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VIERNES 6- 11- 1992 ESPECTÁCULOS ABC Póg. 99 Estreno del Premio Reina Sofía y presentación del pianístico de Santander Brotons y Nebolsin ovacionados, con Comissiona y la Sinfónica de RTVE En concierto que honró con su presencia Su Majestad la Reina, recibida con el Himno Nacional y calurosos aplausos en un Monumental lleno de público, la Orquesta de Radiotelevisión Española ofreció anoche un programa de sumo Puede afirmarse que la reacción del público en ambos casos fue tan positiva que cabe hablar de éxitos claros, siempre aceptado el matiz de la diferencia que se guarda en toda ocasión para una obra de estreno y para un concertista de piano en música de repertorio y de efecto seguro. Salvador Brotons propone con Virtus una composición orquestal escrita e instrumentda con fluidez, bien sonante, equilibrada en su desarrollo y en ei contraste que brindan sus cuatro breves partes: Prudencia nos introduce en este paisaje de virtudes con serenidad, un grato clima en el que el color y el tempo son remansados. El número inmediato, Fortaleza es, por el contrario, vital, de poderosa voz, mientras que en Templanza de bello arranque a cargo de viola y cello solistas, hay como una renunciación de signo dramático, una intensidad gradual, para que en los finales y con el imperio de la Justicia todo se diluya con delicadeza. El conjunto es de audición fácil, de efecto inmediato y valió a su autor- -músico barcelonés muy joven- una respuesta de calor desusado en el público y por parte, asimismo, de los profesores y el maestro, felices intérpretes de la obra. Por dos veces, entre ovaciones, pudo recoger el autor entre ellos esa reacción de tan positivo signo, bien diferente a pasadas y no del todo cómodas experiencias. Cierto que en Virtus no hay deslumbramientos, ni aún emociones o sorpresas particulares, pero hay una música de buena factura. Lo que no es poco. Es mucho. Eldar Nebolsin, pianista ruso macido el 24 de diciembre de 1974. Diecisiete años, gran premio de Santander y Medalla de Oro, amén- ¡lástima no haberlo escuchado ahora! -del Premio Especial al Mejor Intérprete de un Concierto de Mozart en el Concurso Internacional de Santander de 1992. Con esa ejecutoria y con los medios pianísticos de los que se halla en posesión, el mundo puede estar abierto para éi. Tuvo un éxito importante, con varias salidas y hasta se permitió romper hábitos de cortesía que únicamente se autorizan los superdivos en ocasiones de excepción, al regalar interés, en el que se hermanaban el estreno del premio de composición correspondiente al año 1991 de la Fundación Ferrer Salat, al que da nombre Doña Sofía, y el último internacional de piano de Santander, creado por Paloma O Shea. bras, que cante y deje cantar, formando un todo con la orquesta, más que, como ahora, en que vive algo por libre. Y conste que se apuntan estos detalles por la misma categoría del pianista y el enorme prestigio mundial de ese premio que su impulsora ha sabido situar en el plano de los primerísimos del mundo. Comissiona, muy atento y trabajador para acomodarse al solista, completó el programa con Salvador Brotons a Novena sinfonía de Shostakovich. Esta obra, una de las una pequeña obra solo en promás ceñidas y directas del comgrama orquestal. positor, sólo un punto vulgar y Nebolsin posee una técnica magnífica y en algunos momen- gruesa en el movimiento último, tos impresiona con ella por su ni- que pudo tocarse con mayor virtidez y la claridad sonora. No lo tuosismo, lo exige de la orhabía escuchado, y eso a través questa, la Sinfónica de RTVE de televisión, más que en l a ofreció con su maestro una vermisma obra, el Segundo Con- sión muy encomiable. El chispocierto de Rachmaninoff, ahora rroteo alegre y desenfadado del elegida. Sin restar un ápice a primer allegro con preciosas sus envidiables dotes y a su pre- intervenciones de la solista de sente ya más que notable, creo flautín, el moderato sucesivo, que con el tiempo mejorará en donde lució mucho la claridad- madurará- en dos aspectos: sonora del clarinete, el largo moen hacer más lleno, más calido e nólogo de fagot que sirve de enintenso, no más brillante que ya lace entre el largo y el allelo es, el sonido, y graduar la ex- greto las actuaciones de trompresión de forma que no se peta, flauta y demás elementos, apresure el fraseo en el Adagio añaden puntos en la suma de sostenuto y en cambio, no se aciertos generales, que redoncorra tanto en el período inme- dearon la buena tarde sinfónica. diatamente anterior a la coda en Antonio FERNÁNDEZ- CID el tiempo último. En otras pala- Elisabete Matos galardonada con el Guerrero de canto Madrid La soprano portuguesa Elisabete Matos ha conquistado el Premio Internacional de canto de la Fundación Guerrero, dotado con dos millones de pesetas. Un jurado presidido por Antón García Abril, del que formaban parte Alberto Blancafort, Tomás Marco, la mezzosoprano Mabel Perelstein y el crítico que ahora recoge la noticia, con Rosa María García Castellanos de Secretaria, lo otorgó por unanimidad, en reconocimiento a la belleza de su voz, la versatilidad interpretativa en los distintos géneros y estilos, la fuerza comunicativa y el temperamento con el que dio vida a los ejemplos españoles, razón por la que también se le asignó el premio instituido para el mejor intérprete de nuestro repertorio, de doscientas mil pesetas. Por mayoría de votos se concedió ex aequo el segundo, de un millón, al tenor Ernesto Grisales y la soprano Rosa María Gutiérrez. El de quinientas mil para el mejor intérprete de una obra de Guerrero fue concedido también por acuerdo de la mayoría a la soprano Victoria Manso. Se presentaron veinte concursantes a la prueba eliminatoria, quedaron seleccionados siete para la semifinal y los cuatro que han obtenido galardón para la prueba definitiva. Es satisfactorio destacar el nivel considerable de los participantes. A. F. -C. XIII Festival de Jazz de Madrid Joe Henderson, unhombre- c a s i- tranquilo Madrid. J. I. Sánchez Al hilo de las últimas secciones del festival, metido de lleno esta semana en la magia del saxo tenor, ayer noche compareció el calmo maestro Joe Henderson, quien pese a su reiterada intención de entregarse a la vida sedentaria, ha visitado Madrid últimamente a razón de casi dos veces por año. La presencia de Henderson vino a completar una suene de trilogía- reduccionismo oxcesivo, pero recurrente- de los fondos y las formas que laten en los recovecos de un saxofón. La última entrega fue precisamente introspectiva, sin apenas vibrato, aquella que se aleja tímida del micrófono cuando quiere decir alguna cosa importante. Y es que un trío acústico puede tener muchas caras, pero si al frente de él se halla una personalidad como Joe Henderson, entonces las mascaradas no existen. La libertad con que se reparten los espacios (el tiempo no importa) cobra un sentido, igual que si se afirmase que el protagonista fue la batería omnisciente de Al Foster. El contrabajiita checo George Mraz, por su parte, supo hacer de péndulo entre ambos, contriubuyendo, sin duda, a moldear los temas hacia dentro, envolviéndose sobre sí mismos hasta alcanzar el silencio inadvertido. incrementado notablemente con la aparición de los Marsalis, los Harper, la última generación de los Neville, etcétera. Otra de esas importantes hermandades es la de los Brecker Brothers- Michael y Randy- que ofrecieron la otra noche un descomunal concierto en la undécima jornada del festival. Para adornar bien la cosa, la banda acompañante cifra su papel en sostener con contundencia y toda suerte de colorismo las exhibiciones técnicas de los hermanos. Pese a la fiesta de los hermanos, fue el guitarra Mike Stern, que en modo alguno estaba allí para hacer de primo, quien se erigió en el gran estandarte del buen gusto, sabiendo medir como pocos las cantidades necesarias de arte y técnica. El miércoles, también saxo El jazz cuenta con abundante tradición de familias- padres, hijos, hermanos y demásque han dejado grabado su nombre en la historia de esta música. En los últimos años la lista se ha