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MARTES 16- 3- 93 SUCESOS A B C 85 ahora la sangre delos niños suecos Los dibujos realizados por los menores muestran la violencia de los rituales que tuvieron que presenciar Luego se comieron el corazón, y me decían que me cortarían la cabeza si contaba esas cosas a mamá. Las explicaciones de Anna, de ocho años, tampoco tienen desperdicio: Todos los señores hicieron cosas feas conmigo muchas, pero que muchas veces. Luego traían bebés. Estaban vivos, pero cuando los cortaban se morían. Cortaban por aquí, por aquí y por todos los lados (y señala su cuerpecito) Eva, de cuatro años, también tiene una espeluznante historia que contar. Así, explica cómo le sacaron sangre del brazo, la tumbaron y le dieron azúcar amargo, probablemente mezclada con LSD u otro estupefaciente que, según la criatura, me daba mucho sueño Esta pequeña asegura que por lo menos cinco niñas de cabello y piel oscuros han sido asesinadas. Una de ellas era mayor. Tenía diez años y hablaba dis- mataron como a los otros responde un niño. Primero hicieron cosas feas con ella. Luego vi un bebé que salió de la tripa. Ayudaron a sacarlo de la tripa de la mamá, que estaba dormida. Cortaron la tripa y sacaron al bebé... Luego le cortaron el cuello. Los menores- s e trata de chiquillos de madres divorciadas que pasan los fines de semana con sus padres, siendo entonces cuando ocurren los hechostambién afirman que la secta iba a veces a Noruega en busca de criaturas. Uno de los psicólogos que ha estudiado detenidamente los vídeos con estos relatos ha viajado a Gran Bretaña para cambiar impresiones y recoger información de un profesor experto ciudad donde desapareció la pequeña Helén, para que los vecinos puedan llamar y dar información. Las madres de los niños que han contado sus experiencias opinan que sus maridos pertenecen a la secta satánica que utiliza a los niños para sus vicios. El comisario de Estocolmo, que ya dirigió una investigación sobre el testimonio de una joven de quince años, quien asegura haber visto cómo se maltrataba y abusaba de niños que luego eran sacrificados y enterrados en un bosque, se encarga también del actual caso. ¿Mito colectivo? Ahora existe un debate internacional entre psicólogos sobre si existe o no este tipo de rituales en las sectas satánicas. Muchos expertos aseguran que hay una liga internacional que incluso concibe bebés para esos fines. Otros piensan que todo es una fantasía, una especie de mito colectivo. Sin embargo, esta hipótesis parece desvanecerse por los últimos datos de que se dispone. Eva Lundgren, al menos, es tajante: Los abusos a niños y animales son corrientes en este tipo de sectas. El satanismo está más extendido y es más terrible de lo que se pueda imaginar. Cada vez que hago declaraciones recibo llamadas de personas que cuentan sus experiencias. Los adoradores de Satán son en Suecia personas respetables que se reúnen para celebrar sus ritos. Se creen que son instrumentos de Lucifer. Violan y asesinan sin remordimientos. Piensan que cumplen órdenes del diablo. Mamas con tripa Las dos pequeñas coinciden además en que durante estas ceremonias se encontraban en la habitación mujeres encinta: Había mamas con tripa- afirman- Cuando sacaron a los bebés sujetaban a las mamas. Les cortaron la tripa y luego cortaron a los niños muchas veces. Eva t i e n e s e ñ a l e s en su cuerpo de cortes producidos con un cuchillo: Sangraba y un hombre me chupaba la sangre. Yo también tuve que bebería... Era asqueroso... Sabía muy mal. Por su parte, el pequeño Robert, de cinco años, lleva un crucifijo en el cuello porque, afirma, su madre se lo ha puesto para que Dios le proteja. Habla de varios crímenes: Cortaban y cortaban... Sacaban el corazón por aquí y por aquí... Metían la sangre en frascos, de donde bebían. Anna, de ocho años: Todos los señores hicieron cosas feas conmigo. Luego traían muchos bebés. Estaban vivos, pero cuando los cortaban se morían tinto al parecer un dialecto del sur de Suecia. Se llamaba Helén. También corrieron la misma suerte varios bebés. Una experta en estos temas le pregunta a los menores: ¿Te, acuerdas de algo más? ¿Qué es lo peor que recuerdas? Las respuestas no se hacen esperar: Fuimos en un coche de caballos, recogimos a un niño y luego fuimos al rancho y al hotel. Mataron al niño. Varios niños... Me acuerdo de que una se llamaba Helén... Era mayor. Llevaba pantalones, un jersey y zapatos. ¿Qué hicieron con Helén? vuelve a preguntar la mujer. La en satanismo. Este último, qu, e analizó el material, está convencido de que, en efecto, nos encontramos ante rituales de misas negras de adoración al Príncipe de las Tinieblas: La Policía tiene que tomar en serio estas cosas. Hay que comprender que fuerzas oscuras pueden ser las culpables de lo que está pasando en el país. Un hilo rojo, por decirlo de alguna forma, une los crímenes cometidos últimamente, los cuerpos encontrados y las misteriosas desapariciones. Tan en serio se contempla el caso que se ha abierto una línea telefónica pública en Eslóv, la