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22 A B C NACIONAL LUNES 24- 9- 90 Cien niños dormían en la casa- cuartel contra la que atentó la banda etarra en Cartagena Como guardia asumo el riesgo que corro pero no que atenten contra niños y mujeres Estamos aquí a expensas de que puedan venir a atentar contra nosotros pero lo que no podemos permitir es que atenten contra nuestras familias. Esto es lo que opina un guardia del acuartelamiento que la Benemérita tiene en Cartagena, contra el que la banda terrorista ETA lanzó un coche bomba el pasado día 11, Al frente de esta compañía se encuentra el capitán Antonio Tejero, hijo del ex teniente coronel del mismo nombre, que disfrutaba de unos días de vacaciones, dentro del acuartelamiento pero inmediatamente se puso al frente de la unidad. Con anterioridad ha prestado sus servicios en los Grupos Antiterroristas Rurales (GAR) Está casado y tiene dos hijos, uno de tres años y el otro de año y medio. El mayor se dio cuenta de todo y dijo que había una bomba en Cartagena porque piensa que Cartagena es el cuartel, y el pequeño estaba con unos ojos... Tanto este oficial como el teniente ayudante, Ignacio Moreno, subrayan la positiva reacción de todos los habitantes del cuartel tras el atentado, con las lógicas escenas de nerviosismo. Todos reaccionaron muy bien. Lo que más me ha sorprendido, y me ha gustado al mismo tiempo, es que nuestra gente reaccionó muy bien, sin que se produjera una histeria colectiva. Yo tuve dos muertos por atentado en mi sección cuando estaba en el norte y tuve algunas pegas. Me esperaba más histeria y no se produjo. La reacción ha sido maravillosa. El personal de la fuerza que hay aquí, tanto los guardias como sus familias, son unos fuera de serie. A la pregunta de cómo valora esta acción criminal, Tejero contesta que todo lo que le diga es poco Aunque los daños por el atentado alcanzaron a todo el cuartel, la zona más afectada fue el bloque contra el que chocó el coche teledirigido colocado por ETA. Hoy, una vez retirados los escombros, sólo queda el solar. Cinco familias habitaban cinco de los seis pisos del edificio y con ellas pudo hablar ABC. Antonio, un guardia segundo, cuenta que estábamos charlando, cuando llegó el porrazo Su esposa, María, dice que la primera reacción fue salir a por los crios. Yo pensaba que era la explosión de una bombona de gas. En las ventanas apareció como una luz naranja de fuego. Pensábamos que nos quemábamos y que se nos caía la casa encima. Intentaba salir con mi marido y mis hijos pero no podía porque todo estaba lleno de escombros. Después vinieron los compañeros, el capitán y los bomberos Sobre ETA, Antonio señala que como guardia civil que soy tengo claro el riesgo que corro pero no comprendo la forma como actuaron. Sabían que había mujeres y niños, Lo sabían y no fueron contra unas oficinas sino contra las mujeres y los niños Una hija de este matrimonio, que tiene 12 años está muy mal- según relatan sus padres- Estaba con una jaqueca y se le ha acentuado y tiene mucho miedo ahora. El médico ha aconsejado que no viva aquí, que no vaya al colegio y la hemos mandado a casa de unos familiares que viven en Murcia. Nosotros cada día estamos mejor y nos hemos mentalizado de que es una circunstancia más de la vida que hay que superar. Así de Las familias afectadas piden ayuda: Tenemos apoyo verbal, falta el económico Cartagena. Jesús María Zuloaga destruyendo uno de Jos bloques de viviendas en el que habitaban seis familias que, prácticamente, lo han perdido todo. La acción criminal causó cuantiosos daños materiales, que superan con creces los cien millones de pesetas. En el momento de la explosión un centenar de niños dormían en el acuartelamiento. Estamos aquí nada más que a expensas de que vengan a por nosotros- subraya otro de los agentes- pero lo que no podemos permitir es que atenten contra nuestras familias. Tengo asumido que no sólo ETA, sino cualquier delincuente habitual, emplee su arma y yo tenga que hacer uso de la mía aunque lamentablemente, por las circunstancias que atravesamos, tú puedes hacer uso de tus armas cuando ya te han pegado dos tiros y si tienes la suerte de hacerlo. Si haces uso de ellas antirreglamentariamente ya sabes lo que te espera. Lo que no asumo, y no se por dónde cogerlo, es que atenten contra nuestras familias, contra nuestras mujeres y nuestros hijos ya que por el mero hecho de estar casado con un guardia civil no se tiene ninguna culpa. Los guardias civiles somos personas humanas y asumimos el riesgo, pero a tu familia con cosas como ésta, te la desmoralizan, te la echan por tierra. Si hay un atentado contra el miembro de una familia quedan el resto de los componentes para apoyarse, pero si el atentado es contra toda la familia, ¿quién consuela a quién? Un guardia presente en la conversación señala que al principio, cuando se produjo la explosión, pensó que había sido en la factoría de Escombreras, próxima al lugar. De ETA dice que son unos asesinos que nos quieren matar por el mero hecho de que vestimos el uniforme de la Guardia Civil. Son unos cobardes. Matar en defensa propia tiene alguna justificación pero esto de matar a una persona por el mero hecho, de vestir un uni- sencillo. No te vas a venir ahora abajo. No merece- la. pena Mariano y Manuela tienen: tres hijos. Sobre, el atentado, dicen estábamos durmiendo y se te viene todo encima. Sientes que te asfixias. Esto es horroroso. No se lo que quieren hacer. Estamos tranquilos en nuestra casa, sin meternosxon nadie, somos una familia igual que las demás y ¿por qué nos tienen que hacer esto? Son unos asesinos a sangre fría- apostilla otro guardia- y no puedo entender el significado que pueda tener atentar contra nuestras familias. Uno de los motivos de preocupación es el de las indemnizaciones por el atentado. Algunos consideran que se les debía haber entregado una cantidad a cuenta con el fin de hacer frente a los primeros gastos ya que; en algunos casos, tienen que montar un piso de nuevo. Asesinar a nuestras familias De momento, se les ha realojado en otras viviendas y las comidas las realizan en una residencia de la Armada: promesas tenemos y confiamos en nuestros superiores- dice un guardia- Hemos tenido el apoyo verbal, ahora, el económico, está por ver. Esperamos que sea positivo. Cuando hay un atentado se desplaza nuestro director general, el ministro, pero creo que soluciones no se. toman. Nosotros tenemos la idea clara de que estamos aquí para que nos maten, en Cartagena, en todos los sitios. En principio descartábamos un atentado pero al final llega ETA utilizó el coche teledirigido Cartagena. J. M. Z. La banda terrorista ETA utilizó para atentar contra el cuartel de la Guardia Civil de Cartagena lo que denomina coche kamikaze aunque vaya sin conductor. Según explicó a ABC el capitán Tejero, el atentado se produjo de la siguiente manera, según las investigaciones de la Guardia Civil: Los terroristas aparcaron el coche- bomba en la esquina de una bocacalle que está frente a uno de los muros del acuartelamiento con la parte de atrás dirigida hacia el cuartel. Lo dejaron sobre las 10,40 o las 10,45 y a las dos de la mañana hizo explosión. El sistema que utilizaron fue el siguiente: bloquearon el volante con una barra y dejaron la marcha atrás puesta sin el freno de mano. Después le sacaron los claves al motor de arranque que son conectados a una batería consistente en pilas normales. Colocaron, probablemente, dos temporizadores; el primero sirvió para poner el motor en marcha y, el segundo, poco segundos después, para activar la carga explosiva. El coche recorrió el trayecto desde el aparcamiento hasta el muro del cuartel, llegó a subir un pequeño bordillo y después hizo explosión Una de las razones por las que la carga explosiva no derribó completamente el edificio, lo que probablemente hubiera provocado la muerte de todos sus habitantes, fue el hecho de que las puertas de los garajes que estaban situados en la planta baja estuvieran abiertas. La onda expansiva penetró por esos huecos hacia el patio del cuartel destrozando todos los vehículos que había aparcados. Los únicos muertos fueron los peces de una pequeña fuente que se encuentra junto a la puerta, a unos cincuenta metros del lugar de la explosión. El coche no llevaba metralla sino que fue el propio automóvil el que actuó como metralla al desintegrarse. Tras el atentado, todos los habitantes del acuartelamiento se concentraron en el patio y se adoptaron diversas medidas de seguridad por si ETA hubiera dejado colocado otro artefacto. En alguna ocasión, la banda criminal ha atentado con granadas contra un cuartel espaciando, mediante temporizadores, el momento del lanzamiento.