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MIÉRCOLES 26- 9- 90 ESPECTÁCULOS ABC 103 El caballero de Olmedo de Lope de Vega, abre la temporada del teatro clásico La Compañía Nacional presentará dos formaciones distintas Madrid. Carlos Galindo La Compañía Nacional de Teatro Clásico, que dirige Rafael Pérez Sierra, hizo la presentación de las actividades que cubrirán la presente temporada, que comienza el viernes con El caballero de Olmedo así como una avanzada de perspectivas con vistas a 1992, año en el que las formaciones de la Compañía estarán presentes, con obras afines, en Barcelona, Madrid y Sevilla; es decir, Juegos Olímpicos, Expo y Capital Cultural de Europa. Como es costumbre desde la creación de la Compañía hace cinco años, se mantendrán en cartel, hasta e! mes de junio, los dos últimos montajes de la misma, y que comenzará el viernes con el estreno absoluto en Madrid de El caballero de Olmedo de Lope de Vega, bajo la dirección de Miguel Narros. Con periodicidad casi mensual, este montaje se alternará con el último de la pasada temporada como es La dama duende de Calderón de la Barca, y dirigida por José Luis Alonso. Esta programación en el teatro de la Comedia se verá alterada del 4 al 14 de marzo en que su escenario estará ocupado por el Festival Internacional de Teatro de Madrid, y durante el mes de abril, que estará cubierto con La noche toledana de Lope de Vega, y que, tras su estreno en montaje de la Compañía Nacional, y contando con actores procedentes de la Escuela de Teatro Clásico, ha sido explotada comercialmente en gira por la empresa privada experiencia que se piensa repetir, perfeccionando los términos en este sentido y manteniendo la coproducción con el Festival de Almagro, pues es un proyecto que no está agotado- comentó Pérez Sierra- Así, esta obra, dirigida por Juan Pedro de Aguilar, tiene concertada una gira por Barcelona, y será con esta Noche toledana con la que se inaugurará un teatro de la juventud en Hospitalet Además de El caballero de Olmedo y La dama duende con sus representaciones en Madrid la Compañía nacional mantendrá en gira otra obra: El vergonzo en palacio de Tirso de Molina y dirigida por Adolfo Marsillach, durante los meses de octubre y noviembre, con estancias en Logroño, Bilbao, valencia, Zaragoza y Murcia. Esta gira se suma a las efectuadas durante el verano en distintos festivales en su afán por llegar a toda España con sus creaciones, e incluso, a este respecto, Rafael Pérez Sierra se quejó de la poca repercusión que había tenido la reciente estancia de este montaje en Santiago de Chile y Valparaíso. Para que todo esto pueda suceder, la Compañía de Teatro Clásico contará con dos formaciones diferentes. A partir de este año la Compañía tiene dos grupos de actores en lugar de uno para poder cumplir mejor nuestro objetivo: atender a todo el público español y no sólo al de Madrid dijo Pérez Sierra, a ¡as que habrá de añadirse la formada por alumnos procedentes de la Escuela. Además de las giras por otras ciudades españolas, La dama duende y El caballero de Olmedo pasarán por Barcelona en marzo (Mercado de las Flores) y, en abril del próximo año se representarán en Roma y Milán, antes de emprender nueva gira por España junto a un nuevo montaje. Se trata de El desdén con el desdén de Agustín Moreto, y con dirección de Gerardo Malla, que entrará igualmente en la programación del Festival de Teatro Clásico de Almagro. Esta obra, se dijo, tiene algo que ver con Barcelona (en referencia a lo anteriormente citado, con ambiente de carnaval en la Ciduad Condal) al igual que La dama duende lo tiene con Madrid, y La niña de plata comedia dramática de Lope de Vega, ambientada en Sevilla. Miguel Narros poética del lenguaje utilizado, exaltando el castellano, y situando su desarrollo, con algunas incursiones en lo taurino, en los siglos XVII y XVIII. Elegí esta obra- comentó Narros- porque es ante todo un drama español que trata de la envidia; porque el personaje irradia una personalidad distinta. Es, en definitiva, un drama de muerte y vida En el reparto de El caballero de Olmedo cuya versión ha sido realizada por Francisco Rico y que cuenta con la música de Gregorio Paniagua, figuran Carmelo Gómez, Enrique Menéndez, Encarna Paso, Laura Conejero, Paz Marquina, Ana Goya, Fernando Conde, Marcial Alvarez, Jaime Blanch y Juan Calot. La envidia como fondo Para la inauguración de la temporada se ha elegido este Caballero de Olmedo de Lope autor al que se hace justicia, quizá un poco ausente de la programación cuyo montaje fue encomendado a Miguel Narros quien se ha permitido una serie de licencias históricas en esta versión y destacó el lujo que supone que actores consagrados hagan papeles no protagonistas, y la composición Pop Rock Al calor de una lumbre escocesa Madrid. Manuel de ¡a Fuente ACTUACIÓN DE AZTEC CAMERA. Universal Sur. Lunes 24. El otoño ha llegado a los Madriles y, por supuesto, también a ese Coney Island castizo en que se está convirtiendo el Parquesur. Y ya sin las apreturas de los calores que enturbian la razón y el sentimiento, los macroconciertos desaparecen del calendario y nos encontramos de nuevo con la música en vivo y viva, no en conserva o precocinada. La reentré madrileña nos ha traído ya a los Pixies, Los Lobos y ahora Aztec Camera y el aire musical va siendo otra vez más respirable. El lunes, con media entrada en el recinto, aires buenos con el pop de alta definición de Roddy Frame y sus chicos, con gotitas de añeja raigambre escocesa, música céltica bien condimentada con soul, rhyhtm n blues y rock. Tienen fama los escoceses de huraños, roñosos y de haber inventado, entre otras cosas, el golf, en su afán de guardarlo todo bajo unos cuantos candados. Pues bien, Rody Frame, escocés de Glasgow, cerebro y corazón de Aztec Camera tiene de escocés, en este sentido, bien poco. Su concierto en la Universal Sur fue todo lo contrario de la avaricia: Un derroche de generosidad y talento. Si algo se guardó, sólo ha debido de ser el número de teléfono de su chica. El aspecto frágil- e l flequillo del díscolo de clase- de Frame no tiene nada que ver con su actitud en escena, donde se convierte en un tipo con la osadía, la temeridad y la obcecación de los personajes de las novelas de las highlands de Robert Louis Stevenson. Casi dos horas estuvo sobre el escenario el líder de Aztec Camera, que parece volver a la carretera con ganas de comérselo todo y bien rapidito. Un concierto que tuvo dos partes muy definidas: primera mitad de crooner acústico, repasando las lecciones de esa gran escuela que abarca desde Woody Guthrie a Billy Bragg, desde Bob Dylan al mismo Springsteen, la buena, la magnífica escuela de cantautores anglo- americanos que tiene en Roddy un aventajado discípulo, porque, además de cantar con convicción y sentimiento- e l do de pecho del artista poprockero- sus evoluciones con la guitarra no son ninguna broma. Fue media hora de sencillez, toma de contacto, demostración de superioridad, de facultades, sensibilidad, sin dejar de bromear con el público ¡Dejad de hablar, no veis que estoy cantando! Media hora para plantear una ecuación que en la hora y media siguiente tuvo una solución feliz y casi inesperada, y demostrando una vez más, por si fuese necesario tras las intoxicaciones veraniegas, que en el principio fue así, y luego, mucho después, llegaron las parafernalias que tantas veces convierten el pop- rock en un marasmo de tecnología. La banda se incorporó pasada esa media hora, poco a poco, paso a paso, casi canción a canción y nuevamente se pudo comprobar que el pop, el rock and roll es un cóctel que no necesita, necesariamente, de la sobredosis. Necesita, eso sí, los ingredientes justos, pero bien agitados en la coctelera y con el toque de angostura exacto, como el que puso el lunes Aztec Camera. Ni luces, ni anfiteatros, ni columnas, ni corsés galácticos. Nada más que dos horas de música: de melodías, estribillos, energía, buen humor, simpatía. Esto es el pop y no hay que darle más vueltas. Lo que había empezado como un dulce y acústico riachuelo, acabó como un torrente repleto de la mejor música de siempre: ecos de los Stones, de los Doors, de Jimi Hendrix, con un Roddy Frame apoteósico, que se despidió del público madrileño como el Jimi de Woodstock, punteando su guitarra con los dientes. No la incendió. No hizo faíía.