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DOMINGO 14- 8- 94 6. -Sábado; Av. Malecón y varias calles de centro- Habana están comunistas patrullan las calles. En el Hospital centro- Habana hay varios poiicías y manifestantes heridos. CASTRO: EL PRINCIPIO DEL FIN? Sublevación popular en La Habana ABC V 1. -500 personas se concentran en el muellle de la Luz, para coger la lancha que va a Regla y Casablanca ante el rumor de que va a volver a ser desviada a Florida 2. -Camiones militares anuncian la suspensión de la salida de la lancha y dispersan a la multitud. 3. -A los dispersados se une la gente que pasea por el Malecón y se congregan cerca del Castillo de la Fuerza. Un millar de personas empieza a caminar al grito de Libertad 4. -Tras marchar un kilómetro, un centenar de miembros de la Brigada especial y policía de paisano de enfrenta a los manifestantes. 5. -Los manifestantes se dispersan por el barrio de centro- Habana, quemando papeleras, rompiendo los cristales de la tiendas de cambio de dólares y enfrentándose con los policías con piedras y palos. Los agentes efectúan varios disparos. Pedro Sánchez ABC Según el exilio, las comisarías están abarrotadas y fuertemente vigiladas, se tiene conocimiento de varios opositores encarcelados o apaleados y la represión alcanza cotas como hace muchos no se veía en palabras de María Elena. Cruz Várela. Pero lo más importante de lo ocurrido ese día es que, por primera vez en 35 años, Castro no fue capaz de controlar la situación antes de que los incidentes fueran captados por las agencias extranjeras y por las videocámaras de los turistas que, entre los recuerdos de su viaje a Cuba, se trajeron la prueba de la intifada del pueblo cubano. El saldo oficial de los disturbios en La Habana fue de treinta y cinco heridos, diez de ellos policías, y un número no determinado de detenidos, aunque la oposición asegura que las comisarías estuvieron días abarrotadas Pero los incidentes del viernes no han amilanado a los cubanos que intentan huir de la dictadura. El martes, un ferrocemento alquilado por la Armada cubana para patrullar en el puerto de Mariel era secuestrada por un grupo de cubanos. En el acto, murió el teniente a cargo de la nave. Pese a ello, el Gobierno de Estados Unidos les concedió asiló, lo que significa un paso más en el enfrentamiento entre Washington y La Habana. Sólo unas horas después, un piloto- con otros trece miembros de su familia- robaba un avión fumigador y aterrizaba en un pequeño aeropuerto de Cayo Marathón, en las costas de Florida. Los balse- ros llegados a tierra norteamericana en los primeros meses de este año han multiplicado las ya de por sí enormes cifras de cubanos que, por mar o por aire, en las ruedas de un tren de aterrizaje o en una pequeña tabla de windsurf, cruzan las aguas del Estrecho de Florida para huir de la dictadura castrista. Fidel amenaza con provocar un éxodo multitudinario, pero el problema de Cuba no es- como bien ha dicho una figura del exilio cubano- un problema migratorio si no político, que se soluciona con la salida de un solo hombre, y ese hombre tiene un nombre: Fidel Castro Una demencial política anticubana E N los últimos días agencias internacionales de noticias se han hecho eco en desbordado revuelo de un incidente acaecido en la capital cubana el pasado día 5 de agosto. Estos disturbios, ocasionados por elementos antisociales y lumpens, así como los recientes secuestros de embarcaciones cubanas que han cobrado incluso vidas de ciudadanos inocentes, responden a una elaborada estrategia norteamericana dirigida a crear condiciones de inestabilidad y violencia que favorezcan una futura intervención en Cuba. Si ello no fuese así tendríamos que preguntarnos a qué obedecen entonces las cerca de 1.200 horas de transmisiones radiales semanales desde Estados Unidos a Cuba incitando a las salidas ilegales y a la alteración del orden ciudadano; por qué entonces el Gobierno norteamericano incumple reiteradamente el convenio migratorio firmado con el Gobierno cubano que establece la concesión de 20.000 visados anuales a ciudadanos cubanos interesados en emigrar a los EE. UU. por vía legal. Todos conocemos y reconocemos la difícil situación económica que enfrenta Cuba en estos momentos. La inmensa mayoría del pueblo cubano está consciente del alcance de la misma pero también reconoce nítidamente los elementos que le dieron origen así como los esfuerzos que acomete el Gobierno cubano para enfrentar estos problemas y solucionarlos. Los conoce porque forma parte activa de esta estrategia dirigida a salvar las conquistas alcanzadas durante estos más de treinta años de esfuerzo compartido a la vez que sabe que están en juego la soberanía y dignidad patrias. Ante estos renovados esfuerzos el Gobierno cubano ha planteado su inequívoca posición de no mantenerse como guardián de las costas norteamericanas y permitir, si no se toman medidas por parte de EEUU, el libre tránsito de personas a través de su mar territorial hacia las costas de su vecino del norte. T ODOS estos esfuerzos dan al traste con el mantenimiento de una de las falacias más grandes de nuestro siglo, el bloqueo norteamericano, acción agresiva que atenta contra uno de los más reconocidos principios del ser humano: el derecho a la vida. La doble moral que muchos- felizmente no tantos- juegan en el caso Cuba a la que exigen cambios de todo tipo y critican por su altivez soberana, encontrará siempre en la mayoría del pueblo cubano la decisión inquebrantable de sortear todos los escollos, por muy difíciles que estos parezcan, y labrar entre patriotas el futuro de nuestro país. Los dolorosos incidentes del pasado viernes se han querido mostrar como una advertencia, pero ellos no han sido más que muestra fehaciente del mantenimiento de una política miope y poco realista por parte del Gobierno norteamericano que persiste en su ¡ntenrés de politizar el tema migratorio para imbricarlo en su demencial política anticubana. N ADA más alejado del interés del Gobierno de la República de Cuba es mantener esta situación. El Gobierno cubano ha planteado siempre su voluntad y disposición de buscar soluciones conjuntas y negociadas a este problema migratorio. Batallas más acuciantes y decisivas para nuestro pueblo se libran dentro de las fronteras nacionales en el diario bregar por un futuro mejor. Sin embargo, hemos aprendido de nuestros héroes que cada logro se paga con una cuota de sacrificio y el presente y futuro de nuestra Patria nos ha llamado hoy a sacrificarnos. Que este decidido mensaje llegue a todos en este momento en el que, a pesar del restablecimiento de la total normalidad en la vida cotidiana cubana, se pretende seguir especulando con la noticia. Rosario NAVA Embajadora de Cuba en Madrid