Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
VIERNES 2- 4- 1993 OPINIÓN ZIGZAG ABC 19 Escenas políticas Futuro y Universidad Tras varios días de fructífero debate, hoy se clausura el Encuentro Internacional de Universidades Privadas. Organizado por la Fundación Universitaria San Pablo- CEU, ha reunido a un amplio plantel de representantes de prestigiosos centros de todo el mundo para poner en común sus experiencias. El propósito de este encuentro es, sin duda, muy oportuno, ya que el modelo de enseñanza superior vigente está necesitado de un replanteamiento. Los problemas que aquejan al ámbito universitario son muchos y variados, desde la masificación hasta una selectividad inadecuada, pasando por la í desconexión entre lo que se estudia en las aulas y lo que luego se necesita en la vida laboral. Por esto resulta cada vez más perentorio que la Universidad recupere la función que le corresponde, sirva de aglutinadora de inquietudes intelectuales y forme profesionales competentes. Ningún país puede alcanzar un óptimo desarrollo si no se cuenta con la base de una Universidad los pequeños detalles, necesarios pero subordinados, Miguel Artola es un ejemplo de historiador que aborda los grandes asuntos de la España del XIX: la revolución liberal, la guerra de la Independencia, la Hacienda, el Estado... Sin su magisterio, sin el rigor de sus investigaciones, el conocimiento de los orígenes de la España contemporánea sería muy inferior a lo que es. España en el Pacífico No es precisamente pródiga la sociedad académica española en ¡os estudios relativos al área política, cultural y económica del Pacífico. Constituye todavía, a estas alturas del siglo, un viejo anhelo ver convertida en realidad la creación de departamentos universitarios dedicados a la investigación histórica de naciones como Japón y China, por ejemplo. De ahí que la reciente publicación de la Revista Española del Pacífico represente un acontecimiento cultural de particular relevancia. Estudiosos, investigadores y personas interesadas en tan olvidado asunto por parte de los rectores universitarios forman el núcleo fundacional de la revista. Literatura, antropología, historia y lingüística, entre otras muchas disciplinas, completan los dos números publicados hasta ahora. Se da la circunstancia que tanto por la presencia española en Filipinas como por la extraordinaria tradición viajera del español de los siglos XVI, XVII, XVIII, muchas son las huellas y rica la presencia de antiguos marinos, comerciantes, botánicos, militares y exploradores que recorrieron con enorme curiosidad esos territorios. Gracias a esta publicación de la Asociación Española de Estudios del Pacífico, todo ese centón de historias se verán, por fin, recuperadas y otros asuntos de actualidad podrán ser descubiertos por un lector español ai que durante siglos se le ha negado, por negligencia, tal información. OVIDIO sentó en el trono, ni vistió manto regio, ni empuñó el cetro. Pero jamás se despojó de la dignidad real, que le acompañó hasta la muerte al través de toda su vida, una vida vivida cuesta arriba de la Historia. De la Historia sólo sacó sinsabores, amarguras y mezquindades, y esa única satisfacción agriculce de ver restaurado en el hijo lo que había visto derrocado en el padre. Nació hijo de rey, mas disfrutó solamente el deber, tantas veces doloroso, de conservar vivo el ejemplo de la institución para dejarlo en manos de su heredero. Conservó largos años la realeza, pero hubo de cederla cuando ya había acertado a ejercitarla en el estrecho decoro y en el forzoso destierro. Jugó en el tapete de la Historia la carta que sólo saldría cuando ya no era la suya. Don Juan de Borbón ya es Historia, y los hechos y los avatares de su vida están siendo juzgados ya por los cronistas y los historiadores. Seguramente sus acciones serán calificadas, unas de aciertos y otras de errores. Se le discutirán o aplaudirán las decisiones, pero nadie ni ninguno podrá decir que alguna de esas decisiones fue indigna o tacaña. A la institución monárquica y a la probabilidad de su restauración entregó primero su disposición desatendida, y luego su renuncia no siempre recompensada. Hubiese sido un rey adelantado para la reconciliación de las dos Españas, para la democracia anticipada, para las libertades de antemano, pero su edad no coincidió con su tiempo. Su ejemplo y su propósito llegaron demasiado pronto, y cuando los españoles lo aceptaron y se dieron las circunstancias históricas para su triunfo, el tiempo nuevo ya estaba representado en su hijo. Cuando Don Juan iba a mirarse rey en el espejo secular de la monarquía, aquel espejo ya le devolvía la imagen joven y nueva de Don Juan Carlos. Algunos fieles monárquicos pudieron entonces desconcertarse entre la lealtad o la preferencia hacia el padre o hacia el hijo. Pero Don Juan, no. Para asegurar N O ciñó la corona, ni se DON JUAN Miguel Artola Académico de la Historia y presidente del Instituto de España desde 1986, recibe estos días un homenaje en la Universidad Autónoma. Miguel Artola fue Premio Nacional de Historia el año pasado. Pertenece a una generación de grandes historiadores- Jover Zamora, Seco Serrano, Palacio Atard, Manchalque han profundizado en el conocimiento de la Historia española de las dos últimas centurias. Como ha recordado Juan Pablo Fusi en una excelente Tercera de ABC, Gregorio Marañón, en su prólogo al primer libro de Artola, Los afrancesados destacó las cuatro principales cualidades de su quehacer historiográfico: pulcritud, rigor, minuciosidad y responsabilidad. Mientras la mayoría de los recientes historiadores, sin menoscabo del mérito de su trabajo, se dedican a una solución dinástica a aquella situación forzada por lo inevitable de la Historia, había sacrificado la cercanía del Príncipe, a sabiendas del riesgo de que la sucesión pasara por encima de su nombre. Y luego, con la renuncia, estableció el concierto entre los desconcertados. Difícil tesitura. Su actuación fue un admirable equilibrio entre la realidad y el deber, entre la adversidad y el temple. Muchos le llamaban Majestad, quizá no tanto porque pudiera corresponderle el tratamiento según la convención del protocolo como porque la tenía y la usaba, y se le derramaba por el porte y por la conducta. Era solemne y campechano a la vez, pero sobre todo era generoso y muy perdonador. De cada uno recordaba el mérito y las gracias, y no los defectos y las debilidades. Jamás se le oyó una lamentación sobre su suerte, ni un reproche para nadie por actitudes tacañas hacia él mismo. Habría sido uno de esos monarcas que creen que su dignidad de rey está por encima de cualquier fortuna, contrariedad, desdén o deslealtad. PUNTOS DE VENTA BE A I B C EN ESTADOS UNIDOS ILLINOIS: Univ. of Chicago Bookstore. General Book Dept. 970 E. 58 th St. Chicago. II. 60637. -The Uic Bookstore. Univ. of Illinois at Chicago. 750 S. Halsted Street. Chicago, II. 60607. -Modi Newstand 2216 West Granville. Chicago, II. 60659. -Krochs Bremtamd. 29 S. Wabash ave. Chicago. II. 60602. -Krochs and Brentand. 516 N. Míehigan ave. Chicago, II. 60611. -Bale s Bookstore. 2423- N. Clark. Chicago, II. 60614. -Redig s Bookstore. 6 East Cedar Street. Chicago, If. 60 1.1. -Norris Centet Bookstore. Barnes and Noble 668. 1999 sheridan Rd. Euanston, IK 60201. -Chicago Main Newstand. Chicago S Main St. Evanston. II. 60202. -W. H. Smith Bldg. o Hare International Airport. P. O. Box 66356. Amf o Hare. II. 60666. -W. H. Smith Bldg. L. (Delta) o Hare International Airport. P. O. Box 66356. Amf o Hare, II. 60666. OHIO: Cincinnati Fountain News. 426 Walnut St. Cincinatti. Oh. 452O9. -Univ. of Cincinnatti Boostore. 123 West Universtty ave. Cincinnati, Oh. 45221. -Drieview News. 1930 E. 6 th St. Cheveland, Oh. 44114. -Little Professor Book Center. 65 South Court St. Athens, Oh. 45701. -Little Professor Book Center. 72 Worthington Square. Worthington, Oh. 43085. -Little Prof. Book Cenler. 1657 IV. Lañe ave. Columbus, Oh. 43221. -Little Professor Book Center. 6490 Saw Mili. Columbus, Oh. 43235. Esta Casa donde ahora escribo le ha guardado siempre una fidelidad ejemplar e invariable. Aquí le conocí después de muchos años de ocasiones perdidas. Sólo entonces acerté, creo, a situar su figura justamente en el lugar que le corresponde en la agitada historia de medio siglo de España. La personalidad de Don Juan rebasa la crónica y la documentación. Ningún otro personaje del retablo fue tratado por el Destino con tanta dureza como fuera tratado él. El sacrificio de otros protagonistas de ese relato dramático de guerra, posguerra y largo camino hacia las libertades, pudo ser compensado con satisfacciones, fastos, buenos éxitos y reconocimientos. El suyo sólo ha empezado a rodar por la voz del pueblo, vox Dei cuando ya estaba sumergiéndose en las sombras de la muerte. Dejo sobre él esta humilde rosa de papel en forma de elegía. Jaime CAMPMANY