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34 A B C NACIONAL MARTES 27- 9- 94 El Burladero Cuaderno de notas CÁMARA CÓNCAVA Por Víctor MÁRQUEZ REVIRIEGO LA SINCERIDAD DE ARZALLUS IENE razón Ardanza. El presidente del PNV, Javier Arzallus, ha formulado una obviedad cuando ha dicho que los nacionalistas vascos nunca han sido ni serán leales a la Constitución. A la Constitución ni a nada. Tampoco, al pacto de Ajuria Enea, que cada día viola Arzallus con su manifestado propósito de dialogar por libre con Herri Batasuna y, preferiblemente, con ETA. Pero esa obviedad, con todo, es de agradecer, aunque sólo sea para ilustración de ingenuos. Es también obvio que el dirigente nacionalista ha aprovechado la oportunidad del Alderdi Eguna, o Día del Partido, para desactivar la virtualidad que hubiese podido tener el debate senatorial sobre las autonomías. La cosa es tan burda, que casi da bochorno comentarla. El PNV sabotea esta oportunidad de contrastar opiniones porque no le interesa ninguna reforma constitucional de la regulación autonómica y menos aún que lo impliquen en ella. Se trata de dejar claro que los nacionalistas vascos no participaron en la génesis de la Constitución y, por tanto, no van a contribuir a su modificación posible, en ninguno de sus aspectos, ni siquiera el título VIII. Una vez más, los nacionalistas vascos han sido más sinceros que tos pujolistas, es decir, para S I andará mal esto del Senado, que preocupa a los propios senadores... Siendo así que el estado ideal del hombre es el senatorial, cuando pasadas las zarzamoras, los juncos y los espinos, está uno como en la ría de mi tierra: viendo los barcos venir. Pero no es así, y los bárbaros acabarán por llegar al Senado para fecundarlo, y ojalá sea así. Preocupado por esa cámara, que es la suya, anduvo siempre Alberto Ruiz- Gallardón, que ayer en conversación abecedaria Ruiz Gallardón con José Antonio Sánchez llama al Senado Parlamento de p a r l a m e n t o s Mala cosa. Cuando empezaba el tiempo constituyente, algún político socialista (creo que Peces- Barba) habló de España como nación de naciones Y entonces Julián Marías dijo que eso era un ponderativo hebraico como cantar de cantares Razón tenía el filósofo, invadido por el estupor ante lo que oía como senador real. Buena parte de todo aquello vino a terminar en himnos y cantares. Si aplicamos la geometría al estudio de lo que es, según vieja recomendación griega, podemos considerar que en ella se dice que la envolvente es mayor que la envuelta. Y entre nosotros eso no ocurre. Ni la Constitución de la nación contiene a todas las naciones, ni el Parlamento de la nación engloba a los parlamentos de ellas. Y es porque la e n v o l v e n t e sólo es mayor que la envuelta cuando ésta es convexa, y en España no pasa eso. Aquí todo viene a ser cóncavo, deprimido por el centro, pues es mucho lo que tira la periferia. Por eso siempre estamos con ponderativos, más o menos hebraicos y salomónicos, un poco en situación supina con las cosas ya casi tiradas por el suelo nacional. Todo lo que se dice del Senado es verdad, y al final tal cámara puede tener un destino muy español, a saber: podemos dedicarla a que constantemente se pregunte sobre lo que ella misma es, que es menester con mucha tradición clásica este del propio conocimiento. En el origen del actual Senado está el miedo a que una sola cámara acabara dominada por la izquierda, y se formara entonces una temible asamblea nacional que sabe Dios (o el Diablo acaso) adonde nos podría llevar. Creo que fue don Salvador de Madariaga el que dejó escrito que si en la Segunda República el régimen hubiera sido bicameral, no habría habido una guerra civil. Alguno leyó tal cosa y decidió aplicarla. Lo cual prueba mi vieja idea de que, en ocasiones, la falta de ignorancia puede ser tan peligrosa como la carencia de saberes. A lo mejor, en este caso no es así, y, gracias a la existencia del Senado, podemos escribir acerca de los problemas que tal existencia supone. Ya dijo una vez, quien bien lo sabía, que no hay mal que por bien no venga. La prueba es que con esto del Senado hemos terminado nuestra obligación de hoy, que consistía en ver a los senadores venir. T Por Lorenzo CONTRERAS ser exactos, menos hipócritas. El presidente de la Generalidad de Cataluña no ha tenido inconveniente en subir al estrado de la Cámara y lanzar desde allí una milonga didáctica sobre lo que Cataluña es y será, pero también sobre lo mucho que considera la realidad de España. Otra vez, el honorable con su Cataluña soy yo con su victimismo (pretende demostrar que a Cataluña sólo le devuelven setenta de cada cien pesetas que aporta) y con su contribución a la convivencia dentro del Estado incluido su profundo respeto por la lengua castellana. A Pujol, como a Arzallus, se les nota que sólo aceptan y les conviene, en el fondo, la situación actual. Nada de reformas made in Fraga o de cualquier otro marchamo. En todo caso, una reforma que fortaleciera la singularidad de los dos territorios y la negociación bilateral con los Gobiernos españoles de turno. Una Constitución que garantice estatutos eternamente abiertos, permanentemente reivindicativos y perfeccionables con todo lo que significa en este caso el concepto de perfección. ESPAÑOL Puestos a elegir, si es que este trance pudiera darse, habría que optar por Arzallus antes que por Pujol. El primero confiesa deslealtad a la Constitución. El segundo, sin decirlo, la vulnera cada día. Hay más grado de acatamiento en el nacionalista vasco que ENTENDIENDO LD QUE DTÓE en el catalán. El autoproclamado desleal SENADO OTRO garantiza mejor los derechos constitucioCON LA Ü D A nales en el País UN ÍNTE RPRETE Vasco que Pujol en Cataluña. Aun así, Arzallus ha tenido un acto fallido. Ha dicho que no seremos leales a la Constitución en lugar de a esta Constitución O sea, que excluye cualquier adhesión futura, incluso en el supuesto de que la Ley Fundamental fuese reformada a su gusto. No a la Constitución española por ser española y cualquiera que sea cu contenido. Eso es independentismo y también sinceridad.