Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC Pag. 48 PERIODISMO LUNES 12- 9- 1994 Murió el periodista José María Alfaro Embajador y presidente de la agencia Efe, en 1972 obtuvo el premio Mariano de Cavia por el artículo La lectura Madrid. S. P. El periodista y diplomático José María Alfaro Polanco falleció el viernes en Fuenterrabía (Guipúzcoa) a los 89 años de edad, víctima de una enfermedad irreversible según señalaron ayer fuentes de su familia. Alfaro, que fue presidente de la agencia Efe en 1976, fue embajador de España en Argentina durante quince años y ocupó, entre otros cargos, los de presidente de la Asociación de la Prensa y la Asociación Gastronómica Española. En el periodismo empecé mi carrera en el ABC, que es mi viejo periódico, y en él acabaré. Nunca abandoné esta profesión, ni siquiera cuando estuve de embajador en tierras lejanas declaraba José María Alfaro poco después de recibir el premio periodístico Manuel Aznarde 1981. Presidente de la Agencia Efe en 1976, escritor y político que ocupó importantes puestos diplomáticos, fue fundador de Falange Española. Tras la muerte de Franco, se volcó en la Prensa, a la que confió la misión de articular las fronteras del cambio José María Alfaro Polanco nació el 30 de agosto de 1906 en Burgos. Allí comenzó su actividad de escritor porque nacer en una ciudad histórica imprime carácter. Cualquier burgalés se jacta de haber sido el inventor del idioma y el sentido de lo heroico en Castilla va retintándole a uno desde muchacho Alfaro se formó esencialmente en el campo tradicional y áspero cantado por los poetas castellanos. Pasaba largas temporadas en Aguilar de Campoo. Ese bello horizonte de montañas, cuna de ríos que cruzaban la Península, determinó su ser y acaso su conciencia unitaria de España. Allí estuvo en contacto con Miguel de Unamuno, quien posteriormente elogiaría su Oda a Burgos Gracias al azar, tuvo la oportunidad de estudiar en Barcelona: Pasé unos años inolvidables que me hicieron comprender más adelante el fenómeno catalán e incluso escribir con enorme amor hacia algo que para mí explicaba muchísimas cosas, sobre todo el porqué de ciertos particularismos que venían a través de los siglos enriqueciendo la vida española Siendo muy niño, se trasladó por primera vez a Madrid con su abuelo, Tomás Allende, ministro de la Corona durante el reinado de Alfonso XIII, de quien recibió mucha influencia. Más tarde volvió a la Villa y Corte para estudiar Derecho en la Universidad Central, llevando bajo el brazo sus primeros romances escritos a los dieciséis años. colaboró en todas ellas hasta que fundó en Madrid, junto con dos amigos, Extremos a los que ha llegado la poesía española Allí publicó su Elegía a Baudelaire En el prólogo de la nueva publicación se trataba de resumir la situación en la que se encontraba la poesía moderna en esos momentos. El poeta que más le influyó en aquella época fue Antonio Machado. Llegué a él, a quien conocí poco, con un sentido reverente, por el gran respeto que tenía a su lírica. Era un hombre destartalado Trabó gran amistad con Pedro Salinas, con quien mantuvo una estrecha relación. A través de él conoció a León Felipe, que había regresado de América. Nos contó lo que para él representaba el mundo americano. Creía que en aquel entonces el eje de la civilización pasaba por el puente de Brooklyn Los primeros versos que escribió en sus años de estudiante se publicaron en Blanco y Negro Me pagaron la hermosa cantidad de ocho duros y aparecieron con ilustraciones de dibujantes que ahora llamaríamos de Ja nueva ola y que entonces empezaban a figurar Poeta, periodista y embajador, José María Alfaro murió en Fuenterrabía, donde, se retiró tras caer enfermo Pero como el tiempo pasaba y la letra no acababa de concretarse, un día José Antonio le sugirió que participasen en la composición del himno varias personas. Tellería fue el autor de la música, Agustín de Foxá, Rafael Sánchez Mazas y Morlane Michelena se reunieron con Alfaro y el himno quedó completo en una tarde. El escritor se encargó de manera directa de la revista del partido, F. E. que él mismo salía a vender a la calle junto con José Antonio. En 1933, José María Alfaro obtuvo el Premio Nacional de Literatura. Colaboró con Ángel Herrera en la fundación del Ya donde Alfaro llegó a ocupar puestos directivos. El Alzamiento le sorprendió en Madrid, y en el mes de agosto ingresó en prisión con nombre supuesto. Cuando entraron las tropas nacionales en Madrid fue designado para ocupar la dirección el periódico Arriba En agosto de 1939 se le nombró subsecretario de Prensa y Propaganda, al crearse este organismo. Al cesar como subsecretario dirigió las revistas Escorial y Vértice En 1942 publicó Leoncio Pancorbo una falsa biografía en la que trata de explicar lo que representaban los hombres de su generación. Al año siguiente, fue nombrado vicepresidente de las Cortes y poco después le designaron presidente de la Asociación de la Prensa. Constituyó- decíauna de las mayores satisfacciones que he tenido, el que mis compañeros, después de haber ejercido yo el primer intento de autoridad que se ponía en marcha en España sobre la Prensa se acordasen que precisamente yo podía ser quien montase nada menos que la institución madre de los periodistas Periodista En marzo de 1930 escribió Oda a Burgos que se publicó en el primer número de ABC después de la proclamación de la República. Fue por entonces, de la mano de Manuel Aznar, cuando comenzó a alternar la poesía con el periodismo. Empezó a colaborar en El Sol donde publicaba artículos de crítica literaria. Allí conoció a Victor de la Serna, Rafael Sánchez Mazas, Eugenio Montes y Juan Aparicio. La amistad de Rafael Sánchez Mazas fue para mí decisiva solía recordar. También influyó mucho en su vida Pedro Mourlane M chelena, quien le presentó a Pío Baraja. Mientras estudiaba el segundo curs o de carrera conoció a Miguel Primo de Riveí í y posteriormente le presentaron a José Antonio. Su amistad con él le llevó a participar en la fundación de Falange Española. José Antonio siempre había querido que la Falange tuviera un himno, y le encargó a Alfaro que se dedicase a prepararlo, ya que era el poeta oficial del grupo. Yo escribí algunas estrofas, que se han conservado casi intactas en la versión actual Diplomático Poco después, a iniciativa suya, se fundó la Federación de Asociaciones de la Prensa Española, de la que también fue elegido presidente. En 1947 es designado encargado de negocios en Bogotá y tres años más tarde, al elevar Colombia y España a Embajadas sus respectivas Legaciones, fue promovido al rango de Embajador. Desde 1955 hasta 1971 fue el representante de España en Argentina. Ha sido una de las tareas- manifestaba- en las que he trabajado con más entusiamo. Es para mí una vocación tardía, porque creo que la diplomacia hay que hacerla y no hablarla Al comenzar la década de los setenta fue nombrado crítico literario de ABC, Obtuvo el premio Mariano de Cavia con su artículo La Lectura publicado el 17 de febrero de 1972. Tras la muerte de Franco pasó a ocupar la presidencia de la agencia Efe y desde ese puesto intentó difundir su ¡dea de que la Prensa tuviera la misión de articular el cambio. En 1981 ganó el premio Aznar de periodismo por El miedo que apareció en ABC el 24 de julio de ese año. Era un lector empedernido, leía 6 o 7 libros a la semana. Fue autor de numerosos libros de poesía y de prosa. Toda la filosofía de su vida quedaba resumida en una frase del artículo que le mereció el premio Aznar: La sola cosa a la que debemos tener miedo es al mismo miedo Poeta Mientras Alfaro leía apasionadamente a Rubén Darío, surgió el movimiento ultraísta en España que para él supuso un gran choque. A pesar de todo, el escritor siguió atentamente el nuevo movimiento literario y fundó una publicación llamada Nuestra Revista En aquélla época en la que los poetas aún se refugiaban en los cafés, se hizo amigo de grandes literatos como Alfredo Marqueríe, César González Ruano, Eugenio Montes, Rafael Cansinos Assens y Lorca, a quien arranqué unos versos para una revista literaria que se llamó Parábola editada en Burgos Los versos que allí se publicaron aparecieron después en el Romancero Gitano Parábola fue una de las primeras revistas que acogió lo que entonces se conocía como nueva literatura. En esta misma línea, vieron la luz después otras publicaciones en diferentes ciudades castellanas. Así destacan Meseta en Valladolíd o Manantial en Segovia. Alfaro Bibliografía: Narrativa: Leoncio Pancorbo Cuatro Estaciones La muerte del héroe Libro del llanto Poesía: Versos de un invierno El abismo Teatro: La última farsa