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SÁBADO 16- 3- 91 OPINIÓN A B C Í 9 ZIGZAG Manipula, que algo queda Diario 16 publicaba el jueves el comentario editorial que por su interés reproducimos a continuación: Los tres grandes periódicos españoles de difusión nacional son El país ABC y Diario 16. Así lo certifican la Oficina de Justificación de la Difusión (OJD) y el Estudio General de Medios (EGM) Incluso un instituto que se inventaron algunos y que, según un boletín confidencial de máxima credibilidad, ayuda a un determinado periódico, acaba de hacer un estudio de audiencia y ha obtenido la misma clasificación, a saber: El país ABC y Diario 16. Hay quien está empeñado en hacer creer que esto no es así y manipula lo que dice el mercado, aunque sin éxito. Las agencias y las firmas publicitarias, principales destinatarias de la manipulación, la reciben con una irónica sonrisa. Y mientras, los lectores siguen eligiendo en los quioscos los periódicos citados. Pero éstas maniobras son peligrosas porque, a base de estudios sin fiabilidad y exhibición de datos no contrastados para presumir de una audiencia que no se tiene, se corre el riesgo de acabar confundiendo a todos para que no se sepa quién es quién en el mercado de Prensa. En este sentido, tiene interés la propuesta realizada por el diario ABC para que se encargue a empresas independientes y objetivas un estudio de la difusión de los distintos medios informativos. Escenas políticas EL DIFÍCIL ADIÓS D ON Enrique Múgica es hombre jovial y bienhumorado, amable y apacible, y eso es una gran suerte, una suerte más deseable que la de ser ministro. Lo de ser ministro es un accidente que añade poco en el aspecto humano, y lo de dejar de ser ministro apenas quita otras cosas que la escolta y el coche oficial. Y a veces, ni eso. Hay ex ministros que siguen escoltados y que no se apean de la flota del Parque Móvil. A don Enrique Múgica le han quitado el Ministerio, y eso no es grave. Lo peor sería que le hubiesen arrancado también el buen humor, como si el Ministerio fuese un parche de Santa Rita que se lleva consigo la jovialidad igual que si fuese un constipado. Dicen que a don Enrique Múgica la pérdida del Ministerio le ha supuesto una mortificación. Quizá sea que la vocación ministerial de don Enrique Múgica sea una de las más antiguas de nuestra izquierda. Múgica se dejó el comunismo y se encaminó hacia un Ministerio mucho antes que Solé i Tura, y antes incluso, creo, que don Jorge Semprún. Y, sin embargo, tardó mucho tiempo en que se abrieran ante él las aguas del mar Rojo (que ya era mar Rosa porque había empalidecido bastante) y se ofreciera a su goce la tierra prometida. Tuvieron que sucederse cuatro Gobiernos de don Felipe para que don Enrique Múgica alcanzara el demorado y ministerial orgasmo de una cartera. Don Enrique Múgica desahogó su disgusto haciendo novillos en la reunión de la Ejecutiva donde Felipe daba cuenta al partido de los cambios del Gobierno, y dejando a su sucesor, don Tomás de la Quadra, que tomara posesión asistido del brillo de su ausencia. Cuando don Tomás de la Quadra llegó al Ministerio, la señora Justicia estaba sola, quizá seducida y desde luego abandonada por su anterior ministro. La dejó el tronco allí, con la balanza en una mano, la espada en la otra y la venda en los ojos. Y no sólo eso. Cuentan que don Enrique Múgica cayó en la tentación de preguntarle a don Felipe González las razones de su cese. Diría palabras amargas, casi evangélicas. Felipe, ¿por qué me has abandonado? Felipe bajaría los ojos, desviaría la mirada de las pupilas expectantes del inquisidor indiscreto. Dicen que dijo: No me hagas las cosas más difíciles de lo que son, Enrique. Hay preguntas que jamás deben hacerse. Cuando a un escritor de periódicos le elogian un artículo suyo de una manera indeterminada, jamás debe indagar a cuál de sus artículos últimamente publicados se refiere el admirador. Yo lo hice una vez, y me citaron un artículo que era de Alfonso Ussía. Reincidí en el error, y el artículo en cuestión resultó ser de Federico Jiménez Losantes. Pregunté por tercera vez, y entonces el artículo resultó ser de Paco Umbral, o sea, más difícil todavía. Tiré la esponja y ya no he vuelto a dejar que se me escape la vanidad hacia esas curiosidades. Doy las gracias, y basta. Cuentan que don Manuel Arburúa, cuando dejó de ser ministro, cayó en esa tentación desaconsejable de preguntarle a Franco la razón del cese. Franco no respondió y empezó a hablar de otro argumento. Arburúa insistió en su pregunta y Franco insistió en su silencio. Por fin, antes de despedirse, el ex ministro se empecinó una vez más. Excelencia, no quisiera irme del despacho sin conocer las razones de mi cese. ¿Cómo puedo explicarlo a mi familia? Guardar nuevamente silencio era ya muy violento. Desengáñese, Arburúa. Vienen a por nosotros. Por lo visto, Felipe recibe a los ministros antes de cesarlos, costumbre desde luego mucho más considerada y democrática que la de Franco, que los recibía después de haberles mandado el motorista, cuando ya la cosa no tenía remedio y se les había agradecido los servicios prestados. Creo que Franco se lo explicó así a alguien: Si les recibo antes, se me quedan. Ay, madre, y qué difícil resulta darle el adiós a un ministro. Sobre todo, a un ministro que no quiere irse. Jaime CAMPMANY Viaje con nosotros Así decía la letra de una popular canción, que en boca de un profesional de la farándula no pasaba de ser una amable invitación al consumo de una ensoñación de pocos minutos. Sin embargo, en estos tiempos preelectorales de simpatías interesadas, profesionales de la farándula son, antes que nadie, algunos políticos que no dudan en entonar cualquier cántico de sirena con tal de seducir así a quienes no pueden convencer hablando claro. De ahí que, desgraciadamente, ya no podamos sorprendernos de que concejales como el que preside el distrito Centro de Madrid organicen viajes culturales para los vecinos a precios de risa. No parecería el cometido más propio de una Junta Municipal de no ser porque ya nos hemos acostumbrado a que en vísperas de farsa nos abrumen, no ya con promesas de cuento de hadas, sino incluso con los más sórdidos intentos de soborno indisimulado. No cabe duda: las cuestas de Toledo son más hermosas y habitables que las calles del distrito Centro, Votos musicales El presidente de la Comunidad autónoma de Madrid, el socialista Joaquín Leguina, ha decidido recuperar como sea la bajada de votos que se prevé para el PSOE en las próximas elecciones. Tras el desgaste sufrido por su discutible gestión al frente de la región, y de su enfrentamiento con parte de su propio partido, Leguina se ha propuesto intentar recuperar el tiempo perdido, aunque sea tirando la casa por la ventana, durante estas semanas previas a los comicios. Un buen ejemplo de esta política de captación de votos ha sido el programa de actuaciones musicales presentado por el Gobierno madrileño hace unos días, en el que se incluyen algunas de las máximas figuras internacionales, aunque algunas de ellas aún no hayan confirmado su fecha de actuación. Un festival sin precedentes con el que Leguina intenta ganar el apoyo de los más jóvenes, a costa del erario público, por supuesto. OVIDIO DEPOSITO AZUL A plazo de 15 días Sin comisiones. Sin retenciones fiscales. T. A. E. Para 2 M. 12,80 Desde 25 M. 14 Desde 3 millones hasta 24. 900 100 777 13 30 T. A. E. C Banco Atlántico