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SÁBADO 2- 5- 92 LA FIESTA NACIONAL Decimotercera corrida de la feria de Sevilla ABC 91 por lamuerte de Manolo Montoliú Con las banderillas quiso hacer la suerte con toda la verdad del mundo echarle la culpa al debut de los nuevos caballos de picar. Falso. Mentira. Un toro de esta misma ganadería mató hace unos años a Joaquín Camino, hermano del maestro Paco Camino, en la plaza de Barcelona, con los caballos de picar antiguos. Hace unos días Pedrín Sevilla también fue cogido aquí de muy mala manera por otro toro que se había picado también, con el caballo antiguo. A este mismo toro lo muleteó José Mari Manzanares con decisión. El astado se le aplomó. Luego, no se había quedado sin picar y, además, Alfonso Barroso fue ovacionado cuando se marchaba hacia la puerta de caballos, después de haber marrado en el primer puyazo y haber colocado después otro superior. En todo lo alto LA COGIDA Y EL NUEVO REGLAMENTO Es una auténtica canallada- n o tiene otro nombre- afirmar que Manolo Montoliú ha muerto por culpa de la puesta en vigor del nuevo artículo del Reglamento que se refiere a la suerte de varas. Ya decimos en la crónica de la corrida que la cogida se produjo por la mucha verdad, por la autenticidad en la realización de la suerte que puso el gran rehiletero. Es falso que el toro quedara sin picar. Llegó a la muleta de Manzanares muy aplomado. Le costó al diestro alicantino que el animal se le arrancara a la muleta. Costaba un mundo hilvanarle dos pases seguidos. Otra cosa es que ahora los picadores, acostumbrados a picar en los caballos de novecientos kilos, se agarren a esta tragedia para organizar el plante que tenían previsto. Cuando se elige la profesión de torero, bien sea a pie o a caballo, hay que contar, aesgraciadamente, con el riesgo. No hay nadie que piense- y que piense bien- qué esto es un juego, como dicen los animalistas, para torturar a un toro. Insisto en que me parece una monstruosidad utilizar la sangre del extraordinario torero que fue Manolo Montoliú para aliviarse en una profesión, que es de las más difíciles y arduas que pueda ejercer un ciudadano. Manóle Montoliú ha muerto víctima de de grandes artistas vestidos de plata: inolvidable Morenito de Valencia, formidable Alpargaterito, excepcional Alfredo David, exquisito Paco Honrubia y soberbio este Manolo Montoliú, que, a la vista de sus triunfos como banderillero y espoleado por el maestro Antoñete, decidió hace unas temporadas hacerse su entrega, de su verdad, de su honor de extraordinario subalterno. No vino a la Maestranza a colocar una banderilla cuarteando y salir de naja. Era un profesional como la copa de un pino. Le anduvo de frente a ese toro, porque sabía que podía hacerlo: se reunió con él con enorme torería, y decir ahora que eso se lo hace a un toro sin picar es ensuciar la memoria de! extraordinario torero valenciano, tomándole por un chalao Joaquín Camino, hermano del maestro Paco Camino, perdió la vida en Barcelona, frente a un toro de esta misma ganadería, en la suerte de banderillas. A ese toro se le había picado con el caballo antiguo, con la mole de los novecientos kilos. ¿Quién puede afirmar que ocurrió la desgracia por haberse quedado sin picar el toro? Es como si afirmáramos que al Yiyo le mató un toro, en Colmenar, con un espadazo en todo lo alto, atravesando el corazón del torero, porque se había quedado sin picar. Agarrarse a eso es una porquería, una ventaja sin nombre. Querer utilizar el prestigio de un torero muerto para cargarse un artículo del Reglamento que no pretende otra cosa que contemplar la suerte de varas en toda su belleza y no los puyazos traseros propinados desde un tanque tapando la salida. -VZ matador de toros. No era ese su camino. Este año en las recientes corridas falleras compartimos mesa en la cena de la Diputación con el gran torero. Yo formaba parte del jurado. Manolo Montoliú venía a recoger el premio que le otorgaron a José Mari Manzanares, que no pudo asistir al acto. Hablamos durante la velada. Me dijo que le hacía muy feliz ir a las órdenes de Manzanares porque le gustaba e! corte artístico del torero alicantino. Y ya lo ven ustedes, ha sido en Sevilla, en el templo del toreo, donde Manolo Montoliú ha encontrado la muerte, en la corrida número 13 de la feria- ¡también es casualidad! y toreando a las órdenes de José Mari Manzanares, su maestro, su ídolo. 6 i alguna vez le hubiera preguntado a Manolo Montoliú donde le hubiera gustado morir, estoy seguro que hubiera dicho en una feria de Sevilla, entre las ovaciones del público y lleno de gloria, la gloria torera de un subalterno que ya es historia del arte de torear. Valencia. está de luto. La fiesta, en estos momentos polémicos, vuelve a lucir crespones negros. Nosotros a la hora de improvisar esta crónica desde el palco de la Real Maestranza, cuando se recogen las almohadillas y los toreros lloran a la vera de la enfermería, también dictamos a nuestra compañera Marisol con la voz entrecortada por la inmensa pena que nos produce la muerte de un gran torero, de un extraordinario ser humano. Vicente ZABALA La verdad No cabe otro culpable que el toro, que la entrega del gran subalterno a la hora de irse hacia la fiera con la verdad por delante. Lo demás es mala fe, quererse aprovechar de una desgracia para falsear la fiesta. Porque esta tremenda barbaridad que son las corridas de toros viven dolorosamente no sólo de la belleza de las verónicas, los pases naturales y las estocadas hasta la gamuza, sino también de estos momentos tremendos de la sangre de los toreros. Manolo Montoliú era un torero de los pies a la cabeza. No cabe ni la más remota posibilidad de haber caído en una absurda temeridad. Sabía lo que se hacía. Tenía una cabeza clara de torero. Había mamado el arte de torear en su casa paterna, donde su padre fue un extraordinario picador, un colosal jinete. Tenía casta de torero, de esos grandes toreros que da Valencia, aunque actúen de subalternos. La historia del torero está llena 1. -El asta penetra por la cara interna del tórax derecho. 2. -Rompe las arterias suprahepáticas 3. -Atraviesa la base del pulmón derecho 4- Parte el corazón por la mitad. 5. -Cruza el pulmón izquierdo y llega hasta el cuello. Parte médico Sevilla El parte médico facilitado por el cirujano jefe de la enfermería de la plaza, doctor Ramón Vila, sobre Manolo Montoliú, dice lo siguiente: Herida inciso contusa en la base y en la cara interna del tórax derecho. Rompe las arterias suprahepáticas, rompe la base del pulmón derecho, rompe el pericardio atravesabndo el ventrículo derecho del corazón y la aurícula izquierda, rompiendo el lóbulo superior del pulmón izquierdo y llegando hasta la base izquierda del cuello. Ingresó prácticamente cadáver, sin reflejos, sin respiración. Inmediatamente se procedió a abrir el tórax, a realizar maniobras de resucitación, sin que se pudiera lograr en ningún momento la resucitación del paciente.