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SÁBADO 31- 10- 92 MADRID ABC 6 Í lindante en los túneles del Metro Hortaleza y San Blas. El mes siguiente el número de intervenciones subió a 50, 32 de las cuales lo fueron en los cinco primeros distritos y 18 en los restantes. Atacar el negocio El problema de la venta ambulante tan sólo puede resolverse, según han manifestado tanto las autoridades municipales como los com e r c i a n t e s a f e c t a d o s por el problema, mediante la incautación del género que se ha puesto a la venta. La posibilidad de perder la mercancía- dijo a ABC un sargento de la Policía Municipal- es e único me iio desalentar a quien piensa en -Colocar su género sin pagar impuestos y en competencia con los comercios establecidos En el Metro, la presencia de vigilantes jurados tan sólo llega a paliar el problema pues al tratarse de empleados de una empresa privada de seguridad carecen de la capacidad legal para incautarse del género y debe ser la Policía Municipal quien acuda para hacerlo. Los representantes sindicales de los vigilantes jurados han manifes- La captura de un extranjero terminó en una pelea callejera entre policías y transeúntes que produjo tres heridos y facilitó la huida del vendedor tado en ocasiones que muchos de los vendedores, en su mayor parte extanjeros, ya no huyen ante su llegada. Antes al contrario, los vigilantes encuentran cada vez más resistencia por parte de los vendedores, que han montado grupos mafiosos para repartirse el terreno y expulsar de sus dominios a otros competidores. De la obediencia a los vigilantes se ha pasado a la agresión. El hecho de que la mayor parte de los vendedores sean extranjeros en situación ilegal puede explicar, en parte, esta creciente violencia ya que, según fuentes policiales, la aplicación de la Ley de Extranjería supondría su expulsión y no pueden permitirse caer en manos de los agentes. Para ello, sé protegen unos a otros y no dudan en atacar a los representantes de la autoridad. El alcalde, José María Álvarez del Manzano, manifestó el pasado verano su intención de enviar a la Policía Municipal a los túneles del Metro, aunque más tarde el Concejal de Seguridad, Carlos López Collado, matizó las manifestaciones del alcalde y dijo que la Policía Municipal tiene que hacer frente a otros muchos problemas y esto le impide actuar con mayor profusión en la red del Metro. No se puede actuar constantemente en el interior del subterráneo ya que no es un espacio abierto, sino un recinto al que se accede mediante el pago de un billete Un responsable del comité de empresa del Metro pidió en su día una mayor presencia policial en las instalaciones sin que hasta el momento sus quejas hayan sido atendidas. La venta ambulante, además de lesionar los intereses de los comerciantes que pagan sus licencias e impuestos, provoca una pésima imagen en el ferrocarril subterráneo y acelera su degradación. Asimismo, un portavoz del Metro manifestó a ABC que los vendedores instalan sus puestos en los pasillos, que no están diseñados para ello, y dificultan no sólo el paso de los viajeros, sino que incluso podrían desencadenar una tragedia en caso de producirse un accidente La mayor parte de las personas que ejercen este tipo de comercio en el Metro son emigrantes africanos o portugueses que, en muchas ocasiones, acusan a los vigilantes y policías de actuar contra ellos por racismo. La presencia de los vendedores se une a la de atracadores, toxicómanos, vagabundos, mendigos y otros grupos marginales que han hecho de los pasillos subterráneos su lugar de vida y contribuyen a crear una sensación de inseguridad que ha obligado a la Compañía a blindar las cabinas de sus empleados Estaciones se ha detectado Para esta actividad los vendedores prefieren zonas de mucho paso, en las que confluyan varias líneas. -Las estaciones donde abunda esta circunstancia son: Plaza de Castilla, Cuatro Caminos, Bilbao, Tribunal, Gran Vía, Sol, Ventas, Manuel Becerra, Goya, Príncipe de Vergara, Retiro, Ópera, San Bernardo, Quevedo, Moncloa, Arguelles, Callao, Embajadores, Legazpi, Avenida de América, Diego de León, Velázquez, Serrano, Colón, Alonso Martínez, Nuñez de Balboa, Rubén Darío, Chueca, Acacias, Oporto, Caramanchel, Ciudad Universitaria, Nuevos Ministerios, Sainz de Baranda, Conde de Casal y Barrio del Pilar. Los pedigüeños también buscan zonas de mucho paso, concentrándose preferentemente en Plaza de Castilla, Cuatro Caminos, Bilbao, Gran Vía, Tirso de Molina, Antón Martín, Atocha, Pacífico, Ventas, Goya, Banco de España, Sevilla, Santo Domingo, Noviciado, San Bernardo, Quevedo, Moncloa, Arguelles, Ventura Rodríguez, Plaza de España, Callao, Lavapiés, Embajadores, Ralos de la Frontera, Legazpi, Avenida de América, Diego de León, Serrano, Colón, Alonso Martínez, Chueca, Acacias, Guzmán el Bueno, Nuevos Ministerios, Conde de Casal, Cartagena, San Blas, Las Musas, Begoña, Chamartín, Cruz del Rayo e Ibiza. Las estaciones del centro de la ciudad y las inmediaciones de los lugares donde se les alimenta gratuitamente son las elegidas por los indigentes para pernoctar: Alvarado, Cuatro Caminos, Ríos Rosas, Bilbao, Tribunal, Gran Vía, Sol, Antón Martín, Atocha, Banco de España, Santo Domingo, Noviciado, San Bernardo, Quevedo, Moncloa, Arguelles, Ventura Rodríguez, Plaza de España, Callao, Avenida de América, Diego de León, Colón, Chueca, Guzmán el Bueno, O Donnell y Cruz del Rayo. Divididos en sedentarios (los que se instalan en un pasillo) y nómadas (los que van de vagón en vagón) los músicos buscan, además de protección de las miradas de los guardias jurados, la inmejorable acústica que proporciona un largo pasillo. Se encuentran en Alvarado, Cuatro Caminos, Gran Vía, Sol, Manuel Becerra, Goya, Príncipe de Vergara, Sevilla, Callao, Avenida de América, Diego de León, Alonso Martínez, Ciudad Lineal, Pueblo Nuevo, Núñez de Balboa y Sainz de Baranda. Son frecuentes en las estaciones de Metro cercanas a lugares de distribución de estupefacientes: Tribunal, Gran Vía, Callao, Ciudad Lineal, Pueblo Nuevo, Carabanchel, Ciudad Universitaria, Nuevos Ministerios, Plaza Elíptica, Opañel, San Blas, Las Musas, Barrio del Pilar y Ventilla. Si para otras actividades señaladas en esta guía se elegían zonas de máximo tránsito, los atracos y robos se producen mayoritariamente en estaciones dé la periferia con una circulación moderada de viajeros que permita al delincuente cierta tranquilidad a la hora de realizar su fechoría: Plaza de Castilla, Bilbao, Tribunal, Noviciado, Arguelles, Plaza de España, Callao, Legazpi, Pueblo Nuevo, Chueca, Oporto, Carabanchel, Ciudad Universitaria, Plaza Elíptica, Opañel, San Blas, Las Musas, Chamartín, Barrio del Pilar, Ventilla, Duque de Pastrana, Pío XII, Vinateros y Artilleros.