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ABC. Póg. 32- TRIBUNA ABIERTA JUEVES 8- 8- 91 c en España se habla de teatro clásico suele pensarse en el teatro español del Siglo de Oro, al cual se dedica el Festival de Almagro, que se celebró el mes pasado con buen éxito. Pero hay teatro clásico en otro sentido: el viejo teatro griego y latino, padre de todos los teatros. A él se dedica el Festival de Mérida, en el que asistí, en el teatro romano, a una parte de él. Querría presentar aquí algunas reflexiones, continuación de las que he hecho otros años. El Festival de Mérida tiene una larga tradición, del año 33, y la Fedra de Unamuno. Personalmente estoy ligado a él, de una manera u otra, desde hace años. Realmente, el marco es esplendoroso; las piedras del viejo teatro romano brillan bajo los focos en las noches cálidas de Mérida, la escena es de una magnitud impresionante y es ampliable con el semicírculo de la orquesta. Hay allí toda una tradición en la presentación de obras antiguas por compañías españolas y extranjeras. Estas obras ruedan luego, a veces, por los festivales de verano de toda España. kUANDO OTRA VEZ MÉRIDA Y EL TEATRO CLÁSICO Es un esfuerzo muy grande, que lleva ahora como director Manuel Canseco, como antes lo había llevado José Monleón. El Ministerio de Cultura, la Junta de Extremadura y varias instituciones privadas cargan con los gastos de la organización: es un esfuerzo encomiable y no siempre bien comprendido. Colaboran las autoridades culturales del Gobierno y hay entusiasmo por parte de la Consejería de Cultura dé Extremadura y de la Alcaldía de Mérida. En este sentido todo es modélico. Por otra parte, como ocurre en los festivales de teatro clásico fuera de España- y me refiero sobre todo a los de Delfos y Siracusa- las representaciones se complementan con un simposio en que especialistas del teatro antiguo debaten sobre el mismo. Este año hemos tenido uno sobre las tragedias del ciclo tebano, en torno a Edipo, a Antígona y a los dos hermanos fratricidas Etéocles y Polinices. Se piensa que otro año pueden ponerse en escena algunas de estas obras y el simposio es un anticipo. Pero este festival es muy perfeccionare, porque hoy se enfrenta a muchos problemas. Cuando yo era miembro del Patronato luché para que se declarara oficialmente que el festival se dedicaría exclusivamente al teatro clásico. Intenté quitar del texto que se enviaba al Boletín Oficial la palabra principalmente sin éxito (luego me echaron de tal Patronato) así, se han introducido muchas cosas que no son teatro clásico. Y es pena, porque es el único que hay en España: parece que el teatro grecolatino merece que se le dedique, plenamente, al menos un festival. Para Ilustración y enseñanza de todos. Y que no se improvise. Recuerdo cuando en aquel antiguo Patronato alguien decía: Fulano ofrece un Edipo No se sabía qué Edipo era ¿Edipo rey ¿Edipo en Colono? El Edipo de Séneca? ¿Un cocimiento intermedio? Sólo se preguntaba ¿cuánto cuesta? Y no se sabía si iba a ser algo bueno o algo malo hasta el momento de la representación. Esto sigue y seguirá hasta que el festival no produzca sus propias obras. Por otra parte, se han introducido la ópera y el ballet Traen público a Mérida y esto es bueno para la ciudad. Pero no son teatro clásico y ponen a éste en la sombra. El año pasado, el principal éxito de marketino del sición que siempre he defendido, frente a quienes consideran el teatro clásico como un Por Francisco RODRÍGUEZ ADRADOS mero pretexto para exponer sus reales o supuestas dotes de creadores, plantar su yo en festival fue cuando Montserrat Caballé se medio de la escena. hundió con la tribuna. Aparte de esta anécdota, la ópera (e igual el ballet) hace que el Yo no proscribiría el experimento, ocasiopúblico se retraiga del teatro clásico. Por ranalmente, contar que fuera hecho con talento zones sociales o por las que sean, atraen y conocimiento, cosa que no siempre ocurre. más al público. Y éste, en general, no puede Pero ello debe ser excepcional, el núcleo de permitirse el lujo de ir a la ópera las representaciones debe tratar, y al ballet y también al teatro simplemente, de llevar al público clásico. La asistencia a éste, la moderno, en la medida de lo poatención a éste, desciende. ¿No sible, lo que quiso decir a su púpodría compaginarse todo hablico el autor antiguo. Que es ciendo para la ópera otro festiaún actual, porque el hombre es val, por ejemplo, en septiembre? el mismo. Para el teatro clásico Pues no se trata de borrarla, se necesitamos recreadores (adapda en festivales paralelos, por tadores, directores, actores) no ejemplo en Verona. Pero no creadores: éstos tienen su lugar mezclemos lo que es diferente. en otros sitios. 1 Luego sucede que no hay en Estoy bastante cansado de España, en el momento actual, este debate y de rechazar, una una verdadera tradición del teavez y otra, el argumento de que tro clásico grecolatino. Ni en acel público no acude al teatro clátores ni en directores ni en adapFrancisco Rodríguez sico puro, de que no gusta de él, tadores y traductores. La hay en y hay que sazonarlo con diverAdrados Italia, la hay en Grecia. Es pesas ocurrencias e ingredientes. de la Real Academia noso comparar la actuación de Simplemente, no creo en él y Española una compañía griega, la del Teatengo testimonios múltiples. tro Municipal de Larisa, que acaba de poner Me duelen experimentos costosísimos en escena una espléndida Ifigenia en Aúcomo la Orestiada del año pasado o la Lilide de Eurípides, con presentaciones parasístrata de éste. Estoy convencido de que lelas de compañías españolas. Me refiero a las obras originales, con mínimos retoques, una Lisístrata a una Hécuba y a un tienen más éxito que estas versiones. Lo he Banquete de Platón, aún no estrenado en visto, muy concretamente, en relación con Mérida, pero que he visto en vídeo y no esas dos piezas. La recepción por el público me gusta gran cosa (aparte de que no es y la crítica, este mismo año, de la Efigenia teatro) en Aúlide de que he hablado arriba, una versión rigurosa, lo confirma. Sólo que tanto No voy a negar a las puestas en escena las versiones como la dirección deben haespañolas una serie de méritos. Pero es imcerse con talento. Y que los actores tienen posible la comparación cuando, de un lado, que tener experiencia y todo debe desarrose tiene a verdaderos profesionales del teatro llarse con tiempo y sin improvisaciones. grecolatino que traen una obra rodada en múltiples representaciones; y, de otra, se preLa verdad es que los clásicos españoles sentan (salvo excepción) improvisaciones sasuelen ser tratados, en general, con más cocadas a flote en un mes o poco más por pernocimiento y respeto. Los desgraciados autosonas cuya relación con esté teatro es solares griegos y latinos, como murieron hace mente tangencial, de ocasión y oportunidad. más de dos mil años, no encuentran, a veNo hay color, como se dice. ces, ni lo uno ni lo otro. Son víctimas de los Esto se solucionaría, yo creo, creando una que un director francés bien conocido llacompañía que se dedicara específicamente a maba los vampiros, porque se alimentan de este teatro, como se ha creado lina para el sangre ajena. teatro clásico español. Podría estar en relaEl ideal, para mí, está en lo que hacen en ción directa con Mérida. Hace falta una orgaSiracusa. La programación se hace con más nización estable, como la que tiene el Istituto de un año de antelación. Hay directores esdel Dramma Antico, de Siracusa (que ha prepecializados. El texto es elaborado por un fisentado un Plauto en Mérida) Esta organilólogo clásico, especialista del teatro antiguo, zación estable debe ir unida a autoridad y poen colaboración con un hombre de teatro. deres para el director del festival, que no debe estar a expensa de decisiones que Así, un festival como éste, que supone un siempre se retrasan, de competencias entre enorme esfuerzo por parte de las autoridades autoridades, de mil imponderables. culturales centrales y extremeñas y de la diY quedan muchos problemas todavía. Por rección del mismo, tiene resultados mixtos en supuesto, no creo que un festival como éste cuanto a la asistencia del público y al éxito deba convertirse en un coto cerrado de una de las piezas. Es realmente admirable el teorganización: la presentación de puestas en són con que año tras años se mantiene. Pero escena extranjeras es útil porque puede ser hay problemas de fondo que deben ser ataun modelo o un estímulo. Y de puestas espa- cados de una vez por todas. Si no, haciendo ñolas diversas también. Pero el festival debe- las debidas excepciones, seguiremos a la ría producir obras propias, puestas en escena cola de nuestros amigos griegos e italianos. por parte de una compañía estable y de unos Y ello pese a los esfuerzos de quien en cada directores especializados. Y aquí viene el ocasión dirija el festival, ahora Manuel Cantema conflictivo de siempre. seco. Hay razones para que esto se corrija. El tema de en qué medida deben preferirse las puestas en escena más o menos tradicionales, con el texto antiguo en buenas traducciones y con alteraciones mínimas. Es la poY para que se fomente sistemáticamente este teatro, sin dejarlo a la improvisación de la última hora. Porque ello sería bueno para el teatro español en general.