
VIERNES 18- 10- 91
NACIONAL
A B C 23
¡1 terror en las calles de Madrid
Los terroristas pudieron provocar una masacre de dimensiones incalculables pues los atentados se produjeron alrededor de varios colegios
Talbot 150 de color marrón, y al poner en marcha el motor, se produjo una fuerte explosión. Con él iba su hermana María Antonia Asunción, que aún no había subido al coche cuando estalló el artefacto.
PRIMER ATMTAD
7,50 horas C. Duquesa de Parcent
APARCAMIENTO
¿Hay más heridos?
Rafael Villalobos, de treinta y ocho años de edad, casado y con dos hijos, sufrió la amputación traumática de las dos piernas, aunque, según declaró el médico que le prestó los primeros auxilios, en ningún momento perdió el sentido e incluso llegó a interesarse por las consecuencias del atentado al preguntar si había más heridos. Maria Antonia, su hermana, resultó herida de metralla. Se da la circunstancia de que la hermana del comandante herido no reside habitualmente en Madrid, sino que se encontraba de paso porque el miércoles pasado había sido enterrada su madre. La virulencia de la explosión convirtió el coche en un amasijo de hierro, por lo que fue necesaria la intervención de los Bomberos para sacar a la víctima del vehículo. Poco después, el comandanbte y su hermana, fueron trasladados al Hospital Clínico de San Carlos y al Hospital Gómez Ulla, respectivamente.
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CALLE DUQUESA gistra el mayor número de atentados por parte de la banda terrorista ETA desde que, en 1973, comenzara sus acciones criminales. Casi todos los barrios de Madrid han sufrido, algún tipo de acción criminal desde entonces. Durante estos dos últimos años, concretamente, ETA ha realizado sendos atentados en una misma zona: los distritos de Carabanchel y Aluche. Ambas áreas son uno de los blancos predilectos de los etarras al existir numerosas viviendas de militares, así como el Centro Penitenciario de Carabanchel. El 23 de abril de 1990, a las nueve y media de la mañana, llegó un paquete- bomba a la Escuela de Estudios Penitenciarios, situada en el recinto de la prisión de Carabanchel. Dicho paquete se recibió en la secretaría del desplazaron a la calle Pablo Casáis, hizo correr el rumor de que en el madrileño barrio de Canillejas se había producido una cuarta explosión. Más tarde, el concejal del distrito Miguel Cantos, aseguró a algunos periodistas que se trataba de una falsa alarma.
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El coche del teniente Carballar se deslizó unos metros. desde donde estaba aparcado, antes de que se activara la carga explosiva, que provocó su muerte instantánea.
Indignación
Minutos más tarde, un camióngrúa retiraba el vehículo destrozado por la explosión. Los vecinos que se habían agolpado alrededor de la zona acordonada por la Policía Municipal y se dispersaron poco a poco sin dejar de comentar la brutalidad de las acciones de la banda terrorista y la indignación que sentían a causa de los atentados. En la capital de España se re-
Niños en el recreo
A cuatrocientos metros de distancia del lugar del atentado se encuentra el Colegio Tirso de Molina, y, precisamente a esa hora, los niños se encontraban en el patio disfrutando del recreo. Minutos después, al conocer la noticia, acudieron al lugar de los hechos los padres de varios de los niños: fueron momentos de gran nerviosismo y tensión, pues no sabían el alcance que podía haber tenido la explosión. Una del mediodía. El nerviosismo de los vecinos e incluso de los agentes de las Fuerzas de Seguridad del Estado que se
centro sin que llevara el sello de control, por lo que, inmediatamente, infundió sospechas entre el personal de servicio. La secretaria del centro encargó a un ordenanza llevar el paquete al servicio de control. Cuando aquel comenzó a manipularlo, enseguida, se produjo la explosión. Como consecuencia, Ángel Guerrero sufrió la amputación de dos dedos de la mano izquierda y heridas en la otra. El paquetebomba, probablemente, llegó a la Escuela de Estudios Penitenciarios por error, puesto que, aunque en el sobre figuraba la dirección de este centro, el destinatario era el director del Organismo Autónomo de Trabajos Penitenciarios. Con este atentado ETA intentó, una vez más, demostrar que las cárceles son uno de sus puntos flacos para llevar a cabo atentados. El 5 de junio de este año ETA hizo estallar una bomba en el barrio de Aluche. El atentado se produjo alrededor de las ocho y media de la mañana en la calle General Romero Basart, próxima a la colonia de la Aviación. Esta vez los terroristas habían colocado un artefacto, compuesto por dos o tres kilos de amosal, en el coche del teniente del Ejército del Aire Enrique Aguilar Prieto, de cincuenta y dos años.
Esta información ha sido realizada por Milagros Asenjo, Juan Fernández- Cuesta, José Luis Lorente, Susana Nieves, Carlos de Inza y Elisa Pavón
TERCER ATENTADO
El artefacto explosionó a unos cincuenta metros del colegio Ermita del Santo, mientras los escolares estaban en el patío disfrutando del recreo.
Al poner en marcha su vehículo el comandante Villalobos, se activó el artefacto explosivo, que le produjo la amputación traumática de las dos piernas. Su hermana, que iba a subir al coche, sufrió heridas menos graves
FERNANDO RUBIO