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i 30 A B C NACIONAL DOMINGO 26- 7- 92 Rodríguez- Pinero: Una mayoría absoluta prolongada puede romper el equilibrio entre lospoderes Hace diez días que ocupa la Presidencia del Tribunal Constitucional y diez días lleva haciendo, sobre todo, dos cosas: repasar las cifras de asuntos pendientes e intentar hacer ver que su relación con el jefe del Gobierno no es obstáculo para que se confíe en que va a ser un presidente independiente. Rodríguez- Pinero asegura que su amistad con Felipe González jamás ha influido en Miguel Rodríguez- Pinero niega la politización del Tribunal Constitucional aunque sostiene, a renglón seguido, que no es ninguna denigración haber hecho política y luego venir al Tribunal Él mismo fue candidato socialista al Senado en 1977, si bien no logró el escaño, y aún se reconoce como el viejo profesor de buena parte de los actuales dirigentes socialistas: el ministro Griñán, el presidente andaluz Chaves o el propio jefe del Gobierno. -Pregunta: Su antecesor, Tomás y Va líente, manifestó con anterioridad a la última renovación del TC su esperanza de que esta vez los grupos parlamentarios no iban a recurrir al sistema de cuotas ¿Cree que el resultado- dos de los nuevos magistrados fueron patrocinados por el PP, otros dos por el PSOE y uno más por acuerdo entre los socialistas y CiU, todo ello tras cuatro meses de retraso- puede ahuyentar la idea de la politización del TC? -Respuesta: Creo que el disenso existente en torno al Tribunal ha impedido un sistema de politización. Si hubiera una politización pura, los candidatos estarían más cercanos a posiciones políticas. Aquí hemos tenido magníficos magistrados que han sido anteriormente senadores por algún partido: no es ninguna denigración haber hecho política y luego venir al Tribunal. Pero el proceso de confrontación política ha llevado a que cada grupo haya buscado candidatos a los que nadie pudiera echar en cara que tenían conexiones con su partido. Todas las personas que han venido al Tribunal son muy independientes y muy prestigiosas, a la altura de los candidatos incluidos en otras listas. Hay personas que no vienen al Tribunal fundamentalmente porque supone un gran sacrificio económico a un jurista. -P ¿Es que tendrían que cobrar más para que estén los mejores? -R. No, no. Lo que digo es que el que viene al TC tiene que hacer un gran sacrificio económico si es un buen profesional del Derecho y, por tanto, hay grandes profesionales del Derecho que no vendrían al TC porque tendrían que hacer un esfuerzo desmesurado. Pero nadie puede decir de las personas que han venido al TC que no sean independientes o que no tengan un gran prestigio jurídico y personal. Aunque ha sido un embarazo difícil, desagrable y además con mucha acritud, del resultado nadie puede estar descontento. -P Usted sostiene que no se puede de- cir que porque sea amigo del presidente del Madrid. M. Peral sus decisiones como magistrado- cada cual, en su papel -y se esfuerza en desvelar el sentido de sus votos para demostrar que muchas veces se ha pronunciado en contra de las tesis del Ejecutivo. Hombre de una inagotable capacidad de trabajo, se ha puesto como meta que antes de concluir su mandato queden resueltos todos los asuntos de importancia que competen al pleno. artículo científico, no hablé con nadie. A mí lo que me sigue gustando es el estudio, la investigación, los cursos fuera de España. Dar la razón al Gobierno -P No obstante, usted se suele alinear con las tesis del Gobierno. -R Absolutamente incierto. ¿Quién ha hecho aquí un voto particular a favor de los insumisos, de la huelga de hambre, contra la discriminación de la mujer? Sólo he hecho un voto particular a favor de las tesis del Gobierno en relación con una ley de Navarra, fundamentalmente por razones doctrinales. Pero ha habido muchas sentencias en contra de la postura del Gobierno y que han tenido mi voto. La reciente e importantísima sentencia que ha dicho que en la ley de presupuestos no se puede incluir nada más que los presupuestos y alguna cosa más ha contado con mi apoyo. Además, la mayor parte de las veces son asuntos de Estado, no del Gobierno. A mí no me preocupa quién es la parte, sino quién tiene razón. -P. Uno a veces hace sentencias que no pensaba que haría nunca Hay que resolver a veces al margen de lo que a uno le gustaría poder hacer Son frases suyas. ¿Qué ha querido decir con ellas? -R. Esa es la mala conciencia del viejo progresista. Uno, en sus publicaciones científicas ha podido defender posturas más avanzadas o más irresponsables pero cuando tiene que firmar una sentencia que aparece en el Boletín Oficial del Estado se tienta uno las ropas, se dicen las cosas con más responsabilidad, con más realismo y menos idealismo. No siempre uno resuelve lo que utópicamente o en la idealidad le gustaría hacer. La renovación del Tribunal ha sido un embarazo difícil, desagradable y con mucha acritud, pero nadie puede estar descontento del resultado final Gobierno no puedo presidir el TC ¿No considera que puede haber una lícita desconfianza por el hecho de que un amigo y profesor del jefe el Ejecutivo sea el presidente del Tribunal que tiene que decidir, precisamente, sobre la constitucionalidad de las leyes que promueve el Gobierno? -R. Depende de la ética de las personas. Tengo muchos amigos de todo tipo de tendencias, pero jamás en mí ha influido la amistad para tomar las decisiones. La amistad no influye para que cada cual cumpla su papel. -P. ¿Su amistad con Felipe González no influyó para que el Gobierno le nombrara magistrado del TC en 1986? -R. Yo he estado en la lista de magistrados del Tribunal Constitucional desde el principio. Incluso estaba en una lista que hizo el PP de juristas independientes y de reconocido prestigio. Fernando Suárez hizo esa lista. No ha sido necesariamente mi amistad con el presidente. Realmente, el presidente me conoce mejor que- algunos periodistas que hablan de mi sin conocerme y, por tanto, ha sabido apreciar mejor mis cualidades personales. Pero fuera de nuestro país tengo un prestigio suficiente y estoy bien considerado tanto por mi formación científica como por mi posición claramente favorable a la Constitución democrática. Cuando me propuso el presidente ser magistrado, estuvo con toda su capacidad de persuasión bastante rato para convercerme. Para mí, dejar lo que ha sido mi vida durante tantos años... Le voy a contar una anécdota: el día de la elección de presidente, cuando se estaba haciendo todo el cabildeo de pasillos, yo estaba terminando- un Cuestión de Estado -P ¿Le daría la razón al Gobierno, al margen de razones jurídicas, si está en juego una cuestión dé Estado? -R. Ese es un tema de conciencia. Hay veces que las razones de Estado intervienen en el proceso de decisión. Pero hay que precisar qué se entiende por razones de Estado, no por razones de Gobierno sino de alto Estado. Hasta ahora no he tenido ese dilema. Ninguno de los temas que yo he conocido aquí se han resuelto por razones de Estado, ni siquiera la reversión de Rumasa, en el que por cierto yo fui ponente. La reversión de Rumasa fue un tema de técnica jurídica, porque el derecho de reversión no es un derecho Es una opción legítima que el Tribunal Constitucional tenga en cuenta las razones de Estado para resolver Soy un viejo progresista, pero cuando sefirmauna sentencia que aparece en el BOE uno se tienta la ropa