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Airé libre Pesca 96 A B C VIERNES 12- 4- 1991 Las modalidades de pesca en las aguas continentales (I) Jesús Ángel Cecilia La pesca recreativa a caña constituye, actualmente, una actividad de ocio y esparcimiento que practican en nuestro país cerca de dos millones de personas, entre las aguas continentales y marítimas. La enorme extensión de éstas- 4.000 kilómetros de costas peninsulares, unos 2.000 kilómetros de insulares y 77.000 kilómetros de riberas- convierten, teóricamente, a nuestro país en un lugar ideal para la práctica de la pesca. El pescador intentará capturar aquellos peces que, por su combatividad y dificultad en clavarlos se convierten en especies eminentemente deportivas. Hay que considerar que todos los peces se mueven en un ambiente extraño e inhóspito al ser humano y, por tanto, sus habitat y costumbres no son fáciles de observar, lo que añade mayores inconvenientes y dificultades a la hora de pretender pescarlos. Esto ha motivado que las artes y las diferentes modalidades de pesca se hayan implantado paulatinamente, basándose más en la experiencia personal de los propios pescadores que en la observación visual y comportamiento de las diferentes familias de peces que viven en las aguas dulces y saladas. Indudablemente, las técnicas y las artes que se utilizan en estas modalidades están directamente relacionadas con las especies que se pretendan pescar y con la clase de aguas (turbulentas, correntosas, batidas y en calma) Pesca a flote con boya, veleta o flotador en la línea. Puesto que es la modalidad con la que nos hemos iniciado casi todos los pescadores, es la más empleada y la que cuenta con un mayor número de practicantes. El pescador debe prestar una constante atención a la boya que flota, ya que sus movimientos serán los que indiquen el comienzo de la picada, que motivará el posterior cachete para tratar de clavar el pez. Esta modalidad se practica en casi todas las aguas. Las más adecuadas son las aguas de curso lento, donde la corriente desliza el flotador y, por consiguiente, el cebo, muy lentamente, a diferentes profundidades- desde escasos centímetros de la superficie de las aguas hasta fondos de entre uno y seis metros- Permite utilizar todo tipo de cebos naturales y pez- vivo (bait cast) El material más adecuado para pescar en esta modalidad piezas (trucha, barbo, boga, carpa, carpín, tenca, salvelino, madriila, pez gato, lucio y blackbass) que no superen los dos kilos de peso es el siguiente: las cañas deben ser ligeras con longitudes de entre 3,5 y 4,9 metros; los carretes de poco peso, entre 200 y 360 gramos; las bobinas con líneas de entre 2,5 y 3,8 kilogramos de resistencia; los anzuelos deben anudarse en el bajo- línea con un codal de menor resistencia que la línea madre, entre 0,5 y 1,5 kilos; los anzuelos más apropiados son los comprendidos entre los números 6 y i 4 y la plomada debe de estar en función del tamaño de la veleta, que estará siempre muy bien plomeada, lo cual se reconoce porque sólo destaque sobre la superficie del agua la pipa de aquélla. Pesca al tendido. Se ha de practicar en aguas correntosas ya que, por estas corrientes, los peces remontan o se mantienen en postura en busca de alimento. Las más apropiadas por ello son los ríos y sus entradas en los pantanos y lagunas. Dado que se utiliza el flotador, se le puede considerar una variante de la anterior. La intensidad de la corriente es fundamental para elegir el tamaño de la boya y el peso de la plomada con el fin de que el cebo natural se deslice a la profundidad deseada. Se podrá pescar con las cañas apoyadas en sus respectivos soportes en espera de la picada tanto desde tierra como desde embarcación. También es válido el material indicado para la pesca a flote. Para esos mismos peces con pesos superiores a dos kilos y hasta tres y medio, las líneas deben tener una resistencia entre 3,8 y 5,5 kilos, y los anzuelos, de los números 4 al 16, se han de anudar con bajo- líneas de entre 2,5 y 3,5 kilos de resistencia. Pesca al tacto. Es, sin lugar a dudas, una de las modalidades más atrayentes y de las más difíciles de dominar. El pescador notará en la yema de sus dedos, que sujetan la línea, los toques de la picada y su experiencia será la que determine el momento adecuado de dar el cachete para intentar clavar el pez. Es necesario que las aguas tengan corriente, ya que el ceboi se desplazará de acuerdo con su intensidad y a la profundidad que el pescador crea más conveniente. Esta modalidad es la más indicada para la pesca de salmónidos Por pescar sin flotador, las líneas se plomean en función de la intensidad de la corriente y del fondo de las aguas. El plomo debe situarse entre 30 y 650 centímetros de la empatadura del anzuelo y su peso puede oscilar entre 5 y 20 gramos (excepto en la pesca a cebo del salmón, cuyos plomos son de entre 40 y 100 gramos) Las cañas deben tener longitudes entre 5 y 10 metros y las líneas una resistencia media de 5 kilos de fuerza (excepto en la pesca del salmón que serán de entre 8 y 10 kilos de fuerza) Las cañas tendrán una acción de punta en proporción al peso de la plomada y los carretes permitirán contener en sus bobinas un mínimo de 125 metros de línea. El peso medio de los peces que se pretenda pescar serán los que determinen el número de los anzuelos a emplear. V Concursode la Amistad J. A. D. El próximo domingo, día 14, se disputará en el canal el V Concurso de la Amistad, en el que podrán participar cuantos pescadores lo deseen y que está organizado, como en anteriores ocasiones, por la Peña La Carpa de La Puebla de Montaban. Entre los atractivos que se brinda a los deportistas de la caña es el de tener incluido en el canon de inscripción el importe del almuerzo de confraternidad. La concentración de pescadores está prevista para las cinco de la mañana en el mesón Villahermosa de La Puebla. Omisión del régimen de vedas en Cuenca El pasado día 15, al detallar el régimen de vedas por Comunidades autónomas, omitimos publicar, por error involuntario, el referente a Cuenca, como excepción al general de Castilla- La Mancha, lo que ha podido inducir a incurrir en infracción a algunos pescadores, pues en esta provincia la desveda de la trucha ha tenido lugar el 1 de abril y no el tercer domingo de marzo, lo que rogamos sea tenido en consideración por parte de las autoridades competentes en la materia. Niveles acuíferos El. río Tajo a su paso por Puente del Arzobispo discurre con nivel inferior al normal y aguas limpias, en tanto el embalse de Azután ha recuperado altura en los últimos días. La pesca se mostró muy remisa el pasado fin de semana a tomar los cebos, entrando preferentemente a la patata cocida, miga de pan y larvas de insectos acuáticos. Luis Gorines, de la peña Campera, controló veinte kilos de capturas. Mortandad de peces en el canal de Castrejón José Antonio Donaire Desde el pasado fin de semana se ha venido apreciando una gran cantidad de peces muertos o moribundos flotando en las aguas del canal de Castrejón, sobre todo en el tramo comprendido entre Cañares y El Carpió sin que hasta el momento se haya podido averiguar las causas que han motivado la mortandad. Como es sabido, el embalse de igual nombre será el escenario del Campeonato de España de ciprínidos que habrá de disputarse entre el 7 y el 9 de junio y de hecho podría verse afectado si los daños causados en el tramo del canal tuvieran su origen aguas arriba del mismo o si se hubieran producido por múltiples vertidos contaminantes. Por otra parte, las márgenes del embalse en algunos de sus tramos aparecen cubiertas de vegetación, lo que obliga a los pescadores a tenerse que abrir paso hasta las aguas a golpe de machete como si se tratara de la jungla amazónica. Hace años fue la empresa hidroléctrica la que hizo una limpieza de orillas, arrancando toda la espadaña y dejó igualados los fondos. La pesca no se perdió porque se rebajó a tablas más profundas para, posteriormente, volver a sus querencias habituales. Ahora, en vísperas de la celebración del Campeonato de España y siendo Castrejón uno de los lugares más frecuentados por los pescadores de la zona Centro, muy bien podrían tomarse medidas similares y sobre todo ver de evitar en la medida de lo posible que puedan producirse nuevas masacres de peces.