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EDITADO POR PRENSA ESPAÑOLA SOCIEDAD ANÓNIMA 20 DICIEMBRE DE 1992 ABC El dardo en la palabra DOMICILIO SOCIAL SERRANO, 61 28006- MADRID DL: M- 13- 58. PAGS. 152 FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA iSCRIBI en mi c r ó n i c a del mes ú l t i m o que no siempre es espurio lo que no figura en las columnas del Diccionario académico, y así, con ese correctísimo espurio la envié para su publicación. Pero alguien, dónde y cuándo no lo sé, debió de interpretarlo como errata mía, si no como desfallecimiento mental, y me corrigió, haciendo que apareciera espúreo. Sufro con frecuencia tales correcciones; no hace mucho, enrojecí- -no es hipérbole- -de vergüenza al ver que a un ay interjectivo me lo habían convertido en hay Pero ningún lector me alzó la voz escandalizado, quizá porque nadie se dio cuenta o, tal vez, porque nadie me leyó. Pero esta vez, sí; y ha sido nada menos que Francisco Umbral. Me ha escrito recordándome cómo una vez le comenté que debía decirse y escribirse espurio y que ahora salía yo por peteneras. Con toda razón, invoca a los testículos para que le diga de una vez cómo se escribe el dichoso vocablo. Es fácil responderle según los libros, el Diccionario académico entre ellos: espurio por la buena razón de que deriva del latín spurius bastardo y de que no escasea la documentación de espurio desde la más remota Edad Media, pasando, claro es, por los clásicos, hasta nuestros días. Pero Coraminas documenta espúreo muy a principios del siglo XVII, en la impresión de una comedia de Lope, aunque sospecha que por despiste del cajista que componía el texto. Hay apariciones posteriores, también hasta hoy; y todas, las antiguas y las modernas, se deben a ultracorrección, es decir, al intento de mejorar la supuestamente vulgar y ruda terminación -urio y de restituir el vocablo a su imaginaria forma verdadera, alineándolo así con formaciones como sulfúreo o purpúreo Se piensa que la pronunciación etimológica constituye una infracción semejante a la que se cometería diciendo rectilinio o venerio por venéreo Pero la ultracorrección, que practican justamente los menos correctos es una de las fuerzas que secularmente actúan en la evolución de las lenguas. Y estoy completamente seguro de que, sometido el asunto a referendo, el número de hablantes que optan u optarían por la forma espúreo superaría con mucho a quienes prefieren la legítima espurio ¿Incultos? Sin duda, pero puesto a mojarme, confesaré, si no escandalizo, mi predilección por aquella; la empleé una vez, y en aJgún libro anda registrada mi falta Sin embargo, a enviar la aludida E ESPURIO ESPÚREO las ordenadas, la solución estaría bien a la mano: el o la sacerdote Pero es de temer que no satisficiera a crónica, intenté blindarme contra posibles quienes han impuesto jueza y fiscensores, bien en vano como he dicho, cala es decir, a las partidarias o partiutilizando la forma canónica. darios de llevar la diferenciación sexual a No puedo, pues, sacar de dudas a todas las palabras, y de hacer inequívoFrancisco Umbral, por mucho que re- camente unisexuales a las genéricafuerce su pregunta con una invocación mente comunes, lo cual impediría, claro glandular. Porque él, cuando prevarica es, que sacerdote desempeñara la do ¡dramáticamente lo hace adrede y no por ble función genérica. Criterio que, para ignorancia, usando del derecho a salirse lograr la debida coherencia, obligaría a de las convenciones comunes recono- acuñar f o r m a s m a s c u l i n a s arcido por el P. Feijoo a quienes llamaba tista artisto o femeninas pi poetas príncipes Puede hacer con el vocablo lo que quiera, y muy bien nos loto pilota oyente oyenta sevendrá su testimonio cualquiera que sea gún los casos, y a jubilar algunas epicela variante que haya preferido, si alguien nas, es decir, las que, como sus decide sacar a relucir este asunto en la abuelos designan a la pareja humana, sustituyendo siempre ese sintético plural Academia. Tampoco me aclaro en una cuestión por su abuelo y su abuela para no hacer a ésta de menos. que se ha planteado de golpe y con urY está la solución sacerdota que ya gencia: la de cómo llamar a las mujeres admitidas por la Iglesia anglicana, según he visto impresa en algún periódico, no reciente decisión, al sacramento del or- sé si en broma o en serio, y que es opden sacerdotal. ¿Sacerdotisas? Pero en ción al alcance de indocumentados. Por nuestro idioma (no se olvide que en cada supuesto, como espúreo sólo que lengua se aloja una historia cultural y esta voz queda como ennoblecida al ser una visión del mundo distinta) ese voca- desvirtuada, y sacerdota no puedo esblo remite a un ámbito no cristiano, gre- cribirla sin que el ordenador me lance corromano o decididamente exótico. Y timbrazos de alarma. Es palabra sencillahay que forzarse para nombrar con él a mente horrorosa; y la razón estética las mujeres que compartan el ministerio suele ir aliada con la razón lingüística. con jos clérigos servidores de Cristo. Por Pero es que, además, falta esta última supuesto, no resultaría imposible: tal vez por completo a sacerdota bastase con vencer un inicial momento Alguien podrá defenderla arguyendo de extrañeza, no absolutamente inmune que muchas voces acabadas en -ote a la ironía. Pero podría dificultar el acuerdo la po- poseen moción genérica: amigote amisible discrepancia de las así designadas, gota marquesote marquesota y tany no pocas feministas, aunque ya tene- tos más: las voces formadas con el sufijo -ote que no sólo admite sino que mos en el Diccionario diaconisa y hasta el papisa de la legendaria exige tal variación. Sacerdote carece Juana. Es muy probable que reaccionen de tal sufijo: deriva de sacerdotem como las poetisas muchas de las cua- acusativo de sacerdos les- las buenas- abjurando del sufijo, Y aún he visto sugerir a un eminente han decidido ser poetas no importán- lingüista, sin mucha convicción, es cierto, doles en este caso compartir vocablo pero acogida con calor la sugerencia por con los varones. Si tal fuera la opción de una ilustre colega, la posibilidad de formar sacerdotesa (en italiano existe sacerdotessa equivalente a nuestra sacerdotisa) que entraría en línea con abadesa prioresa alcaldesa y cien más que a cualquiera se le ocurren. Es posibilidad para mí menos convincente que, aunque me convenza poco, la sacerdote pero, en fin, ahí queda. EDICIÓN INTERNACIONAL He reunido aquí dos casos de incertidumbre; pocas cosas tienen en el lenguaje la claridad del dos más dos. Pero tampoco Un medio publicitario único hay muchas dudas tan atractivas para para transmisión de mensajes quien vive el idioma como pasión. comerciales a ciento sesenta naciones Fernando LÁZARO CARRETER de la Real Academia Española