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EDITADO PRENSA POR ESPAÑOLA SOCIEDAD ANÓNIMA 30 DE JUNIO DE 1993 FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA decía una amiga mía, antigua alumna de la época de la agitación en la Universidad, previa a la llegada de la democracia, que era su generación, la de los hombres y mujeres nacidos entre 1932 y 1942, que yo llamaría generación del 65, la que había dado al PSOE el triunfo en las últimas elecciones. Yo le respondía que, si esto era así, el descenso de ese partido indicaba que esa generación estaba agotándose políticamente y habría que contar, pronto, con la siguiente. Claro está, cada generación se defiende de la anterior calificándola de inexperta. Esto decían en 1977 los políticos más viejos de los nuevos leones que entraban en la arena. Y no sin razón. Luego, los jóvenes triunfaron. Y pronto se cambiaron las tornas: ahora, Leguina dice que a Aznar le falta un hervor Así son las cosas: primero se desprecia la experiencia y aun el conocimiento, luego se pide la exclusiva y se niega experiencia y conocimiento a los más jóvenes. Es humano. Naturalmente, el criterio de las generaciones es sólo uno entre muchos a que podría acudirse para entender la última historia de España. Pero no deja de tener interés, por más que las tales generaciones sean una abstracción, a veces peligrosa. Querría retomar este tema porque las últimas elecciones dan nuevos datos sobre el mismo. Yo lo había tocado antes, en marzo de 1990, en un artículo que publiqué en el desgraciadamente fenecido El Independiente Recuerdo algunos puntos. Yo partía de un reportaje de Newsweek que recordaba que, en aquella fecha, la edad media de los ministros españoles era de cuarenta y siete años, no tendrían sesenta y cinco hasta el año 2007. Mala perspectiva para los jóvenes que quieran entrar en la política, añadía el periodista americano. En mi comentario, yo decía que, efectivamente, la democracia española había sido traída, en el año 75, fundamentalmente por gente muy joven: esos hombres de cuarenta y siete años en el 89 tenían treinta y tres en la muerte de Franco, veintitrés en la fecha culminante de la revuelta universitaria. En aquellos momentos no tenían, efectivamente, experiencia política, su ideario era principalmente hacer lo contrario de Franco. En 1989 habían, realmente, aprendido: es la mejor época del PSOE. La llamada derechización del PSOE no fue más que la adquisición de sentido de la realidad y de sentido común, simplemente. Y al propio tiempo, seguía contando, como todavía cuenta, con la adhesión sentimental de la generación del cambio, la de 1965. Añadía yo, y aquí no puedo evitar introducirme a mí de algún modo, lo mal que había sido tratada la anterior generación, la mía: en política y en muchas otras cosas. Por limitarme a la política, hacía ver que los representantes de esa generación, que podríamos llamar del 50, habían sido apartados pronto del centro del poder, por muy brillante que fuera la situación que les quedara a algunos: los ejemplos de Carrillo, Fraga, Ruiz- Giménez y Tierno, nacidos entre 1913 y 1922, son suficientemente expresivos. Pero volvamos a las generaciones. Ya he hablado de las principales figuras del cambio, los hombres que he llamado de la generación del 65: su nacimiento puede colocarse ABC DOMICILIO SOCIAL AV. DE AMERICA, 124 2 8 0 2 7- MA D R I D DL: M- 13- 58. PAGS. 128 M E GENERACIONES, POLÍTICA E HISTORIA Habían vivido la Monarquía de Alfonso XIII y la dictadura; ya viejos traían la República y la entre 1932 (Suárez) y 1942 (González) El pro- defendían, incluso con las armas. No rechazapio Rey Don Juan Carlos, nacido en 1938, enban sólo el presente inmediato, habían maducaja aquí. rado su oposición largamente. La Segunda ReEstos hombres o no habían vivido nuestra pública fue una gerontocracia, ia nueva demoGuerra Civil o la habían vivido como muy niños. cracia española una neocracia, si vale la Ni tenían experiencia directa de sus precedentes palabra. en la Segunda República con sus luces y con Pero la Historia es implacable, su acelerasus sombras. La guerra era algo que se les daba ción es cada vez mayor. A los que eran inexcomo sucedido, no podían formarse una idea dipertos en el 75 y acusan de inexpertos a los recta de causas, de razones enfrentadas, de hemás jóvenes, éstos les acusan de ineficiencia chos brutales simplemente. Lo único que vieron, y fracaso. Viven aquéllos, en parte al menos, cuando crecieron, fue su entorno: y ese entorno de votos tradicionales, nostálgicos, de gentes no les gustaba y no tenían razón alguna para de su generación y de la anterior. Si son veraceptarlo como una forzosidad o un mal menor. dad los sondeos de los periódicos, los jóveReaccionaron, pues, contra el presente inmenes de las clases más educadas votan al Pardiato. Quisieron cambiarlo, simplemente. tido Popular, cuyos líderes, en torno a Aznar, Y sólo los jóvenes, pese a su experiencia, o nacido en 1953, son de la generación sigracias a su inexperiencia, pueden hacer cosas guiente, que no protagonizó el cambio del récomo esa. No se limitan a comprender, criticar, gimen y para la que el franquismo es historia. esperar; actúan. Y ven con malos ojos, es natu ¿La llamaremos de 1993? ral, a la generación anterior, a la que no comAsí es la historia: si el PSOE no capta rápidaprenden. mente a la generación más joven, tiene la parAhora bien, lo que a mí me choca en todo tida perdida a no muy largo plazo. Son reaccioesto es la aceleración de la historia. La generación del 65, la que hizo el cambio, tenía en esa nes: la primera contra la dictadura, la segunda contra el franquismo, la tercera contra el declive fecha treinta años o menos, y en el 75, cuarenta o menos. Pues bien, comparémosla con la lla- de estos últimos años. Sobre todo: cada genemada por sus poetas generación del 27, la de ración, cuando llega el momento, quiere tener su protagonismo. La anterior, por mucha razón los hombres que tenían en esa fecha en torno a los treinta años: la de Pedro Salinas (nacido en que haya tenido en su día, le estorba. 1891) Dámaso Alonso y García Lorca (1898) Lo que vemos hoy, además, es, más que una Alberti (1902) etcétera. Estuvieron implicados desideologización, un predominio de los valores en el ambiente que trajo la República. Pero a de nuestra sociedad, nos gusten o no nos gusesa generación pertenecían también Franco ten. El PP ha escondido los temas tradicionales (1892) Pemán (1897) y José Antonio Primo de de la derecha, el PSOE ha escondido los latiguiRivera (1903) Estaba dividida: ya se ve a llos socialistas (en parte los ha absorbido todo el dónde fueron a parar las cosas cuando la Re- mundo, en parte se dan por fracasados) Los dos pública acabó de partir en dos a la nación. partidos se encuentran a mitad de camino. ToSobre todo: esa generación no produjo apedos hablan de progreso y modernización, todos nas hombres políticos que fueran importantes evitan ciertos tabúes. Lo que realmente se disen aquel cambio, la traída de la República. cute es quién merece más la confianza para llePuede citarse a Negrín (1892) a Llopis (1895) var realmente a la práctica un mensaje, bastante a algunos más. vago pero bastante uniforme. Si el PSOE fracasa Los hombres decisivos para esto fueron los de ahora, perderá lo que le queda de apoyo social, la generación del 98, los que tenían unos treinta de confianza. Perderá hasta lo que le queda de años por esta fecha y unos sesenta en 1931. Lo aquella generación. mismo los que prepararon ideológicamente la En un caso así, la juventud quiere experiRepública, como Unamuno (1864) y Ortega mentar lo nuevo. Y, al final, lajuventud gana. (1883) que los verdaderos políticos que o la traDe momento ha habido una aproximación en jeron o fueron decisivos dentro de la misma o los votos, con el PSOE como primus inter padentro de la Guerra Civil: Largo Caballero (1869) res puede gobernar y escoger sus compañeBesteiro (1870) Alcalá Zamora (1877) Miaja ros de gobierno. Y la paradoja que nos ofrece la (1878) Azaña (1880) por citar algunos. democracia es esta: partidos nacionalistas que son minoritarios incluso en su región van a ser los que tengan el poder de decisión en cuestiones importantes. O la IU, también minoritaria. Pero la masa de votantes bien se ve dónde está. La hipótesis generacional va contra los que están en el poder. Pero, claro, tampoco es una ley mecánica. El poder es importante: desde él pueden hacerse cosas que detengan la protesta. Puede crearse un ritmo de cambio generacional más lento, como después de todo lo logró Alfonso XIII. Pero ha habido una primera llamada de atención en el sentido de que una generación muy orgullosa- y con r a z ó n- de sí ha recibido ya la tarjeta amarilla. La otra espera. El juego sigue. AUTOMÓVIL ES Símbolo de distinción San Francisco de Sales, 12 Francisco RODRÍGUEZ ADRADOS de la Real Academia Española