Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
JUEVES 9- 7- 1992 NACIONAL ABC Pág. 23 Tomás y Valiente reprocha a los partidos en su despedida la demora en larenovación del TC El presidente del Constitucional pide reformas en su funcionamiento Madrid. M. Peral Francisco Tomás y Valiente, que presidió ayer la toma de posesión de los cinco nuevos magistrados del Tribunal Constitucional, se despidió de la institución con un discurso de alto contenido crítico en el que subrayó que el retraso en El magistrado Rafael Mendizábal y los catedráticos Julio González Campos, Pedro Cruz Villalón y Carlos Viver tomaron ayer posesión como nuevos miembros del Tribunal Constitucional, en un acto al que asistieron las más altas instituciones del Estado, entre ellos Narciso Serra, en representación del presidente del Gobierno, ausente de España, y los ministros de Justicia, Tomás Quadra- Salcedo, y de Relaciones con las Cortes, Virgilio Zapatero. También tomó posesión José Gabaldón, miembro del TC desde 1990 y reelegido ahora por el Senado. Francisco Tomás y Valiente, hasta ayer presidente del Tribunal, se refirió en su discurso a la reelección de Gabaldón señalando que hubiera sido un grave error dejarlo marchar aunque habría sido preferible que su elección actual se hubiera producido en la misma Cámara que propuso su nombramiento hace dos años el Congreso Misterios de la estrategia negociadora- añadió Tomás y Valiente- lo ha impedido El traumático proceso de renovación de que ha sido objeto el Tribunal, con más de cuatro meses de retraso, fue objeto de apreciaciones críticas por parte del ex presidente del TC, que, lejos de hacer un discurso de despedida meramente protocolario, recordó en el solemne acto el sentido de los requisitos que la Constitución establece para la elección de los nuevos magistrados. la renovación del TC nos ha perjudicado a todos Tomás advirtió que la elección de los magistrados por el Parlamento no puede ser utilizada como pretexto para provocar desgastes políticos y que el grupo mayoritario debe evitar la tentación de prescindir del consenso. seable, por todos los grupos parlamentarios, tanto la pluralidad de los grupos intervinientes como las elevadas cifras de votos alcanzadas por cada candidato son datos positivos que avalan la renovación y deben ratificar la confianza de los ciudadanos en el Tribunal Recordó, asimismo, que el procedimiento parlamentario de designación de los miembros del TC no implica mecanismo alguno de representación Señaló, en este sentido, que aquí nadie representa a nadie, ni a la Cámara donde fue elegido, ni a la fuerza parlamentaria que- tomara la iniciativa de proponer su nombre como candidato En el Tribunal Constitucional- agregó- cada magistrado está a solas con su formación técnica y con su conciencia: de ellas y sólo de ellas depende y en eso consiste su independencia Cinco de losdoce magistrados juegan a la batalla de la sucesión Madrid La salida de Tomás y Valiente como presidente del Tribunal Constitucional y la de Francisco Rubio como vicepresidente ha abierto las expectativas de la mayoría de los antiguos magistrados de este órgano para acceder a esos cargos. Fuentes del Tribunal han señalado que, a una semana de que se celebre el primer pleno con los nuevos magistrados, no hay un candidato claro para la Presidencia. Sólo dos de los antiguos miembros del TC- José Gabaldón y el más joven magistrado del Tribunal, Vicente Gimeno Sendra- han manifestado abiertamente que no está dentro de sus expectativas aspirar por- el momento a ninguno de esos cargos, mientras que las posibilidades de los nuevos miembros parecen ser más remotas que las de los veteranos. A las candidaturas ya conocidas de Luis López Guerra y Miguel Rodríguez- Pinero, ambos elegidos a propuesta directa del Gobierno en 1986, se une la de Alvaro Rodríguez Bereijo, miembro del TC desde 1989 a propuesta el Senado. La posibilidad, planteada en los últimos días, de que Luis López Guerra acceda a la Presidencia y que Rodríguez Bereijo fuera vicepresidente choca con la tradición de este órgano, en el que el primero de los órganos citados ha sido ocupado siempre por un magistrado no judicial mientras que la vicepresidencia ha sido reservada hasta el momento para un miembro de la carrera judicial, a la que no pertenece Rodríguez Bereijo, catedrático de Derecho Tributario. Por su parte, las fuentes consultadas han apuntado la posibilidad de que dos de los cuatro nuevos magistrados- Julio González Campos y Pedro Cruz Villalón- apoyen la candidatura de Rodríguez- Pinero en lo que en ambientes internos del Tribunal se ha dado en llamar el clan sevillano por el común origen geográfico de todos ellos. Las mismas fuentes no descartan las posibilidades de Carlos de la Vega y de Eugenio Díaz Eimil, aunque se sitúan más para el cargo de vicepresidente. Ambos fueron elegidos a propuesta del Consejo General del Poder Judicial en 1986. Su mandato, al igual que el de Rodríguez- Piñero y López Guerra, vence en 1995, cuando también deberá renovarse al presidente y al vicepresidente que resulten elegidos la próxima semana. Tomás y Valiente que el proceso de renovación dé comienzo tan pronto como el presidente del Tribunal lo solicite, trámite que se efectúa con cuatro meses de antelación al vencimiento del mandato de los magistrados salientes, tal como el propio Tomás y Valiente hizo, con creces, el pasado febrero. Francisco Tomás añadió otras reflexiones críticas sobre la elección misma de los miembros del TC afirmando que la garantía máxima en el origen de la legitimidad de los magistrados reside en que su designación haya de hacerse por una mayoría tan cualificada que evite eventuales tentaciones de quienes puedan gozar de una mayoría simple parlamentaria porque el quorum de tres quintos que la Constitución exige encierra un mandato para la búsqueda del consenso Según Tomás y Valiente, el sistema de elección por las Cortes de los miembros del Tribunal Constitucional es correcto siempre que sirva para renovar el consenso constitucional y no como pretexto para provocar desgastes políticos entre las fuerzas parlamentarias ni como encrucijada para resolver conflictos internos vinculados a la elección de los propios candidatos El ex presidente del Tribunal dejó a salvo, no obstante, la legitimidad de los cinco nuevos magistrados porque en la renovación actual han intervenido en la negociación y en la búsqueda del consenso casi todos los grupos parlamentarios y, aunque no todos los designados han sido votados, como hubiera sido de- Innovaciones Tomás y Valiente ofreció también sus doce años de experiencia en el Tribuna! Constitucional para advertir sobre la conveniencia de modificar algunos aspectos de funcionamiento ante el enorme volumen de asuntos que debe atender este órgano, al que sólo durante este año llegarán unos 3.500 recursos de amparo. El TC ha resuelto entre 1980 y 1991 más, de quince mil asuntos, dos mil de ellos por sentencia, con una media de resoluciones por año muy altaTomás y Valiente dedicó una emotiva despedida a los cuatro magistrados que, al igual que él mismo, abandonan el Tribunal. El nuevo TC es el primero que no tendrá a ninguno de los magistrados que han estado en el Tribunal desde su constitución, en 1980. Hasta ahora, el propio Tomás y Valiente y Francisco Rubio Llórente habían permanecido en la institución tras las sucesivas renovaciones. Para referirse a los magistrados ahora salientes, a los que permanecen en el Tribunal y a los que han formado para de él, Tomás y Valiente escogió unas palabras de Manuel Azaña- nadie tiene el derecho a monopolizar el patriotismo -para subrayar el patriotismo de estos hombres. La última lección Tomás y Valiente afirmó que las instituciones ganan o pierden prestigio por lo que hacen, pero también por lo que de ellas se hace Sin atribuir culpas ni repartir responsabilidades- añadió- me permito afirmar que no parece que el incumplimiento del plazo para que las Cámaras procedieran a la renovación parcial del Tribunal haya supuesto un beneficio para la imagen de aquéllas ni de éste El ex presidente pidió el establecimiento de mecanismos que impidan la repetición de un retraso que a nadie favorece y a todos perjudica entre los que citó la posibilidad de establecer