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44 A B C XXV ANIVERSARIO DE LA GUERRA DE LOS SEIS DÍAS VIERNES 5- 6- 92 Una herencia, mucha sangre, una esperanza L A herencia de la Guerra de los Seis Días continúa aún vigente. Desde entonces muchos han intentado perpetuar el enfrentamiento entre Israel y sus vecinos árabes, otros tantos han pretendido sellar una paz que todavía se antoja lejana. Mientras, el conflicto árabe- israelí mantiene intacta su influencia directa en cuestiones como la expansión del islamismo, el abastecimiento de petróleo o el nuevo orden mundial tras la desaparición de la URSS. Hoy en día, se da, sin embargo, una tendencia a la paz. Para que ésta acabe imponiéndose son necesarias concesiones por ambas partes y para que puedan realizarse hay que mirar hacia un futuro tan cercano como las elecciones israelíes del 23 de junio. La extrema derecha, en efecto, defiende una simple anexión de los territorios ocupados. La extrema izquierda es favorable al reconocimiento de un futuro Estado palestino. derecho de todos los Estados del área a vivir bajo fronteras seguras y reconocidas, ios países árabes adoptaron, en la Conferencia de Jartum, la decisión de No al reconocimiento de Israel, no a las negociaciones y nó a la paz Un año después, el Congreso Nacional de la OLP defendió la lucha armada como única forma de liberar Palestina y consideró las acciones terroristas funda- tegia, desplazó en la primavera de 1973 unidades hacia el canal de Suez como si estuvieran de maniobras. Tel Aviv respondió movilizando su Ejército, pero los egipcios regresaron sin novedad a sus bases. el 22 de octubre, tras la resolución 338 de la ONU, que pedía el cese de las hostilidades y la aplicación de la 242. T RAS un verano de negociaciones infructuosas, Sadat realizó la misma jugada en septiembre. Israel no picó el anzuelo pero fue entonEl secretario de Estado norteamericano, James Baker, se puso el mundo por montera, y, tras tenaces esfuerzos, consiguió sentar en una misma mesa, cara a cara, a Israel y sus vecinos árabes. Fue el 30 de octubre de 1991 en Madrid. De esta forma, se abría un proceso que va para largo pero que sólo tiene un fin posible: la paz en Oriente Medio después de cuarenta y tres años de guerras. E NTONCES, ambas partes se consideraron vencedoras: los egipcios recuperaron el Sinaí con sus pozos petrolíferos y reabrieron para la navegación el canal de Suez. Israel pudo al menos, firmar un tratado de paz con un país árabe (Egipto) en 1979, donde ambas naciones establecieron relaciones diplomáticas, y recibir en noviembre de 1977 al presidente Sadat en Jerusalén. El 6 de junio de 1982, Israel invadió el sur del Líbano para expulsar a la OLP en el marco de la operación Paz para Galilea Arafat y sus 11.000 milicianos fueron echados al mar y las tropas sirias expulsadas de Beirut- ahora ejercen allí su protectorado- La presión internacional resultó de nuevo clave, como también lo fue la matanza de Sabrá y Chatila por parte de las falanges libanesas, con el beneplácito de las tropas judías. Israel se retiró, por partes del Líbano en 1985 y dos años después comenzaría la Intifada en Cisjordania y Gaza, donde las piedras hacían frente a las bombas de humo. La II Guerra del Golfo sirvió paradójicamente para allanar un terreno minado hacía cuarenta y tres años. El secretario de Estado norteamericano, James Baker, tras ocho meses de tenaces gestiones, limpió los últimos escollos: árabes e israelíes se reunían en una Conferencia de Paz que abría una puerta a la esperanza. La Conferencia se inauguró en Madrid el 30 de octubre de 1991 y facilitó un proceso que va para largo pero, que al menos, permanece abierto. Juan CIERCO El conflicto árabe- israelí ya tuvo sus primeras pinceladas- más bien brochazos- en las guerras de 1948 y 1956. Sin embargo, la Guerra de los Seis Días cambió espectacularmente la geografía de Oriente Medio y dotó a Israel del territorio suficiente para garantizar su seguridad militar, algo prácticamente mentales para la guerra de libeimposible con las fronteras anteración popular. El ambiente en la riores a 1967. región no invitaba, pues, al optiDesde entonces, ambas partes mismo. Israel no disimulaba el se han encargado de empuñar orgullo por su éxito bélico y los unas armas que tan sólo han en- árabes guardaban en su corazón fundado, ¿momentáneamente? la humillación sufrida, con el en la Conferencia de Paz para único objetivo de escupirla Oriente Medio de Madrid (30 de cuanta antes. octubre 1991) con el precedente La ocasión no tardó en predel 20 de septiembre de 1978 en sentarse: Anuar al- Sadat, suceCamp David. De hecho, las batesor del presidente Nasser, merías se descargaron nada más nos amado por su pueblo que concluida la Guerra de los Seis éste pero más hábil en la estraDías, de la que los árabes salieron humillados. Tras la resolución 242 adoptada por la ONU en noviembre de 1967, que pedía la retirada de los íerritorios ocupados y el PATROCINADA POR ees cuando Egipto, coordinado con Siria, atacó ferozmente. Los primeros días de la Guerra del Yom Kippur sirvieron para que los árabes recuperaran gran parte del honor dejado en la península del Sinaí seis años antes. El factor sorpresa había sido decisivo pero al tercer día, las tropas judías tomaron la iniciativa y cuando, jornadas después, se disponían a aniquilar a los árabes, EE. UU. forzó a los israelíes a aceptar el alto el fuego A sus veinticinco años, árabes e israelíes dialogan en un proceso de paz abierto en Madrid. Mas su futuro es incierto (Ci LAME le lleudemos 24 h. l l los J 5 din del año. 1 ARGENTARÍA 900II88II fCíÍO UbíO AYUNTAMIENTO DE MADRID VIVE LEYENDO dl H H P A R Q U E DE EL RETIRO dcl 29 dc moyo ol 1 de junio 1992 4 Horario laborables de 11 a 14 y de 17 a 21 horas. Sábados. Domingos y festivos de 11 a 15 y de 16 30 a 22 horas. Colaborador especial Organiza Comisión Intergremial g i- o aoora, de Comunidad de Madrid MINISTERIO DE CULTURA 3 Dirección General del Libro y Bibliotecas Libreros Editores Distribuidores Tlil. 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