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44 A B C CULTURA VIERNES 31- 7- 92 El día que me resigne En un diminuto despacho situado bajo la planta principal del hotel Felipe II de El Escorial Salman Rushdie recibe al periodista con gesto que parece a veces divertido y a veces resignado. Cuatro gigantescos guardaespaldas se pasean por el cuartito como leones enjaulados. Escrutan, sospechan, corren y descorren las cortinas, abren y cierran las puertas con tales ademanes que la habitación empieza a oler a cautiverio. Rushdie entorna lentamente los párpados, sus grandes ojos perezosos aprecian la zozobra Faltan algunos minutos para que Salman Rushdie aparezca en público- esta vez ante los alumnos de la Universidad Complutense- y el entorno del escritor británico es todo bullicio y hormigueo. Todo muy latino dice en tono cómplice. A ojos vistas se ve que se encuentra cómodo, inmutable incluso en medio del revoloteo. -Me dicen que ha disfrutado mucho durante estos días que lleva en España ¿Es verdad que le gustaría quedarse a vivir en nuestro país? -Me gustaría poder volver cuantas veces fuera posible a España, pero creo que mi vida no está aquí, sino en Inglaterra. De todos modos, es verdad que me he sentido muy bien en España. subrayar que no me considero una persona religiosa sino laica. Además, soy de la India, que no es un país musulmán, y vivo en Inglaterra; estos son mis países y en ellos reina la democracia. Lo que hay que subrayar es que los Estados islámicos del mundo no son libres. ¿Está diciendo que en los Estados islámicos es imposible la democracia, que la fe musulmana excluye de raiz todo atisbo de democracia liberal? del entrevistador y sonríe para hacer más leve el peso de la amenaza, de la permanente y negra fatwa que revolotea por el pequeño salón! Sorprende su aplomo, sus gestos pausados, su pasión contenida y británica; tranquilizan sus manos redondas y su discreto aliño indumentario. Más, por encima de todo, subyuga su ironía, que son destellos fulgurantes o gritos de vida o rugidos de un tigre herido en la mitad del alma. Mira a su interlocutor, observa a su alrededor y resume: No me resigno a morir compatibles. El problema está en que hoy los sectores más reaccionarios del mundo musulmán concentran la mayor parte del poder. ¿Cree entonces que, teóricamente, le sería posible vivir en algún Estado musulmán? -No, pero no tengo elección ¿no cree? En este punto, Salman Rushdie recuerda que sus primeros conocimientos de la fe musulmana se deben al entorno famisilencio. Este es un tema claramente surgido de la situación en la que me encuentro. En cuanto a aspectos más personales, por supuesto que me ha obligado a cambiar ciertos hábitos, ciertas manías fetichistas que tengo a la hora de ponerme a escribir. Ahora soy menos exigente Desmenuza pausadamente esta reflexión y asegura Rushdie que el cautiverio, en el saldo final, le ha resultado decididamente negativo para la creación. No sólo negativo. Ha sido terrorífico, aniquilador casi, lo que no quiere decir que, al mismo tiempo, esa creación haya sido la única forma posible de conectar con la vida. He resistido todo gracias a que he seguido escribiendo Voltaire dijo que un escritor debe vivir cerca de una frontera, por si ha de huir. Hoy, hasta eso ya es imposible. El terrorismo de Estado no conoce fronteras -Creo que no es imposible que haya democracia en un Estado islámico, pero también creo que es extremadamente difícil que tal cosa ocurra en aquellos Estados donde se ha impuesto una concepción excesivamente medieval de la religión. Nunca ha habido una sociedad libre islámica. Sin embargo, existen países, como Paquistán, en los que se celebran elecciones con relativa frecuencia. Por tanto, siempre he sostenido que no existe una razón teórica para afirmar que democracia y fe islámica sean inliar. Entonces sabía que ser musulmán era ser tolerante. Y sigo sabiéndolo también ahora, por eso no puedo admitir la ecuación teórica que equipara islam a fanatismo ¿Como influye sobre un escritor y su creación la continuada amenaza de muerte? ¿Perturba, destruye o es indiferente a la obra? -Bueno, un ejemplo claro de la influencia que ejerce sobre mí la amenaza de muerte es mi última novela, Haroun y el mar de las historias en la que se presenta una batalla entre el lenguaje y el Soy laico -Como usted sabe, España es un país católico y ahora mismo estamos en lo que fue el corazón de un imperio cristiano. ¿No le parece paradójico que países cristianos- a comenzar por Gran Bretaña- protejan a un musulmán contra el odio de otros musulmanes? -Esa que usted hace es una descripción demasiado religiosa del mundo. Hoy no se puede decir, estrictamente, que Europa o Estados Unidos sean países cristianos. En segundo lugar, he de Referencias cruciales -La historia de la literatura española está llena de casos en los que autores, como usted, han sufrido persecución por sus escritos. ¿Siente cierta afinidad con ellos? -Sería demasiado presuntuoso por mi parte decir que sí, que mi situación me aproxima a San Juan de la Cruz, a fray Luis de León o a Quevedo. Por lo tanto, prefiero subrayar lo que separa a mi caso de los otros. En Europa hay dos referencias cruciales que están ausentes en el mundo Los escritores y las prostitutas El Escorial. A. A. Salman Rushdie respondió a las preguntas que los alumnos le formularon sobre su vida, su obra e ideas. El escritor afirmó rotundamente que si no llego a desaparecer durante estos tres años y medio, ahora estaría muerto Sobre la ayuda que ha recibido de EE. UU. el escritor dijo que ha sido particularmente difícil persuadir a lá Administración norteamericana para que participe en mi caso. He visitado Washington, y realicé una serie de reuniones con miembros del Senado de Estados Unidos, que fueron de gran ayuda. La Administración lo fue menos y el portavoz de la Casa Blanca, cuando se le preguntó si habría alguna reunión entre cualquier miembro de la Administración y yo, dijo que no entendía por qué debiera de haberla porque yo era simplemente un autor en un viaje de promoción. Claramente fue un intento por parte de la Administración norteamericana para no verse envuelta en esto. Y sería importante que lo hicieran porque el poder de Estados Unidos en el mundo es muy importante. Pero resulta mucho más importante en mi opinión que haya unas voces europeas muy firmes en el apoyo de la postura británica porque pienso que Europa es ahora el único grupo poderoso que tiene la capacidad de asumir un liderazgo en el asunto de mi condena A la pregunta de si la lealtad al islamismo de millones de fanáticos será un obstáculo insalvable para que le levanten su condena, Rushdie aseguró no creer en la existencia de estos millones de fanáticos. En la mayoría de los países musulmanes este es un tema insignificante realmente. Permanecerá un problema de unas pocas personas fanáticas acaloradas, pero individualmente el fanatismo me parece de menor cuantía. Más grave es el terrorismo apoyado por el Estado Rushdie aseguró que rotundamente no estaba arrepentido de haber escrito Los versos satánicos y adelantó que estoy escribiendo una novela, de cuyo resultado final no puedo hablar Paradójicamente- añadióla novela que he escrito en los tres últimos años es la más alegre de mi vida: ha tenido un final feliz. Pensé que si uno vive en un tiempo que es oscuro yo quería escribir algo alegre y realizar una reafirmación de aquello que es bueno en la vida El autor recordó su oposición al régimen del Sha, las simpatías que suscitaron sus obras en el régimen fundamentalista y definió a estos como deformados. Cualquier ideología que pretenda tener una explicación total de la Historia no nos va a llevar hacia un Estado liberal. Aquellas personas que escribían cosas contra el Profeta y las leían en lugares públicos fueron aquellos que sufrieron persecución. Hay una línea- concluyó Rushdieque asegura que el Profeta dice que él no ve que difiera mucho la naturaleza de los escritores y de las putas