Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
EDITADO POR PRENSA ESPAÑOLA SOCIEDAD ANÓNIMA 12 DE JULIO DE 1991 FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA ABC EFICACIA DOMICILIO SOCIAL sE R R ANO, 6 1 6 2 8 00 MADR ID DL: M- 13- 58. PAGS. 128 L Aeficáciano parece palabra muy propia de españoles. Algunos creen que nos está negada. Hay personas o grupos que en ocasiones se jactan de ella, y hay que echarse a temblar, porque se puede apostar por su desaparición, y los ejemplos son demasiado próximos. Pero no siempre ha sido así, ni tiene que ser un destino adverso que pese sobre nosotros. Si se hacen bien las cuentas, resulta que los españoles han hecho, a lo largo de la historia, bastantes cosas improbables. Y no sólo en algunos momentos privilegiados, sino a veces durante largas épocas. Quiero recordar ahora una fase en que la eficacia, en cierto modo perdida, fue recobrada casi súbitamente. Es sabido que desde la muerte de Alfonso XI en 1350 la Reconquista se había vuelto perezosa. Se había dado por terminada en los reinos orientales, y por supuesto en Portugal. El mismo reino de Castilla estaba relativamente satisfecho con las parias o tributos que pagaba el reino moro de Granada, que funcionaba casi como un protectorado. Nadie tenía demasiada prisa. Pero desde la unidad nacional entre Castilla y Aragón las cosas cambian, y un impulso de eficacia se hace sentir en el reino de España. La campaña que terminó el 2 de enero de 1492 con la total reconquista de Granada- ganada es Granada se dice en aquella enumeración de La Celestina -fue una guerra relámpago de diez años, probablemente la primera verdaderamente moderna de la historia. Y no se había hecho más que empezar. Recuérdese lo que parece imposible. El 17 de abril de ese mismo año se firman las Capitulaciones de Santa Fe, el definitivo acuerdo entre los Reyes Católicos y Cristóbal Colón para emprender la expedición que había de conducir al descubrimiento de América. El 3 de agosto zarpan de Palos las tres naves- u n o imagina qué hubiera sucedido ahora, en esta época de papeleo, burocracia, teléfonos y ordenadores- Y, como todos saben, el 12 de octubre las pequeñas naves españolas llegan a América- l o cual hace unos años no parecía asombroso, pero cuando se piensa en lo que ahora tarda una carta por avión o un paquete de libros resulta casi milagroso- La cosa no termina aquí: en abril de 1493, es decir, un año justo después de la firma de los acuerdos, los Reyes Católicos reciben en Barcelona a Colón, de regreso de su primer viaje. Conviene dejar que se sedimente en nosotros lo que esto significa, lo que fue posible con la técnica elementalísima de fines del siglo XV. Y en muy pocos decenios, los españoles estaban en todas partes de América. Et inmenso continente, con sos- ríos caudalosos, sus cordfííeras infranqueables, sus selvas y sus en c o m p e t e n c i a franciscanos, agustinos, dominicos, jesuítas. Los españoles desiertos, sus distancias casi incompren- que pasaban a las Indias lo hacían insibles para europeos, se llena de ciuda- dividualmente, de manera privada, pronto des con sus plazas mayores, iglesias y con cierto número de mujeres. Y no se catedrales, casas y palacios, fuertes, au- olvide lo más importante, la iniciativa del diencias, imprentas, Universidades. Hubo mestizaje, la forma suprema del intiempo de que el gótico llegase a Amé- jerto a diferencia del trasplante de rica, como atestigua la ciudad de Santo sociedades europeas al territorio de Domingo. A los treinta años justos del América del Norte. El número de descudescubrimiento, en 1522, Elcano com- bridores, exploradores, conquistadores pletó la vuelta al mundo, iniciada por Ma- es increíblemente reducido. Si se pudiera gallanes, muerto en las Filipinas; habían medir la eficacia de cada individuo, rodeado el continente americano, habían asombraría. Pero hay que completar esto con el cruzado el océano Pacífico, habían navegado todo el sur de Asia, dado la vuelta otro lado de la cuestión. Todo eso! o haa África, para volver a España con la cen en cuanto españoles. Cada uno por nave Victoria Algo análogo hizo Fran- sí, y muy pocos, con iniciativas en que el cis Drake, que circunnavegó por se- factor personal era decisivo, pero en gunda vez el globo, pero tuvo que espe- nombre de la Corona primero, de los rar hasta 1580, es decir, cincuenta y Reyes Católicos; después, de Carlos V, luego de los demás reyes. Se trata de la ocho años. sociedad y no del Estado; de los indiviCuando se piensa que las Universidades de Hispanoamérica precedieron tres duos como tales, que funcionan por sí perder el sentido de la cuartos de siglo a la primera de América mismos, pero sinnación, cuya cabeza es pertenencia a la del Norte, que el desarrollo urbano y ar- el Rey. La Corona asumió en América tístico fue incomparable, que la Escuela las funciones de protección, defensa, tuCuzqueña pintó uno seiscientos mil cua- tela de los habitantes, legislación; pero la dros en la época del virreinato del Perú, realización de la inmensa transformación se pregunta uno si la eficacia no puede llevada a cabo en unos pocos decenios ser española. no fue un asunto oficial Siempre he Pero hay que preguntarse cómo fue creído que la función propia del Estado posible, quién hizo todas esas cosas en es el nombre de aquel viejo Ministerio plazo breve y perentorio como el Don español: Fomento. A él corresponde la Juan de Zorrilla. Pequeños grupos. Los garantía de un orden legal y la coordinatres mínimos barcos de Colón y los her- ción; la acción debe estar confiada a los manos Pinzón, con un puñado de tripu- individuos que imaginan e inventan, a la lantes. Los 450 hombres con los que sociedad que realiza. Es la condición dé Hernán Cortés conquistó México. No la eficacia coherente. hubo nunca escuadras ni marcharon a Hay un pasaje det maravilloso libro de América los ejércitos españoles; tampoco Bernal Díaz del Castillo, el soldado de hubo después guarniciones españolas en Medina del Campo, escrito en vejez, la los reinos de Indias, sino milicias locales. Historia verdadera de la conquista de la Es decir, todo esto fue primariamente Nueva España en que se expresa esto obra de la iniciativa privada con mí- en muy pocas palabras. Dice así: Por lo nima participación de lo que hoy llama- que a mí toca y a todos los verdaderos ríamos el Estado. La evangelizaron, conquistadores, mis compañeros, que cuyo resultado ha sido la mayor comuni- hemos servido a su Majestad así en desdad cristiana del planeta, fue obra de al- cubrir y conquistar y pacificar y poblar togunos obispos y las órdenes religiosas das las provincias de la Nueva España, que es una de las buenas partes descubiertas del Nuevo Mundo, lo cual descubrimos a nuestra cosa sin ser sabidor de ello su Majestad... No cabe mayor acierto, más clara conciencia de la originalidad de la empresa española en América Han luchado, se han esforzado en descubrir y conquistar y pacificar y poblar como servicio del EDICIÓN INTERNACIONAL. Rey, pero a nuestra costa y todavía lo más sorprendente: Sin ser sabidor de ello su Majestad. Es la fórmula clave, la Un medio publicitario único que explica aquella fabulosa concentrapara transmisión de mensajes ción ée eficacia. Algo a lo que, por comerciales a ciento sesenta cierto, siempre podemos aspirar. naciones Julián MARÍAS de la Real Academia Española