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64 A B C PERIODISMO MARTES 14- 5- 91 Eugenio Fonián: El Gobierno apoya a Hasta 1985, y por espacio de algo más de veinte años, estuvo al frente de la Cadena SER. Con Eugenio Fontán la radio pasó de ser un objeto doméstico, de acompañamiento de las amas de casa, a un instrumento informativo de primer orden. A él se debe, principalmente, la modernización de la radio en España. Nacido en Sevilla hace sesenta y tres El mérito de Eugenio Fontán es el habernos dado a conocer la radio tal y como la conocemos hoy. Con los planteamientos de ahora mismo. La Sociedad Española de Radiodifusión (SER) que levantó él, fue la gran cadena privada de radio para todo el país, en contraposición al monopolio estatal que era Radio Nacional de España (RNE) Su puesto ha estado en la organización del trabajo radiofónico. Se hizo ingeniero de Telecomunicaciones, porque es lo que en su criterio más se aproximaba a ese mundo que él conoció de niño en Radio Sevilla, en la que su padre era director y copropietario. Sus comienzos profesionales fueron en Radio Madrid, ya en la SER, heredera de Unión Radio, la primera sociedad importante que se creó en. España. En la Dirección General de la SER tuve graves enfrentamientos con el Ministerio de Información y Turismo, con los distintos directores generales, precisamente por defender esa libertad de información que nos estaba totalmente vedada en los años sesenta En los años sesenta- recuerda Eugenio Fontánla intervención era tal que era imposible que las emisoras privadas pudieran retransmitir un partido de fútbol en directo. En el famoso gol de Zarra, del 58 o 59, quien retransmitía únicamente era Radio Nacional Con la aparición de la televisión, la radio tenía que evolucionar. De ser un medio de entretenimiento y diversión iba a convertirse en un medio informativo fundamentalmente. Cambió el tipo de audiencia, se fortaleció la cadena de emisoras como tal y se dio músculo a los argumentos informativos. Los modelos de algunas radios francesas y de la radio americana fueron definitivos. el 18 por ciento. El Banco Urquijo, con un 15 por ciento. Un señor individual, que se llama Gómez Mira, el 10 por ciento. Y una serie de accionistas individuales, que tenían el 3 por ciento, el 4 por ciento, el 2 por años, se define como un apasionado defensor de la información Ahora, con un brazo partido por un accidente reciente, trabaja con la ilusión de empezar de nuevo. En su despacho de Radio España, en Madrid, el director general de Cadena Ibérica va tejiendo una red de emisoras con el pulso firme de quien sabe muy bien lo que hace. ¿No hubo una información previa al resto de los accionistas? -Sabíamos en el Consejo de Administración que el grupo Prisa andaba detrás de esas acciones. El caso es que había una diferencia vés del Gobierno, para la entrada de Prisa en la SER. Aunque el señor Galdón haya dicho en una carta publicada en un periódico que eso no era cierto, eso sí fue cierto. Evidentemente, el Gobierno veía con simpatía la presencia del grupo Prisa en un medio de comunicación tan importante como la SER, y se lo puso fácil. Incluso, puedo decir que un ministro, emparentado con un banquero ligado al Banco Urquijo, (e apretaba muchísimo a este alto cargo de la Banca para ver si de una vez vendía el Urquijo sus acciones a Polanco. -Entonces, la entrada de Jesús Polanco en la SER fue gracias al acuerdo Gobierno- Garrigues. -Exactamente. Y puede que también interviniera el grave problema que tenía la familia Garrigues con el Banco de Levante. Y todo eso se unió. En uno de los primeros Consejos de Administración el señor Polanco lo primero que dijo es que había que eliminar de la radio los comentarios políticos. Y así desaparecieron. Sólo información. Porque en aquella época, para el grupo Prisa, el comentario más importante era el editorial de El país Y llegados a esta situación, era normal que el señor Polanco quisiera nombrar un director general nuevo, lo cual podía hacer unido al grupo Garrigues. Yo trabajaba profesionalmente y pensé ingenuamente que el entendimiento se iba a producir. Hasta mi salida transcurre prácticamente un año. Mis propuestas eran rechazadas sistemáticamente. Por ejemplo, tuvimos la oportunidad de comprar Radio 80, pero como era una propuesta que hacía yo, fue rechazada. Desde el mes de octubre del 84 yo sabía que mis días en la SER estaban contados. En uno de sus primeros Consejos de Administración se afirmó que había que eliminar los comentarios políticos No sabemos si detrás de las concesiones de FM a la cadena Rato hubo algún pacto encubierto entre Alfonso Guerra y Rodrigo Rato ciento, que eran descendientes de los fundadores de Unión Radio. En esa época, al señor Polanco le entran apetencias de entrar en el mundo de la radio. Tiene la oportunidad de hacerlo en la SER porque el señor Gómez Mira vende su 10 por ciento, y lo compra. Luego, el Urquijo, que atravesaba una crisis, decide desinvertir. El grupo Prisa nos cogió por sorpresa y se hizo con el 25 por ciento de las acciones. de criterios entre el grupo Garrigues y el grupo Fontán. Y el grupo Garrigues, quizá por celos, se inclinó más al grupo de Polanco. Y entonces sucedió que aunque hicimos un esfuerzo para reunir a los accionistas individuales con el grupo Fontán, no llegábamos a tener el porcentaje suficiente para tener el dominio de la sociedad. Él grupo de Polanco y el grupo Garrigues estaban unidos, y el Estado también apoyaba a Prisa, plenamente, a tra- Ventana abierta La historia de la SER, hasta el año 85, con el cambio de propietario, está jalonada por los éxitos informativos, producto de la gestión de Eugenio Fontán. En todo el mundo, la radio sin información no era radio Hora 25 fue el primer hito histórico. Sí, esa fue una idea que surgió del equipo de programación de la casa, en la cual bajo mi dirección estaban Antonio Calderón y Manolo Martín Ferrán, que fue el primer realizador de Hora 25 Ese espacio fue una ventana abierta a una hora en la que no existía audiencia. Empezó a las doce de la noche, cuando terminaba la televisión Fueron tiempos de multas y sanciones. Tuvimos una sanción importante cuando se retransmitió, no recuerdo por qué sistema, la llegada del hombre a la Luna. Aquello era la gran exclusiva de la emisora estatal. En aquel momento nos pusieron una multa de veinticinco o cincuenta mil pesetas por haber dado una noticia que era internacional. Fue un grave fallo que tuvimos. Y es que el director general de Radiotelevisión en aquella época era juez y parte. Por un lado tenía que ejercer el control político y por otro tenía que meterse con la competencia, Otro hito en la historia de la SER fue el 23 F. En la tarde del 23 de febrero de 1981 estaba en mi despacho con el director de informativos de aquella época, que era Fernando Onega. Yo tenía en la mesa una radio como ésta y estaban transmitiendo la votación, cuando de pronto se oyeron los disparos, las voces, el jaleo. Yo expresé mi intención de cortar, y Femando Onega me dijo, no, director, esto es la historia. Inmediatamente nos pusimos en movimiento. Aquella información contribuyó de modo importante a que fracasase el golpe de Estado Salida de la SER En 1985 hubo un cambio accionarial en la cadena SER. En el mes de mayo, se sometió al Consejo de Administración y a la Junta General de Accionistas la destitución de Eugenio Fontán como director general de la SER, a propuesta de Julio Viñuelas, José Miguel Garrigues y Javier Baviano. ¿Cómo fue su salida de la SER? -Puede interpretarse normalmente. Ahí había varios grupos de accionistas. Uno de ellos, el Estado, con el 25 por ciento. Luego, el grupo de la familia Fontán, que reuníamos el 23 por ciento. El grupo de la familia Garrigues, que reunía Volver a empezar -Es entonces cuando decide su entrada en Radio España- El primer contacto que tuve con Radio España fue precisamente tres o cuatro meses antes de salir de la SER. Vendimos las acciones al señor Polanco y salí con una indemnización que hoy día no es significativa. Las negociaciones que había empezado antes de salir yo de la SER cristalizaron a los pocos meses de estar ya fuera. -Y con Radio España, pone en marcha Cadena Ibérica- Vengo a esta radio, muy tradicional de Madrid. Que lleva una vida quizás un poco anticuada, que hay que cambiarla, desde su aspecto físico a la programación. Pero