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30 A B C INTERNACIONAL Europa del Este MARTES 29- 9- 92 Los Balcanes Las urnas ponen a Rumania ante un período de inestabilidad política El voto rural impone a Ion Diesen como hombre fuerte Bucarest. Ramiro Villapadierna, enviado especial Las elecciones han dado a Rumania exactamente lo contrario de lo que necesita. Ninguno de los dos grandes partidos tiene holgura para formar una coalición estable, y en cualquier caso el hundimiento de las esperanzas en el seno de la oposición le auguran una crisis inmediata que puede dinamitarla, lo que no hace sino mejorar la opción lliescu, quien intentara ofrecer un pacto de Estado para una discutible salvación del país. La desazón en Bucarest se paseaba ayer por las aceras, se mascaba en los restaurantes y se bebía como el cáliz más amargo después de dos años de rumiar esperanzadamente un cambio. Pero el ancho y robusto campo rumano se lo ha negado de nuevo, confiando en el paso más lento pero seguro- por conocido- del viejo Ion lliescu. Aunque también se puede andar despacio y seguro hacia la nada, como en los dos años pasados. Ha sido el voto del señor de Lampedusa, pero en dadaista, es decir que nada cambie para todo siga igual de mal. El Gobierno que pensaba hace dos días encabezar Mircea Ciumara, cuando la Convención Democrática se prometía hasta un 40 por ciento, será imposible con el 20 por ciento obtenido, ni siquiera con la ayuda del 7,5 por ciento de la Unión Democrática Magiar y, en derroche de optimismo, con el 10 por ciento del Frente de Salvación renovado de Petre Román. lliescu, en cambio, ha aparecido ya en Televisión como el hombre de Estado, por encima de los partidos; indudablemente se siente fuerte, porque lo está: ha fracasado la Convención y ha fracasado Román, hoy su enemigo mortal. Aunque su presidencia esté pendiente de segunda vuelta ya nadie podrá decir que su elección no ha sido democrática, lo que le confiere una mayor autoridad moral dentro de un país que la arrastra por los suelos. Y democráticamente lo ha visto la misión de parlamentarios del Consejo de Europa que declaró el correcto desarrollo de los comicios. Para EE. UU. eri cambio, la cosa seguirá igual porque lo que no aceptan por principio es al propio lliescu, y éste ha vuelto a ganar en términos generales. Y seguirá igual, o peor, para la inversión extranjera, pues el panorama de abierta inestabilidad que se impone tras las elecciones supera muy democráticamente el caos absoluto existente hasta la fecha. Entre tanto, y según pudo saber ABC de fuentes cercanas a la presidencia, lliescu podría volver a llamar para un Gobierno sólido nacido de un pacto de Estado al ex primer ministró Teodor Stolojan, el gran técnico que tiene fascinados a los rumanos con su manejo de la calculadora (no acude a un Consejo de Ministros sin ella) y que ya se las veía felices camino de Nueva York y del puesto que le tiene reservado desde hace meses el Banco Mundial. Las mismas fuentes explicaron que lliescu se lo pedirá, pero que Stolojan no aceptará; y habida cuenta de los pobres resultados obtenidos en su fugaz sustitución de Román y del abismo que se abre para Rumania al borde del próximo invierno, sería harto comprensible que no lo hiciera. Vanee y Owen intentan que Serbia ponga fin a la agresión Liubliana. Simón Tecco Los negociadores de la CE y de la ONU, David Owen y Cyrus Vanee, viajaron a Belgrado con el fin de convencer a las autoridades serbias que ordenen detener los ataques aéreos con los que prosiguen su campaña de limpieza étnica Representantes de Naciones Unidas han señalado así que, tras su pasada visita a Banja Luka, Vanee cree que los bombardeos y ataques aéreos lanzados desde las bases instaladas en esta región forman parte de la depuración étnica emprendida. Vanee y Owen se reunieron con el presidente de la nueva Yugoslavia, Dobrica Cosic, con el jefe de las Fuerzas Armadas, Zivota Panic, y con el presidente de Serbia, Slobodan Milosevic. De acuerdo con los propósitos previos a esta visita, los negociadores estarían inquietos por el hecho de que los serbios obligaran a huir a musulmanes y croatas mediante el bombardeo de pueblos y aldeas. Posteriormente, las columnas de prófugos son a veces blanco de cañones y ametralladoras, como sucedió la semana pasada con una columna de alrededor de tres mil personas que intentaban llegar a la ciudad de Travnik. Otras cuestiones que trataron en Belgrado fueron la desmilitarización de la península de Prevlaka, al sur de Dubrovnik, aún en manos de las unidades serbo- yugoslavas, y la apertura de la autopista Zagreb- Belgrado. Vanee y Owen también declararon que deseaban investigar las condiciones existentes en los territorios croatas ocupados por los serbios y hoy bajo la protección de los Cascos Azules. En estos lugares, a pesar de la presencia de las fuerzas de la ONU, la limpieza étnica continúa, y a veces con la cooperación forzada de los propios Cascos Azules. Europa Occidental La Unión Europea divide al laborismo británico al comenzar su Congreso anual Londres. Valentí Puig Se rompe la unanimidad aparente del laborismo británico respecto a Europa, con la dimisión de Bryan Gould, ministro de Cultura al iniciarse el Congreso anual del Partido Laborista. El dirigente laborista, John Smith, pensaba convertir el encuentro de Blackpool en una ataque de demolición contra la política económica de John Major. Pero ahora, el dirigente laborista tendrá que abordar de nuevo la cuestión europea, al dimitir Bryan Gould por ser favorable a un referéndum sobre Maastricht. Las circunstancias de la recesión y del miércoles negro parecían permitirle a John Smith cargar de lleno contra el Gobierno a los seis meses de una cuarta y consecutiva derrota electoral laborista pero, a pesar de las unanimidades que se aparentaban, la división de la opinión pública laborista sobre Europa continúa siendo, como ya decía hace tiempo The Spectator el agujero negro de la política moderna, una región en la que no emerge la luz. Al dimitir, Bryan Gould dijo que no pocas personas estaban contra Maastricht en la dirección laborista, sin descartar la posibilidad de que los laboristas, que con él desean un referéndum, acuerden algún tipo de estrategia conjunta con los tories euroescépticos. Según Gould, un centenar de diputados laboristas comparten su actitud anti- Maastricht, con seis o siete de los dirigentes que componen la actual cúpula del laborismo. De cualquier manera, Gould ya fue derrotado por amplísimo margen al enfrentarse a Smith, con idéntica derrota cuando ayer el Congreso anual votó masivamente contra una moción de urgencia. Mientras se atribuyen a los tories todos los pecados anti- europeistas, lo cierto es que los laboristas son el partido que de forma más drástica ha cambiado su orientación respecto a la Europa Comunitaria. Tan sólo en 1983 su manifiesto electoral se comprometía con una inmediata retirada británica de la Comunidad Europea. Dos años después, el propio Smith todavía decía: Tenemos que construir una línea de El Alamein alrededor de algunas de nuestras industrias Ahora nadie parecía ser más europeista que el Partido Laborista hasta que Bryan Gould, junto con radicales como Tony Benn o moderados como Peter Shore, ha venido a turbar la primera jornada del Congreso anual del laborismo. Alemania no conmemorará el 50 aniversario del misil V 2 Berlin. José Manuel Costa Ha sido suspendida la planeada conmemoración del 50 aniversario de la creación del cohete V 2 que había de tener lugar el próximo tres de octubre (día de la Unidad alemana) en la que fue base naval de Peenemunde. La Asociación de la Industria Aeoroespacial alemana ha decidido dejar pasar la oportunidad ante las críticas recibidas tanto de parte de Inglaterra como del mismo ministerio de Economía de la RFA. La V 2 fue una de las armas secretas con que Hitler trató de ganar la ya perdida guerra mundial. Desarrollada fundamentalmente por Werner von Braun, el cohete alcanzaba una velocidad de 6.000 km por hora y era virtualmente imposible de detectar. En apenas 320 segundos volaba desde Peenemunde a Londres con una carga explosiva de una tonelada. Hasta el final de la Guerra se dispararon unos 4.300 V 2, de los cuales 1.300 cayeron en Londres provocando 2.724 muertes y 6.500 heridos. Se supone que en su fabricación y en la de las instalaciones que necesitaba, dejaron la vida cerca de 20.000 trabajadores forzados. La celebración tenía por objeto celebrar el primer paso en la conquista del espacio, pero no por ello resultaba de mejor gusto.