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EDITADO POR PRENSA ESPAÑOLA SOCIEDAD ANÓNIMA 15 NOVIEMBRE 1991 DOMICILIO SOCIAL S E R RA N 0 6 1 2 8 0 0 6- M ADR I D DL: M- 13- 58. PAGS. 192 FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA ANDA es acero y plastilina. El acero de Landa es tan intenso como el de James Cagney cuando se interesa en la cárcel por la salud de Ma, o como el de Eddie Robinson. en aquella bañera de Cayo Largo, y casi igual al de Pacino cuando te cierra la puerta de su casa de Lake Tahoe a Diane Keáton. Una buena mirada de Landa, en primer plano, con la luz ideal cruzándole la cara, vale por toda la tensión que ha ido acumulando Klaus Kinski desde que hacía de hermanito histérico de Otto W. Fischer en Baviera hasta Nosferatu. Siempre he creído que Landa habría sido el mejor alumno de Strasberg. Entre otras razones, porque es el único actor español de método del Method. La plastilina de Landa para la comedia tiene el registro de Lemmon, de Sordi y de Jack Benny. La versatilidad de Landa nace en el conocimiento perfecto de su oficio. Landa tiene la precisión de los actores norteamericanos en los raccords en la llegada a las marcas y en la reproducción del movimiento cuando se cambian los objetivos y el tamaño de los planos. Landa sólo es intuitivo al estudiar el personaje en el guión, al escuchar en su cabeza cómo debe hablar, al construirse mentalmente el ritmo de sus gestos. El resto es cerebro. En los sesenta, cuando Landa era un peso ligero recién salido del teatro independiente, colocaba las frases de Mihura o Jardiel con la misma inteligencia y maestría que Cary Grant en Luna nueva Con apenas veinte años, Landa conocía el secreto del tempo como Manolo Caracol la dilatación del espacio de una seguirilla. La clave es el compás. El dominio sobre el fluido. Estas llaves maestras para adentrarse en el terreno de los elegidos ya las conocía un Landa de pantalón corto que producía asombro al espejo de su cuarto de baño. En los setenta, Landa ya ha dejado el teatro- José Luis Alonso no puede enseñarle másy se proclama campeón de los medios sin conocer el fracaso en medio centenar de comedias baratas y precipitadas. Landa es un actor tan dotado que logra que olvidemos las deficiencias técnicas y el discurso ideológico. Lo que aportaba Landa a un cine español sin carácter era la cosecha espectacular de la sabiduría de sus ídolos. Landa es la suma del mejor Somoza, el mejor Porcel, el mejor Juan Calvo, el mejor Isbert, el mejor Félix Fernández, el mejor Riquelme. Es un material que él filtra y se lo trae a su sensibilidad. Nadie en España, que yo conozca, ha utilizado materiales ajenos en primera persona como Landa. Y, en fin, la sociología apareció en nuestro cine. Nace un nuevo género y una nueva palabra: landismo cuyo L ALFREDO LANDA un primer plano es una esfera, casi el ojo entero. Supongo que ha nacido así. significado hoy podríamos traducir como Sus ojos pequeños entonces se agigantan al recibir la luz y se transforman en una mezcla de éxito y personalidad. los cañones de Navarone. Los buenos corredores de fondo se El otro secreto de Landa es su mirada distinguen por su frialdad y dosificación. mágica. Hace algunos años, cuando Landa lleva tres décadas peleando en Landa era campeón de todos los pesos, cabeza, con los dientes apretados, suél y yo rodábamos una película en Madando, sin un desfallecimiento, entredrid. Landa fumaba concentrado miengado hasta la extenuación, apenas eletras le ponían un contraluz. Sus ojos revando una mano cada vez que rebaja un corrían el escenario en una suave pano record El Goya, el Premio de los Dirámica. De pronto se detuvieron en un rectores, el del Círculo de Escritores, el ventanal. Un segundo, dos, cinco. Y apadel Festival de Cannes... Pero eso no es reció su mirada mágica. Es esa mirada lo más importante para él. Su gran preque nace en un lugar que sólo conoce mio es seguir corriendo. En sus mejores John Ford. Esa mirada que viene y se va trabajos, cuando cambia de ritmo en la y que oscila como las lámparas de carcurva del doscientos La felicidad no buro, como una alegría imprevista. La mirada de Tracy desnudándose los corlleva impuesto de lujo Los verdes dones de los zapatos en El padre de la campos del Edén Ninette y un señor de Murcia en teatro; Los que tocan el novia la de Robert Ryan examinando sus trofeos deportivos en On dangerous piano Los santos inocentes El bosground la de De Niro al final de New que animado en cine) Landa transmite York, New York Cinco minutos desuna atmósfera de seguridad sólo compapués, cuando filmamos aquel plano, rable a su magnetismo. Por ejemplo: ZaLanda ya no tenía esa emoción en la topec. cara. Sus ojos volvían a ser los de su Releo lo que llevo escrito y me parece personaje, un detective privado bañado que no estoy expresando nada de lo que en soledad, con un bigote tan ancho y quisiera. Tecleo durante un rodaje, en el poblado como la Gran Vía, donde tenía camión del material, bajo lluvia artificial y su despacho, y al que le quedaban deenvuelto en niebla maloliente que petar- masiado ajustados sus polos Con mudea una máquina de humo, en mitad de cha paciencia, a lo largo de un par de un bosque, de madrugada, aprove- semanas, traté de capturar aquella senchando una pausa de treinta minutos sación y concretizarla. Una noche, en el para modificar un campo de iluminación. patio de operaciones de Banesto, apareSin poder concentrarme. Bueno, Landa ció otra vez, también durante una ligera es un actor genial. Eso es lo que yo que- pausa, mientras se ajustaba un proyecría decirles El mejor regalo para un di- tor. El foto- fija estaba alertado. Ahora rector. Filmar con él es un privilegio. Es le dije. Pedí que ampliaran esa fotografía a tacomo hacer cine americano. Jamás falla. Si hace una toma defectuosa es porque maño natural, a los ciento sesenta y seis el director no se ha explicado bien. centímetros que mide Landa. La enmarLanda es un actor completo, un verda- qué en madera y se la llevé a su casa dero Land- Rover, que tiene su más una tarde de Nochebuena. Sé que a su madre le perturbaba verla. Quizá no sea grande base de energía en los ojos. Voy perturbar el a descubrirles dos pequeños secretos. tar. Aquella verbo idóneo; mejor, inquiemirada, aquel cuerpo, era Aunque parezca increíble, Landa no algo que incluso se escapaba de su cotiene punto focal en los ojos, algo que nocimiento. Y tenía razón. Aquel no era tiene todo el mundo. El foco de Landa en su hijo. Aquel era un ser, un actor, en el momento mágico de su viaje hacia el otro lado. Ni era Landa ni era Areta, el detective. El fogonazo había pillado el instante justo de cuando se es y no se es. Cuando el cerebro ha dado la orden de salida hacia el misterio, el alma la ha recogido y ha emprendido el viaje. La mutación hecha imagen. Las películas de Landa están repletas EDICIÓN INTERNACIONAL de momentos así. Quisiera añadir, por último, que un actor necesita para alcanzar su mejor Un medio publicitario único forma de estabilidad a partes iguales en para transmisión de mensajes el amor y en el trabajo. Y que Alfredo tiene las dos cosas desde hace mucho comerciales a ciento sesenta tiempo. naciones José Luis GARCI