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a t, JUEVES 4- 10- 90 DEPORTES ABC. Póg. 89 1- 0: La Poli llegó a tiempo de detener al Atlético cuando forzaba las cerraduras Los rojiblancos, eliminados, pese al gol de Juanito (minuto 88) Madrid. Ignacio Torrijos Una vez más, el Atlético de Madrid de Gil y Gil ha sido eliminado inmediatamente en la Copa de la UEFA. Las soflamas presidenciales y el ardor ambiental quedaron extinguidos en el Vicente Calderón por los defectos del equipo rojiblanco, incapaz de abatir a la Politénica, rival endeble, pese a un inmenso esfuerzo. En la insobornable introspecparej al que aportaron los futboción interior, en esa mirada hacía listas en el campo. la verdad de uno mismo donde Quiso abrir sus pasadizos el no valen guiños, disimulos, comAtlético, al principio, con una coplicidades o mentiras piadosas, mezón harto inconveniente, y el cada jugador del Atlético comgentío, con su ansiedad, colaboprendió que para afrontar resraba en el estrés: airadamente ponsablemente este desafío no reprendía a Juanito cuando emdebía apelar a sus inciertas cuapleaba unos segundos en medilidades balompédicas, sino a su tar el arranque de las jugadas. sentido agónico; no a una pre Despacio se llega muy lejos, tensión de portentos con la peloGil rezaba el tradicional cartel ta, sino a una desesperada del crítico ambulante en la tribuofrenda del músculo. El Atlético na. Pero los jugadores, inyectafue luchador, ejemplar en su dilidos de giligilina iban demasiagencia física. Su entrega fue un do deprisa. Y en el Atlético, el ejercicio de autenticidad: coheúnico que puede ir demasiado rente consigo mismo, con su verdeprisa es Futre. No se trata de dadera esencia, hizo un derrouna opción: la velocidad le es che de buena voluntad, a despeconsustancial, inevitable. Con cho de las quimeras del fútbol, frecuencia, este vértigo le induce ese juego despiadado con los a cometer desafueros: incontique carecen de talento; ese juenencias varias, topetazos sin go tan cruel, que suele tener la cuento. Esta vez, sin embargo, determinación de premiar a quietodo le era permeable; los labenes lo practican bien, y no a los rintos se desentrañaban a su hombres voluntariosos... paso. Tan propicio parecía el enLa conclusión es que, por ello, salmo de sus botas, que hasta el Atlético de Madrid ha sido eliIvic, en el banquillo, se percataminado... dignamente, lo cual es ba por fin de que el portugués un consuelo para los aficionados no es ariete, sino media punta. a la honradez, pero un fracaso Ahora bien: los torbellinos de para los aficionados al fútbol. Futre eran el único fenómeno caNumerosos representantes de paz de ahogar la resistencia ruambos grupos había ayer en el mana. Alrededor de su azote repleto Vicente Calderón. Los todo era fruslería, cuando no inbeatos de la decencia en el tradecisión de pasmarotes. Dícese bajo se congratulan por la modéque al Atlético le falta un conlica actitud de sus jugadores. ductor, un eje, y esto es incierto. Los beatos de la belleza y la efiNi Bobby Charlton le valdría; ni cacia en el juego lamentan que Beckenbauer, ni Rivelino. Lo que su equipo carezca de ambas coal Atlético le falta es toda la mesas. Los unos querrían hoy sadia, media entera. Darían fe de carle brillo a la peana de su preello, si pudieran desahogarse sidente, por proporcionarles este francamente, Rodax y Baltazar: legítimo orgullo de admirar a jugadores tan aguerridos; y los otros querrían truncarla, por los Abel: Sin calificar. Tomás: padecimientos que les provocan Regular. Ferreira: Regular. Juajugadores tan trompicados. Tonito: Bien. Juan Carlos: Bien. dos ellos, en cualquier caso, parPizo Gómez: Mal. Manolo: Mal. ticiparon desde la grada en el Alfredo: Regular. Futre: Bien. aliento hacia la causa con afán Rodax: Regular. Baltazar: Mal. -Ficha técnica- Toni: Sin calificar. Julio Prieto: Sin calificar. Atlético de Madrid: Abel, ToRemates: A puerta: con el pie, más, Juanito, Ferreira, Juan Carlos (Toni, rti. 65) Pizo Gómez, Al 4 (Manolo- 3- y Baltazar) con fredo, Manolo, Futre, Rodax y la cabeza, 2 (Baltazar y Juanito) Baltazar (Julio Prieto, m. 73) Desviados: con el pie, 4 (ManoPolitécnica de Timisoara: Jipa, Andrea, Cracium, Vasile, lo, Futre, Baltazar y Julio Prieto) Stoicov, China, Barbosu, Vlaicu, con la cabeza, 0. Total: 10. Bungau, Timofte (Rosenblum, m. Lo mejor: El buen partido de 85) y Popescu. Arbitro: Van den Wijngaert, de Futre (carrera, regate, servicio) Bélgica. Bien. Tarjeta amarilla a Fueron bien orientados sus Cracium, Barbosu y Manolo. avances, que otras veces culmiGol: 1- 0, m. 88: Juanito, de canan en choques o pérdidas de beza, en un córner. balón. La seguridad defensiva En la grada Gil y Gil, abatido El momento es histórico ha dicho el presidente del Atlético Jesús Gil y Gil a sus socios en la carta que les ha dirigido invitándoles a la reunión del próximo sábado en el Palacio de Deportes de Madrid ante, dice el presidente, lo que muchos consideramos estafa nacional Dicho esto yo les digo a ustedes que pocas veces he visto a este hombre como ayer: sencillamente abatido. Y todo ello cuando se llegó al descanso. No fue necesario verle cuando el drama se habia consumado. Gil y Gil se dio cuenta que si bien los jugadores rojiblancos se batieron a fondo al mismo tiempo dejaban constancia de ciertas limitaciones para grandes empresas. Eliminar al Timisoara ha sido algo imposible. No hay equipo Una opinión que ayer pude oir mil y una vez. A quienes así opinan hay que darles la razón. Eliminado a la primera de la Copa de la UEFA, algo que el Atlético ha repetido en ocho ocasiones y a cinco puntos del lider en la Liga cuando solo se han disputado cinco jornadas. El panorama es de envergadura. Alguien muy próximo al presidente comentaba: Debería dejar esto. No le da más que disgustos y, además, se lo están poniendo muy difícil Con un Atlético derrotado y sin futuro inmediato es difícil hacer nada. Un gol al Timosoara, al cabo de ciento setenta y ocho minutos, delata a este equipo. No hay estrellas salvo Pablo Futre que si jugara siempre como ayer otro gallo le cantaría a este equipo. Las apuestas se inclinan por la no retirada del Atlético del campeonato de Liga. Los ánimos no están para decisiones extremas. El buen talante, porque las cosas le iban bien, era el del presidente del eqipo rumano loan Cartis. Lo mismo cabe decir de Valerio Lazarov, que nació en Rumania y no se perdió el partido aunque sin exteriorizar alegrias. El escritor rumano Víntilia Horia, otro espectador en el Calderón. Aficionados rumanos pocos, unos cien. Pero la expedición oficial de la Politécnica ha estado compuesta nada menos que por cerca de cincuenta personas de las que solo veinticuatro eran del grupo deportivo. Por venir ha venido hasta el rector de la Universidad de Timisoara. Han estado aquí cinco días, han comprado de todo, se lo han pasado muy bien y vuelven con la eliminatoria en el bolsillo. Aquí dejan muchos problemas en rojo y blanco. Rafael MARICHALAR Futre un hombre frustrado, porque no ve el modo de ejercer sus aptitudes, y otro entristecido, porque a fuerza de desconfianza le han quitado las que tenía. El torpe recurso del Atlético, bombeo de balones a lo que el aire dispusiera, se insinuó en el primer tiempo y quedó consumado en el segundo. Pero siempre, en aquel mar de obstinadas cabezas, emergía Basile, súbito y saltarín, como un delfín hambriento. Así se apagaba la pirotecnia atlética. Le faltó a Ivic este rapto de imaginación: adelantar mucho antes a Juanito, que sobraba defensivamente por la renuncia del ataque rumano y es tremebundo tirador, para sacar provecho de la endeblez de los contrarios en su presión centrocampista. Juanito, finalmente destinado a las proximidades de Jipa, marcó un gol, en un córner. Hubo un atisbo de emoción. Pero la Poli -que así llaman a la Politécnica en Timisoara- llegó a tiempo de detener al Atlético cuando forzaba las cerraduras. Aunque es Gil y Gil el que está preso. Así jugaron (mal complementada por algunos zagueros en ataque) El sacrificio, en varias funciones, de Alfredo. El inmenso esfuerzo físico de todos los jugadores. Lo peor: Absoluta carencia de todo un entramado en la media. Imprecisión constante (multitud de balones perdidos) Empecinamiento en el juego aereo, pese al evidente dominio visitante en ese duelo. Escasez de tiros lejanos (eran fáciles, pues el rival sólo se defendía bien en el área, no antes) Falta de recursos de Ivic para buscar soluciones según se hacía patente el fracaso. Uegó un momento en que sobraban defensas, y había que correr el riesgo de reducir su número.