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VIERNES 10- 5- 91 ESPECTÁCULOS ABC. Póg. 113 Crítica de teatro- Comedias bárbaras gran espectáculo sobre el fulgor y el fin de una estirpe Diez minutos de aplausos en el estreno de la trilogía de Valle- Inclán Títulos: Cara de Plata Águila de blasón y Romance de lobos trilogía de las Comedias bárbaras Autor: Ramón María del Valle- Inclán. Dirección y espacio escénico: José Carlos Plaza. Vestuario: Pedro Moreno. Música: Mariano Díaz. Maquillaje: J. P. Hernández. Intérpretes: José Luis Pellicena, Mari Carmen Prendes, Fernando Sansegundo, José Pedro Carrión, Berta Riaza, Paca Ojea, Carlos Lucena, Francisco Merino, Amparo Pascual, Mónica Cano, Pilar Bayona, Chema Muñoz, Si a estas alturas de siglo hubiera aún alguna duda sobre la grandeza de la obra dramática de don Ramón María del ValleInclán, estas Comedias bárbaras bastarían para aventar todas las tibiezas. Como Borges decía refiriéndose a escritores como Quevedo y Shakespeare, Valle- Inclán es también, más que un autor, toda una literatura, un continente creativo: En su obra cabe toda la modernidad: el teatro de la crueldad, las piruetas del absurdo, la exuberancia del realismo mágico, el lirismo exacerbado, la violencia erótica, los conflictos generacionales, la inteligente utilización de las claves del melodrama, las urgencias del teatro social... Poner en escena, de un golpe, su trilogía bárbara unía a la fascinación del reto por la dificultad del ciclópeo empeño, la necesidad de ofrecer completo al público de hoy este deslumbrante fresco familiar, cuajado de resonancias heroicas y fantasmagorías e impregnado, finalmente, del gran aliento épico y sobrecogedor que late en la crónica del fin de una estirpe. Valle- Inclán escribió en primer lugar Águila de blasón que apareció por entregas, en 1906, en España Nueva y que es, si seguimos la cronología de la acción dramática, la segunda de las Comedias bárbaras Al año siguiente se publicó Romance de lobos y en 1922, Cara de Plata en la que ofrece los antecedentes de los personajes y la clave de algunos de sus conflictos posteriores. Don Juan Manuel Montenegro hidalgo mujeriego y despótico, hospitalario y violento, rey suevo en su pazo de Lantañón según lo define Valle) es la columna vertebral de la trilogía, que lo retrata como señor feudal en la Galicia del siglo pasado, padre terrible, gran pecador, gozador de cuanta hembra le place, blasfemador y orgulloso, pero también generoso hasta la temeridad, capaz de las más arriesgadas empresas y hacedor de su propia justicia. Es el último representante de una forma heroica de ser que auna el despotismo y la nobleza, v aue asiste al proceso de su Toni Cantó, Víctor Villate, Joaquín Notario, Roberto Enríquez, Carlos Hipólito, Antonio Iranzo, Josu Ormaetxe, Ana María Ventura, Ana Labordeta, Fernando Chinarro, Alberto de Miguel, Luis García, César Martínez, José Clemente, Chema del Río, Mar Diez, Yolanda Robles, Mariano Gracia, Juanjo Pérez Yuste, Jorge Roelas, Raúl Pazos, Mayte Merino, Resu Morales, Maruja Boidoba, Alicia Agut, Alfonso Goda, Antonia García, Olalla Aguirre, Amparo Gómez Ramos y Dora Santacreus. Teatro María Guerrero (CDN) el mendigo alunado y luciferino. Todo esto lo subraya José Carlos Plaza, que, al frente del Centro Dramático Nacional, ha abordado la empresa de forma valiente y redondeado un espectáculo de escalofriante belleza, complejo, rico en sugerencias y vibrante de pulso, que tiene algún altibajo de ritmo, tendente a desaparecer sin duda cuando el montaje madure y que es absolutamente disculpable si se tiene en cuenta que a la rápida sucesión de escenas, las exigentes acotaciones de don Ramón, el ejército de personajes que puebla estas comedias y la enorme tensión dramática, se une el que la representación de la trilogía íntegra, descansos incluidos, dura siete horas. Plaza es también responsable del espacio escénico, que esti- liza con efectividad las propuestas de Valle- Inclán y consigue ámbitos muy bellos e inquietantes, a veces con gran economía de medios, como el del comienzo de Romance de lobos cuando el caballero se cruza con la Santa Compaña, con la escena en negro y las luces de las ánimas rodeando a don Juan Manuel. No acierta, a mi juicio, en uno de los momentos más aplaudidos por el público: el sueño de doña María, la esposa del hidalgo, en Águila de bla- propia decadencia. Él mismo lo expresa en su diálogo con el capellán don Manuelito en Águila de blasón Éste dice: ¡Acabóse nuestra raza! Y don Juan Manuel replica: ¡Así se hubiese acabado! Pero es lo peor que degenera Si en otras recreaciones del final de una casta, como pudieran ser El gatopardo o Bearn por poner un par de ejemplos próximos, hay un inequívoco sentimiento de melancolía, en las Comedias bárbaras el protagonista muere enseñando los dientes al futuro, orgulloso y fiero, después de haber recorrido el tránsito que va del poder casi omnímodo a la pobreza absoluta, de enfrentarse a los campesinos por un fuero injusto a unirse a los miserables y desheredados, de hacer del adulterio deporte cinegético a navegar en medio de la más horrible tormenta para rendir tributo postrero a la esposa muerta. Un tránsito marcado por las contrafiguras que Valle- Inclán coloca al lado del hidalgo: si en Cara de Plata y Águila de. blasón don Galán ejerce de contrapunto grotesco y festivo a la altivez de don Juan Manuel, en Romance de lobos en el terrible y alucinado peregrinar del Mayorazgo hacia la muerte, son sus paralelos el leproso pobre de San Lázaro y, finalmente, Fuso Negro, Valle- Inclán son que Plaza lleva por territorios de lo grotesco, con un Niño Jesús hiératico, de voz atiplada y que se desplaza en patines; la escena tiene un sesgo esperpéntico, que puede ser, sin duda, divertido, pero, a mi parecer, lejano en este caso de las intenciones de Valle. Los actores realizan un gran esfuerzo, principalmente José Luis Pellicena, que da vida a un don Juan Manuel lleno de matices e inflexiones, quizá algo por debajo del violento carácter del hidalgo en Cara de Plata pero que eleva a alturas magníficas en las dos últimas piezas de la trilogía, cuando el personaje se enfrenta a su decadencia y se debate entre la grandeza de antaño y los remodimientos de hogaño, situaciones en las que el intéprete da muestra cumplida de la amplitud y calidad de sus recursos y de cómo ha trabajado la compleja y torturada psicología de esta gran criatura valleinclanesca. José Pedro Carrión, tremendo Fuso Negro, brinda un excelente trabajo en la piel de este loco- cuerdo, tal vez emparentado con aquel Puck shakespiriano que bordó hace unos años en el teatro Español. Mari Carmen Prendes ofrece la lección de su espléndida veteranía como la criada Micaela la Roja. Amparo Pascual es una frágil, y torturada doña Sabelita, fresca flor en las garras del gavilán. Y Berta Riaza, Mónica Cano, Pilar Bayona, Femando Sansegundo (ejemplar don Galán) Carlos Lucéna, Francisco Merino, Chema Muñoz, Toni Cantó y el largo etcétera del amplio y bien ajustado reparto, redondean con eficacia sus cometidos en este hermoso espectáculo vibrante de vida, de lenguaje que restalla en relápagos de belleza. En ¡a noche del estreno, el público, puesto en pie tras siete horas de teatro, tributó una justa ovación de diez minutos a los artífices de estas estupendas Comedias bárbaras Juan Ignacio GARCÍA GARZÓN Victoria de los Ángeles no cantará hoyen Sevilla Madrid. S. E. La soprano Victoria de los Ángeles no cantará hoy en la gala especial del Teatro de la Maestranza, de Sevilla, donde está previsto que canten Plácido Domingo- también dirigirá la orquesta- Teresa Berganza, Montserrat Caballé, Pilar Lorengar, Juan Pons, Alfredo Kraus, Pedro Lavirgen, José Carreras y Jaime Aragall. La soprano, según ha podido saber ABC de fuentes del propio teatro, ha aducido una fuerte afección gripal que la impide estar presente en esta inolvidable gala lírica. Siete de los cantantes que participarán en la gala (faltaron Carreras, Aragall y la propia Victoria de los Ángeles) mantuvieron ayer una reunión con los medios informativos en la que coicidieron en afirmar que hoy se producirá algo, irrepetible, al coincidir los más conocidos intérpretes de ópera de nuestro país, al mismo tiempo que destacaron la buena acústica del local.