue la tónica descendente al pasar de catorce concejales que ob- tuvo la entonces alcaldesa Clementina Rodenas a ocho representantes municipales que obtendría la lista que encabeza el independiente Aurelio Martínez, de forma que pasaría a quedar como la segunda fuerza política respaldada por los valencianos, con ún importante castigo electoral. El golpe sufrido por el Partido Socialista tras las elecciones de 1991 en las que, pese a ser la fuerza más apoyada por los ciudadanos de Valencia perdió la alcaldía por el acuerdo al que llegaron el PP y UV, ha tenido prácticamente aletargado al grupo municipal socialista, que ha tardado en reaccionar a lo que supuso la pérdida del poder municipal tras doce años de gobierno. A ello hay que unir la renovación efectuada en el seno de la candidatura municipal con la incorporación de nuevas personas, caso del candidato independiente Aurelio Martínez, que registra bajos índices de conocimiento por los valencianos frente a la popularidad que los años de gestión otorgaron a Clementina Rodenas. Izquierda Unida del País Valenciano, como se preveía, podría duplicar su actual representación. Con el mismo candidato a la alcaldía que en las pasadas elecciones municipales, Manuel Moret, pasarían de tres a una horquilla de entre cinco y seis concejales. No obstante, pese al incremento que registraría la coalición, el notable descenso del Partido Socialista haría imposible la consecución de un gobierno de izquierdas para la ciudad, dado el crecimiento que registra la candidatura encabezada por la actual alcaldesa, Rita Barbera. Alicante: mayoría absoluta El Partido Popular obtendría en Alicante el 49,3 por ciento de los votos, lo que le daría una holgada mayoría absoluta de catorce o quince concejales. Se trataría de un resultado histórico para Los populares repetirían su triunfo, mucho más aplastante de celebrarse ahora las elecciones, en la ciudad de Castellón. El PSOE también baja en apoyos los populares, en lo que ha sido un feudo socialista progresivamente deteriorado. Uno de cada dos alicantinos votaría al PP en una ciudad en la que el PSOE llegó a tener dieciocho concejales, y que todavía hace cuatro años situó a este partido como el más votado con el 38,3 por ciento de los votos, tres puntos por encima del PP, aunque empatados en número de concejales. Según la encuesta de Gruppo para ABC, el Partido Socialista descendería once puntos lo que da idea del progresivo deterioro de sus apoyos, que se trasvasan fundamentalmente hacia el PP, el cual sube catorce puntos en intención de voto respecto a los resultados de I año 1991. Menor, aunque significativa, es su pérdida de votos hacia la izquierda, donde la coalición Izquierda Unida dobla su representación y sube dos puntos. Por las dimensiones del ascenso del PP y las del descalabro previsible del PSOE no se trata exclusivamente de una serie de errores socialistas tanto en el ámbito nacional como regional, sino que el PP cosecha también el respaldo a un proceso de renovación que ha pasado por un discurso de confrontación con el socialismo, con señas de identidad básicamente liberales, representadas por el artífice Mayoría aplastante en Castellón El Partido Popular volvería a alcanzar la mayoría absoluta en el Ayuntamiento de Castellón pero, en esta ocasión, de forma aplastante al obtener entre diecisiete y dieciocho concejales, lo que representa un 56 por ciento del electorado y entre tres y cuatro más con respecto a los anteriores comicios municipales que se celebraron en mayo de 1991. Por contrapartida el PSOE sigue su descenso de forma vertiginosa al obtener siete u ocho concejales cuando en la presente legislatura tiene trece, ediles lo que supone prácticamente quedarse en la mitad. No obstante, este resultado corresponde a una muerte anunciada al menos en la capital de La Plana, donde las escisiones del partido a nivel local son indudables así como el malestar generalizado que ha causado la candidatura municipal. La sorpresa viene dada por la coalición Esquerra Unida, que obtiene dos concejales y en la actualidad no tiene representación. Al parecer el voto de castigo anunciado por el sector más crítico de los socialistas ha ido a parar a Izquierda Unida pese que a nivel local no