Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
VIERNES 3- 12- 93 DEPORTES ABC Póg. 83 3- 1: El Madrid, ebrio de Supercopa Los blancos sometieron al Barcelona en su primer enfrentamiento Madrid. Ignacio Torrijos El Real Madrid dejó en el Bernabéu esa sensación que su hinchada esperaba desde hace tiempo: el palpito de que el equipo todavía es capaz de remover las jerarquías y devolverlas a Sí, el Madrid compareció digno; mucho más que el Barcelona. Equivalencia en el rango de las alineaciones, mas no en el de las actitudes: la del Madrid correspondió a la de un campeón de Copa, la del Barcelona contradijo la de un campeón de Liga. El Madrid, cabal, se avino a sancionar con su juego la temeraria oratoria de Cruyff Ellos se lo tomarán más en serio El Madrid se lanzó desde el principio a una operación positiva: fútbol más voluntad. La operación del Barcelona fue negativa: fútbol menos indiferencia. El Madrid tomó partido por el fasto nominal del título: Supercopa, nada menos. El Barcelona se refugió en la banalidad aparente del torneo: un compromiso, nada más. En la fricción de estas dos posturas, todo el calor del duelo resultó blanco. El gol estuvo enseguida en el aire, expuesto a cualquier soplo. Del Madrid emanaba un gesto autoritario, un gallardo deseo de mostrarse superior. Al Barcelona le faltaban el paso arrogante de otras veces y ese arrullo que suele desprender su fútbol cuando el balón recorre armoniosamente toda la escala de su formación. La actividad motora parecía invertida: era un Madrid galopante (algo desbocado en su salida) contra un Barcelona vacuno (pero que rumiaba el gol... En uno de sus regresos del ataque, el Madrid perdió las bridas defensivas. Stoichkov aprovechó esos segundos para rematar su irrupción con una volea fulminante (0- 1) Cuando Alcorta miró a sus espaldas, ya no pudo ver al búlgaro; sólo a Buyo, rendido. A pesar de su estampa bovina, el Barcelona lograba con un latigazo seco lo que tantas otras veces confía a una esmerada elaboración. El partido quedó pendiente de una autoafirmación: uno de los dos equipos tenía que hincarse en el campo para determinar el rumbo del juego. La réplica inmediata del Madrid consistió en un avance de sus líneas, para cortar de raíz el fútbol azulgrana, pero en ese período de ambigüedad el Barcelona dispuso de una oportunidad para destrozar al Madrid: una golosina de Laudrup para Romano. Romario tiene una preferencia obsesiva por la sutileza. Buyo, plantado frente a él a la distancia justa, los viejos tiempos. Fútbol a plena diversión, con el Barcelona sometido. El equipo de Floro tuvo la nobleza de dar lo mejor de sí mismo en uno de esos partidos que tientan a la racanería: un manto de dignidad para la vana Supercopa. En la grada Vacas flacas Madrid. Rafael Marichalar El mejor Madrid de la temporada, el peor Barcelona de mucho tiempo. En estos dos puntos convergen opiniones diversas de uno y otro lado. Aquí pasa algo comentaba un directivo del club azulgrana. Y alguien fue todavía más lejos: Este desaguisado produce la impresión de que hay un grave problema entre los jugadores y Cruyff. Nada me extrañaría que los profesionales azulgrana hayan decidido plantarle cara a su entrenador; vamos, así como ir a por él Pues la hoguera que es ahora mismo el vestuario se sofoca o las llamas llegarán al Tibídabo. De las vacas sagradas identificadas por Cruyff, dos, Koeman y Zubizarreta, no estuvieron en el terreno de juego. Las otras tres, Stoichkov, Laudrup y Romario, fueron vacas flacas, famélicas aunque el primero de los citados marcó un gol espléndido. Las verdaderas vacas sagradas si por esto se entiende algo excepcional, fueron Luis Enrique, Hierro, Míchel y, sobre todo, ese joven llamado Alfonso del que ya no caben dudas sobre su calidad. Y perdón, señor Floro, por el elogio. Elogios merece el Madrid, que ganó por 3- 1 y al que nadie le hubiera discutido un tanteo mayor. Ahora Laudrup tiene razón con sus palabras de que ganar no era muy importante, pero si pierdes importa mucho más Parece que sobre la Supercopa hay acuerdo de que debe disputarse a un solo partido y antes de que comience la Liga. Claro que Mendoza, por ejemplo, decía lo bien que le vienen a su club los 80 millones por derechos de televisión Gerardo González, secretario general de la Federación, dijo que esa fórmula apuntada ya la había propuesto el mismo organismo federativo. Ángel Villar y Jorge Pérez, además de Goicoechea, ayudante de. Clemente, completaron el cuarteto federativo anoche en el Bernabéu. Y volvemos a Cruyff. Que un entrenador les cante las cuarenta a sus jugadores es aceptable; ya era hora de que alguien lo hiciera como él lo ha hecho. Para eso son profesionales, y retribuidos fabulosamente. Pero sucede que, mientras que los futbolistas son intocables, el entrenador termina siempre por hacer las maletas y marcharse. Este hombre se ha metido en un túnel quizá sin salida. Y que vaya a prescindir de las vacas sagradas por jóvenes del filial es una fantasía. R. Madrid- Barcelona Zamorano Romario j Laudrup i A r b i t r o Ansuátegui Roca. Tarjetas amarillas a Iván, Guardiola, Míchel y Alfonso. G o l e s 0- 1, min. 16: Stoichkov, de volea, a pase de Sergi; 1- 1 min. 34: Alfonso, a pase de Hierro; 2- 1, min. 56: Zamorano, de cabeza, a pase de Míchel; 3- 1, min. 85: Alfonso a pase de Míchel. frustró cualquier ocurrencia de toque delicado. Y en el trance de recurrir a la zambomba, Romario falló. Se le fue el balón; y con el balón, el partido. Erguido sobre ese alivio, el Madrid fulguró. Alfonso, Luis Enrique, los de siempre, soltaron el vendaval. Míchel cogió en marcha el tiovivo... Para el empate, Hierro arguyo con fina elocuencia contra quienes sólo perciben el esparto en él. Después del 1- 1 se encadenaron las oleadas de juego profundo, alegre y dinámico. Surgió un Madrid nuevo. El Madrid sometió al Barcelona y el 2- 1, en el arranque del segundo tiempo, fue lo justo para que el ambiente festivo diera estímulo y amparo a lo que ocurría en el campo. Con un ritmo mantenido como nunca y una insólita clarividencia en las combinaciones capaces de rasgar a su rival, el Madrid perseveró en el embellecimiento de su estilo y dio a su público motivos para algo más que una reconciliación. Los oscuros amagos de reacción del Barcelona trajeron sólo una mayor claridad en la elevación blanca, por el contraste luminoso de sus respuestas. Y la Supercopa quedó rebosante de promesas del Madrid. Míchel: De no ser por el arbitro el resultado hubiese sido mayor Madrid. Manuel Frías El ambiente después del partido era distinto según el equipo con el que se hablaba. El holandés Johan Cruyff se mostraba muy molesto por las ocasiones falladas por sus delanteros. Benito Floro también se lamentaba de no haber redondeado la goleada. Cruyff no se definió. Benito una mayor goleada. Pese a todo Floro reconoció que sí ha hahemos hecho un buen partido bido algunas situaciones de peSobre el esquema empleado nalti Los jugadores del Real por el Madrid, Floro reconoce Madrid eran más explícitos. Míque se ha variado ligeramente chel comentaba: De no se por y he dado más libertad a Alel jefe (el referencia al colegiado) fonso, Prosinecki y Milla, que en el resultado hubiese sido mayor. la primera mitad han estado un Ha habido tres penaltis a nuestro poco despistados, mejorando favor muy claros Alfonso añaluego en la segunda mitad día me han hecho tres penaltis, Cruyff echó la culpa del resuly en el que más claro ha sido tado a que adelante hemos juencima me han sacado tarjeta gado bastante mal. Los tres Floro no se mostraba satisfepunta no marcaron las diferencho del todo: Estaría satisfecho cias. La clave estuvo en las ocasi hubiésemos aprovechado las siones falladas con el 0- 1 y heocasiones de gol que hemos temos pasado al 1- 1 en vez de ponido y hubiésemos conseguido nernos 0- 2