Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
86 A B ESPECTÁCULOS Crítica de teatro MIÉRCOLES 20- 1- 93 Tanner: Al final tendré que pedir la nacionalidad española Barcelona. Nuria Cuadrado El diario de Lady M. está dirigido por el suizo Alain Tanner, pero tanto la autoría del guión como las vivencias que lo inspiraron y la creación del principal personaje femenino corresponden a la actriz Myriam Mezires. Ambos, actriz y director, han demostrado en anteriores trabajos- Una llama en mi corazón (1987) es uno de los ejemplos- su voluntad de polémica, que sigue presente en este trabajo que se presentará en las pantalias de Madrid, Barcelona y Valencia a partir del próximo viernes. Myriam con este guión se entregaba a sí misma comenta Alain Tanner, que aceptó la propuesta de trabajo que una de sus actrices más emblemáticas le ofrecía en forma de vivencias. Una de las razones por las que me interesó la historia es que en el guión hay muchas cosas que están muy cerca de mi manera de trabajar. Si no la hubiera sentido tan próxima le habría dicho que buscara otro director. Ambos tenemos en común que no pertenecemos a ninguna cultura precisa, que no somos de ningún sitio. Aunque si tuviera que identificarme sería con el mar y el sur Estos son, precisamente, los escenarios que la guionista ha elegido para ambientar su historia, en la que el paisaje protagonista es el del mar catalán. Cuando llegas a Barcelona, en invierno, desde París- comenta Mezires- sientes que has salido de una prisión. Cataluña ha sido una metáfora en esta historia de amor El diario de Lady M. -Tanner niega que sea escabrosa -cuenta la historia de una pasión, la que entablan Myriam Mezires (Lady M. y Juanjo Puigcorbé, un pintor afincado en Barcelona, que se conocen en París y se aman por toda Cataluña; La historia sería perfecta si no existiera otra mujer, Felicité Wouassi, y una hija. Aunque tampoco representan un problema irresoluble ya que se instalan los cuatro en París y se establece un triángulo que finalmente se convertirá de nuevo en pareja, pero con los papeles cambiados porque el verdadero amor nace entre las dos mujeres. No planteo una guerra entre los sexos- comenta Myriam Mezires- Escribir esta historia ha sido como un exorcismo para mí, ya que a través de ella he descubierto que una mujer puede ser algo más que una rival. No planteo una historia de amistad o de homosexualidad, sino algo mucho más misterioso Además de presentar una historia polémica, la cinta está llena de escenas de sexo, lo que está presentando problemas de distribución para la película en toda Europa excepto en España, que el propio Tanner reconoce. Al final tendré que pedir la nacionalidad española La idea y el método de una película están muy ligados con el sistema de producción y de financiación, dice Tanner. Siempre intento proteger mi independencia, porque la libertad para mí es prioritaria; por eso no pedí dinero y la película ha costado un quince por ciento de lo que vale cualquier producción francesa actual. Hemos rodado con muy poca gente y durante 28 días y he preferido suprimir antes que sobrecargar con efectismos. La película tiene una gran simplicidad y la fuerza viene dada por la historia y la maestría de los actores. Otra forma de tra bajar sí que la hubiera hecho escabrosa La película ha sido rodada en 16 milímetros y se ha pasado a formato de 35 para su exhibición, lo que además lé confiere una imagen de producto en bruto Fuente Ovejuna al gusto de la Compañía Nacional de Teatro Clásico Fuente Ovejuna de Lope de Vega. Adaptación: Carlos Bousoño. Dirección: Adolfo Marsillach. Escenografía, vestuario e iluminación: Carlos Cytrynowsky. Música: Tomás Bohórquez. Interpretes (por orden de diálogo) Héctor Colomé, Arturo Querejeta, Carlos Marcet, Cesar Dieguez, Blanca Apiláñez Cayetana Guillen Cuervo, Aitor Tejada, Alberto Delgado, José Luis Patino, Juan Manuel Sánchez, Paco Racionero, Juan José Otegui, Armando Navarro, Enrique Navarro, Mari bel Lara, Antonio Vico, Manuel Navarro, Mario Martin, Frnacisco Rojas, Félix Casales, Natalia Millan, José Litante, Ana Casas, Esther Montoro, Marta Navas, Concha Sáez, Luis María Chamorro, Emilio Fontan, Pedro Forero Anselmo Gervolés, Rafael Navarro Galán, José Olmo, Román Sánchez Gregori, Salvador Sanz y Samuel Casales. Músicos: María Asunción Fraile, Luis Guzmán y Angela Martínez. Percusionista: Dimitris Psonis. Coreografía: Elvira Sanz. Compañía Nacional de Teatro Clasico. En un tiempo ya agitado por vientos preelectorales, la Compañía Nacional de Teatro Clásico nos propone una nueva versión de Fuente Ovejuna la comedia del grupo clasificado por Menéndez Pelayo como de temas históricos, generalmente considerada como la más revolucionaria de Félix Lope de Vega y Carpió. Por encima de La Estrella de Sevilla de El caballero de Olmedo de Peribáñez el suceso real que Lope dramatiza en Fuente Ovejuna es el que más enérgicamente defiende el honor de los villanos frente a los poderes despóticos de los comendadores y otros personajes que tratan aún de mantener la autoridad propia de los tiempos medievales. Menéndez Pelayo estimaba que no hay protagonista individual, que no hay más héroe que el demos, el pueblo, en este hermoso drama que siempre ha sido una de las obras de Lope más repetidas, más estudiadas desde ese punto de vista de la proclamación del derecho del pueblo frente a la injusticia y el despotismo autoritarios. Valbuena Prat, en sus valiosos estudios sobre el teatro español del Siglo de Oro, secundaba los criterios de Menéndez Pelayo, que siempre sostuvo que Fuente Ovejuna era una obra a la par revolucionaria y monárquica y exaltadora de la realeza democrática propia del siglo XVII. El paso de los siglos no decolora la significación de este hermoso drama, en el que el pueblo se rebela contra el abusivo modo de aplicar principios ya decaídos, como los dimanantes del derecho de pernada, nunca autorizado por leyes escritas, ya formalmente prohibido en 1486, antes del suceso real de Fuente Ovejuna. Adolfo Marsillach, director de Fuente Ovejuna presentada anoche en el Teatro déla Comedia Federico Fellini recibirá un Osear honorífico de la Academia de Hollywood Los Ángeles. Reuter El director de cine italiano Federcio Fellini, que ya tiene en su haber cuatro Osear a la mejor película en lengua extranjera por sus filmes La Strada Las noches de Cabiria 8 y medio y Amarcord recibirá este año una nueva estatuilla. En concreto, Fellini osera galardonado con un Osear honorífico de la Academia de Hollywood, en reconocimiento a toda su carrera cinematográfica, que ha dado esperanza y diversión a espectadores de todo el mundo según fuentes de la Academia. El premio le será entregado al realizador en en el curso de la ceremonia de entrega de los Osear, el próximo día 29 de marzo. El montaje de Marsillach, muy apoyado en una escenografía extremadamente modernizadora de Cytrynowsky, y unos efectos sonoros que desbordan con frecuencia el verso lopiano, ya tratado rebajadoramente por los criterios inspiradores de la acomodación textual de Bousoño lleva no poco la acción de los acontecimientos a unos modos que recuerdan la truculencia de algunos filmes norteamericanos de terror. Así, lejos del sentido clásico de la acción que correspondería a una versión respetuosa de la estética de Lope, el suceso desdichado de la linda Laurencia, secuestrada y violada el día de su boda, con el campesino Frondoso que ha osado amenazar al tiránico comendador Fernán Gómez, más partidario de la Beltraneja que de los Reyes Católicos, discurre enérgicamente bajo un tiránico ritmo de tambores hacia escenas de movimiento atrevidas, enérgicamente gobernadas. Héctor Colomé hace del comendador un malo de película, gestualidad plenamente cinematográfica, y Blanca Apilaniz produce una Laurencia con aires de damita de comedia. Maribel Lara y Antonio Vico resultan unos refinados Reyes Católicos de comic para niños, muy modositos y formales. Cayetano Guillen, Juan Manuel Sánchez, Carlos Martínez y los demás responden a un criterio interpretativo light que acentúa la entonación de todo el tratamiento. La impresión dominante es que el montaje opta por un espectáculo bello, de ritmo narrativo sostenido, por una dramatización a fondo en busca del sentido romántico y hasta revolucionario que durante algunos siglos solía encontrarse en las peripecias del atrevido Fuenteovejuna de Lope de Vega publicado en 1619, que todavía encandilaba en los primeros años las versiones, desde puntos de vista comunistas, que se hacían en la Unión Soviética suprimiendo la escena final de los Reyes Católicos porque rebajaba el valor revolucionario de aquel pueblo de Fuenteovejuna tan distinto de éste, como el montado hace ya sus años por José Tamayo. Lorenzo LÓPEZ SANCHO (Información gráfica en páginas finales)