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100 A B C ESPECTÁCULOS Crítica de teatro SÁBADO 10- 10- 92 La truhana ruidoso, brillante y superficial gran espectáculo festívalero de evocación de la novela picaresca La truhana Autor: Antonio Gala. Música: Juan Cánovas. Dirección: Miguel Narros. Escenografía: Andrea D Odorico. Coreografía: José Antonio. Intérpretes: Concha Velasco, Juan Carlos Naya, Fernando Conde, José Cerro, Lorenzo Valverde, Natalia Duarte, José Navarro, José Subiza, Francisco Merino, Joaquín Molina, Candi Román. Con la colaboración especial de Margarita García Ortega. Guitarristas: Víctor Abadie, José Manuel Montoya y Rafael Andujar. Cantaores: Luis Acosta y Narciso Bejaráno. Diseño de luces: Josep Solves. Diseño de sonido: Milán Acústica. Producción subvencionada por el INAEM, en coproducción con la Expo 92 de Sevilla. Teatro Calderón. Estreno: jueves 8. La Truhana no es exactamente comedia musical, es algo así como una pieza de encargo, casi una antología de motivos, más claramente una obra de, por y para festival. Financiada por el INAEM y la Expo, para decorar unas jornadas teatrales del gran festejo de Sevilla, viene a Madrid para someterse a su prueba de fuego: el verdadero contraste del público vulgar y cotidiano que es muy otra cosa que el público oficial y el aportado por el turismo de fin de semana. Antonio Gala se ha enfrentado valientemente con esa prueba y ha puesto en ella su brillante oficio de escritor, a la par que un trabajo minucioso; seguramente largo, de información histórica, epocal, lingüística, literaria, para someter todo ese bagaje a la organización de una historia superficial, carente de tensión dramática que permitiera pasar con paso ligero por los temas y pretextos más en consonancia con las necesidades de la Expo. Por eso las acciones, no unidas por una causalidad efectiva, vienen a ser como una antología de temas musicales y costumbristas a partir de un tiempo históricamente servido. La truhana es una picara, que prefiere su libertad a someterse al deseo del Rey de hacerla una de sus concubinas. El tiempo, diseñado con una alegre imprecisión que prefiere insinuar a historiar, es claramente el del Rey Felipe IV, o sea, poco más o menos la segunda mitad del siglo XVII. Brillan en él los grandes pintores, los autores teatrales, los prosistas y poetas mayores del llamado Siglo de Oro, esplendor que coincide con el claro inicio de la decadencia del Imperio. España es, entonces, un mucho como Felipe IV, piadoso y pendón. Débil como hombre, manejado por su educador que se convierte pronto en su privado. Ese educador que lo dominará, que fomentará su sexualidad y a la par pretenderá recuperar el poder imperial, entonces irremediablmente en ruina, decide, en la debilidad de carácter del monarca casado en su niñez, padre frustrado reiteradamente en los frutos de su primera y de su segunda esposa, y por eso inclinado a las amantes que se suceden en su cama y le dan toda suerte de bastardos masculinos y femeninos, es el Conde Duque de Olivares. Ese largo período del siglo es más la consecuencia del privado, que la del monarca. Pero Antonio Gala de todo eso, que ubyace en su texto, sólo toma en verdad el motivo de La truhana para negarse a seguir la suerte de La Calderona no citado, sino indicado, como un destino de tocas monjiles tras los lujos de las favoritas reales. Buen punto de partida. Gala hace funcionar sus habitules ingenios de frase. Hombres y mujeres usando un lenguaje con giros sintácticos propios de la centuria evocada, suficientemente actualizados, resucitan poco más o menos, tipos y situaciones propios de las novelas de picaros que florecen en novelas como el Lazarillo de Tormes La vida del Buscón Don Pablos Rinconete y Cortadillo etcétera, en que se inspiran claramente las más de las truhanerías de La truhana la protagonsita que nos hace pensar a veces Importa poco. Nada es serio, nada es dramático, la estampa sin ser crítica sirve a los tópicos actuales y desemboca tras jácaras, coplillas, bulerías, en las flamenquerías indispensables, tratándose de halagar a Sevilla en una caprichosa escapada de dos pícaroa hacia el Nuevo Mundo, con los tonos de moda, Esta Truhana que empieza como un musical moderno se azarzuela algo y declina mucho hacia el final en un espectáculo más resulten que otra cosa en los trampantojos y habilidades de La picara Justina de Francisco López de Úbeda. El cuadro social que resulta evoca graciosamente el mundillo del reinado de Felipe IV, lo que hace del suceso, más novelesco que dramático, un hábil pastiche de la época narrado en un estilo que juega entre lo conceptuoso y los modelos y las gracias actuales del autor. La historia, básicamente una huida a través Concha Velasco realiza en este espectáculo un trabajo muy brillante, pleno de alegría interpretativa de distintas regiones de España, lo que permite cumplir un programa descriptivo superficial, facilón, se compone de ardides de La truhana para burlar la persecución insistente al servicio del deseo real, que le hace un conde un poco tonto, más enamorado que agudo del que, finalmente, no sabemos si traga los trampantojos de la hermosa o es el cazador cazado que lo dejará todo por ella. Importa poco. Nada es serio, nada es dramático, la estampa, sin ser crítica, sirve a los tópicos actuales y desemboca, tras jácaras, coplillas, bulerías, en las flamenquerías indispensables tratándose de halagar a Sevilla, en una caprichosa escapada de dos picaros hacia el Nuevo Mundo, con los tonos de moda, desprestigiadores del Descubrimiento, y de sus consecuencias, algo así como un ¡Viva Cartagena! al revés, que es lo que hoy se lleva. Algunos números son dignos de la habilidad poética del autor, bien servida por la música que, en ocasiones, pesa, lo mismo que la coreografía, de repetitiva. Los personajes son prototipos bien dibujados, aunque tópicos, en torno al prototipo central que es La Truhana servida con entusiasta simpatía, movilidad como la del conjunto, inclinada hacia la caricatura, buen gusto en las canciones y alegría interpretativa por Concha Velasco, en un trabajo muy brillante. El, personaje de Juan Carlos Naya es un muñequito. Lo sirve sin poder darle el relieve que no tiene. Margarita García Ortega es la gran actriz cómica de la noche, al servicio de una figura clásica ricamente fabricada. Caracteriza este montaje, muy propio del talento y la experiencia del director, Miguel Narros, un criterio de conjunto en que se funden con soltura los momentos musicales y los hablados, los bailes y canciones con los recitados, lo que hace un espectáculo apuntado a la brillantez. La música es muy desigual. Junto a números notables, otros caen en tópicos musicales de hoy que también los hay. D Odorico está muy por debajo de sus escenografías últimas, aquí aplaudidas, pero el vestuario es rico, preciosista, luminoso, y se luce en los grandes números de conjunto por músicos y guitarristas un poco brutalizados por los excesivos decibelios del sonido. Esta truhana que empieza como un musical moderno se azarzuela algo y declina mucho hacia el final en un espectáculo más resulten que otra cosa. Vale lo que ha costado. Antonio Gala no se ha propuesto nada trascendente. Lo ha conseguido. Lorenzo LÓPEZ SANCHO Musicales AUDITORIO NACIONAL DE MÚSICA Príncipe de Vergara, 146 A beneficio dé UNICEF España: Júnior Original Concert Con la colaboración de Fundación Musical Yamaha, concierto extraordinario. Seis jóvenes interpretan sus propias composiciones con la Joven Orquesta Nacional de España, dirigida por Edmon Colomer. Auditorio Nacional de Música, martes 20 de octubre, 20,30 horas. Localidades a la venta en: Unicef, Mauricio Legendre, 36; Hazen, plaza de Andrés Segovia, s n y en la taquilla del Auditorio Nacional de Música, Principe de vergara, 146. -R. AUDITORIO NACIONAL DE MÚSICA Príncipe de Vergara, 146. Madrid Única actuación célebre soprano Fiamma Izzo D Amico. 15 octubre, 10,30 noche. Concierto extraordinario de ópera. Presidencia de honor, Su Majestad la Reina. Pro- ALPE. Obras de Chopín, Rossini, verdi, Donizetti, W. A. Mozart, Bellini y Massenet. Reserva de localidades teléfono 4026289, de nueve a dos. Entrada especial para estudiantes. -R. AUDITORIO DEL COLEGIO MAYOR ELIAS AHUJA Paseo de Juan XXIII, 21 Día 13 de octubre, 20 horas. Concierto de apertura del curso 92- 93, a cargo del Coro de Cámara de la Academia de Música de Lituania. Director: Tadas Smusaks, Organizan Colegios Mayores Elias Ahuja, Roncalli, Santa Ménica y Mendel. Colabora Sociedad Hispánica de Música Barroca. -R. AUDITORIO NACIONAL DE MÚSICA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID (Centro Superior de Investigación y Promoción de la Música) Teléfonos 3974978 y 3974670 Viernes 16 de octubre, a las 22,30 horas. Concierto extraordinario. Inauguración del curso 1992- 93. Elias oratorio, F. Mendelssohn. Coro Madrigal, de Stuttgart, y Orquesta del Festival de Ludwigsburg. Director: Wolfgang Gónnenwein. Venta de 700 localidades en las tauillas del Auditorio. Información general y abonados entro Superior de Investigación y Promoción de la Música. -R. a