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LUNES 4- 7- 94 MADRID ABC 8 9 La Cibeles perdió un brazo a causa del vandalismo desatado por forofos del fútbol La celebración de la victoria española desbordó las previsiones de la Policía La estatua de la diosa Cibeles, en la plaza del mismo nombre, amaneció ayer sin su brazo izquierdo, arrancado por el vandalismo de algunos de los forofos que acudieron al lugar para celebrar el triunfo de la selección española de La Policía Municipal había previsto, según ha informado a ABC un portavoz del Cuerpo, que, ante un triunfo del conjunto español en el encuentro contra la selección suiza, los hinchas podrían llegar en gran número a la fuente de la Cibeles. Como se sabe, desde hace algunos años, la fuente se ha convertido en punto de cita para celebrar los triunfos del real Madrid y de la selección, mientras que los hinchas del Atlético de Madrid prefieren demostrar su euforia en la vecina fuente dedicada al dios Neptuno. Así, desde primeras horas de la noche varias patrullas del 092 rodeaban la fuente y los servicios técnicos municipales se habían ocupado de cortar la corriente eléctrica e interrumpir igualmente el flujo de los surtidores de agua, para evitar que alguna persona pudiera electrocutarse. Madrid. S. L. fútbol. Las previsiones quedaron rápidamente desbordadas y la Policía Municipal optó por retirarse ante la avalancha de aficionados y cortó la circulación en la zona. Tampoco la Policía Nacional evitó los destrozos en el monumento. Por su parte, la fuente, además de la mutilación, sufrió otros muchos destrozos. La mayor parte de los focos fueron arrancados ó rotos y la misma suerte corrieron los macizos de flores. Los servicios municipales no han establecido aún la cuantía de los daños producidos y, mientras se busca en las inmediaciones el brazo perdido, ayer comenzaron los primeros trabajos para limpiar el entorno de botellas abandonas y restaurar las zonas verdes. La Jefatura Superior de Policía dijo que no existían grandes esperanzas entre los investigadores policiales para encontrar el brazo perdido. La reparación de la estatua será algo más lenta, ya que será preciso efectuar un estudio detenido de los daños. Asimismo se esperará un tiempo prudencial para recuperar el brazo izquierdo de la diosa antes de acometer una minuciosa restauración. Fuentes policiales manifestaron a ABC que este suceso debe servir para que Ayuntamiento y Delegación del Gobierno prevean con la suficiente antelación actos similares, con motivo del próximo encuentro con la selección nacional, el sábado, y se adopten las medidas precisas para evitar nuevos deterioros como los registrados la madrugada de ayer. La Policía no puede cargar en cada victoria deportiva dice el alcalde Madrid. Efe El alcalde, José María Álvarez del Manzano, echó ayer la culpa a los madrileños de los destrozos que sufrió la noche del sábado la fuente de La Cibeles y aseguró que no tiene sentido que se pongan batallones del Ejército o que la Policía cargue sobre los ciudadanos cada vez que se festeje una victoria deportiva. Una vez más, la Policía cumplió con su obligación y los que no lo hicieron son los bárbaros que se pusieron a bailar encima de La Cibeles manifestó el alcalde al comentar la peculiar manera con la que más de dos mil aficionados al fútbol volvieron a celebrar un triunfo de la selección española. La rotura y pérdida del brazo izquierdo de la diosa fue la consecuencia más grave del festejo, que también produjo nueve heridos leves entre los hinchas de la selección española y obligó a cortar el agua y la luz, para evitar- dijo Álvarez del Manzano- males mayores, porque, si no lo hacemos, hoy hubiéramos tenido que lamentar alguna desgracia física Todos los aficionados al deporte, agregó el alcalde, deben contener su entusiasmo y respetar la ciudad porque carece de sentido que las unidades de Policía Nacional y Municipal presentes en la plaza hubieran cargado sobre los manifestantes o que pongamos fortificada La Cibeles con sacos terreros como en guerra Los ciudadanos tienen que ser conscientes y evitar la barbarie porque, si no, dejaremos que los gamberros, una vez más, sigan haciendo muy poco beneficio ni a la selección española ni al fútbol ni al tenis ni a nada aseguró el alcalde. De cualquier forma, el presidente de la Corporación madrileña no se mostró preocupado por el futuro de la estatua, dado que, hay posibilidad de restaurarla Petición de ayuda Por el momento se desconoce si las autoridades municipales habían solicitado o no a la Delegación del Gobierno la ayuda de fuerzas antidisturbios de la Policía Lo cierto es que los escasos agentes municipales y la prácticamente nula presencia de fuerzas del Cuerpo Nacional de Policía fueron totalmente insuficientes para detener la avalancha Menos de una hora después de concluido el partido, la Cibeles era ya punto de encuentro de cientos de aficionados que habían recorrido alegremente las calles de la ciudad con sus coches, entre toques de bocinas y flamear de banderas y bufandas. Ante la masiva llegada de jóvenes, los policías municipales (se esperaba tan sólo a unos cientos) decidieron retirarse de la fuente y situarse en los extremos de la plaza, donde, esperaron la llegada de la Policía Nacional. Aunque la euforia de la mayoría de los más de 2.000 hinchas allí congregados no creó situaciones de violencia, fueron numerosos los jóvenes que protagonizaron escenas de vandalismo, que culminaron con la rotura, y posterior sustracción, del brazo izquierdo de la estatua. Según fuentes policiales, todo parece indicar que el alcohol, que corrió a raudales, incidió en el violento comportamiento de estos gamberros. Entre los hinchas se encontraban, al parecer, grupúsculos de individuos pertenecientes a tribus urbanas como los denominados ultrasur o cabezas rapadas que amenazaban a los fotógrafos de prensa y cámaras de televisión que, en muchos casos, debieron interrumpir su trabajo ante la actitud agresiva de estos gamberros. Mientras tanto, la Policía permanecía a la expectativa y, una vez dejado el campo a los alegres hinchas, se limitó a cortar el tráfico en la zona para evitar accidentes. La situación se mantuvo hasta entradas las tres de la mañana, cuando los forofos abandonaron el lugar. Como consecuencia de la ingestión de alcohol o de caídas o golpes sufridos en la aglomeración, los servicios de urgencia del Ayuntamiento (Samur) que destacaron varias unidades en el lugar, tuvieron que prestar asistencia a nueve personas, en su mayor parte con lesiones de carácter leve, que no precisaron posterior hospitalización. Indignación Por otro lado, numerosos madrileños, entre ellos intelectuales y artistas, han expresado su indignación por los destrozos que ha sufrido La Cibeles. Así, el académico Manuel Alvar, por ejemplo, calificó el suceso de pura barbarie, impropia de un país que dice ser civilizado Manca a los 212 años Madrid. Desde hace unos años, esta céntrica plaza que alberga la estatua de la diosa la madre de los dioses como la considera la mitología clásica, es reunión obligada de forofos del Real Madrid ante cualquier triunfo propio o fracaso de los eternos rivales. Pero el sábado, un 3- 0 de España sobre Suiza en el mundial de Estados Unidos terminó con su brazo izquierdo. Nada más alejado del carácter de esta diosa que el bullicio. Cibeles, una divinidad mitológica de la naturaleza, moraba en lugares apartados como bosques y montañas, acompañada de animales salvajes. Son leones quienes tiran de su carro, y sh deja acompañar por de una serpiente y una rana. Antaño se añadían a su ecológico cortejo un oso y un dragón. Pero el destino de Cibeles- estatua se unió la noche del sábado al de su amado, el pastor Atis, a quine la diosa enloqueció por faltar a su promesa de amor puro. Producto de esa locura, Atis se automutiló antes de acabar con su vida, pero Cibeles, compadecida, le resucitó y lo portó en su carro. Ahora, alguien tendrá que compadecerse de la madre de los dioses y devolverle el brazo con el que mantener asido a su mano el pliegue de la tela y las llaves de la ciudad, dejando para la mano derecha el cetro con el que simboliza su dominio sobre el mundo. La diosa en Madrid es una joven de 212 años (se construyó en 1782) como estatua y diez menos como fuente. En sus primeros cien años, hasta 1895, vio Madrid desde los jardines del que es hoy Cuartel General del Ejército, a muy pocos metros del lugar donde hoy está situada, en plena Cañada Real. Ventura Rodríguez fue el arquitecto que diseñó su entorno; Francisco Gutiérrez, el escultor que cinceló su figura y el carro, y Roberto Michel, otro escultor, quien dio forma a los leones. Todo ello, por encargo de ese mejor alcalde de Madrid que fue el Rey Carlos III, que no tuvo miramientos para gastar 70.000 reales de vellón con los que se financió la obra monumental Cibeles, también llamada Rea, compite en Madrid con otras 122 fuentes ornamentales y 83 láminas de agua que, en conjunto, ocupan una superficie en el casco urbano de la capital de 76.000 metros cuadrados.