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96 A B C ESPECTÁCULOS SÁBADO 22- 9- 90 L Orfeo símbolo de la renovación operística del XLII Festival de Oviedo Un esfuerzo asturiano- valenciano- británico Oviedo. Rafael Banús, enviado especial Claudio. Monteverdi vio representada su favola in música L Orfeo en 1607 en el Palacio Ducal de Mantua. La obra está considerada el germen de toda la ópera como género músico- teatral. La nueva teoría dramática la expone en el prólogo el personaje que dentro de la iconografía barroca representa a la Música. Y al final de la ópera el pastor Orfeo, después de haber perdido a su amada Eurídice, es elevado a la divinidad por Apolo. No es una simple coincidencia que la Asociación Asturiana de Amigos de la Ópera escogiese este título como tercer y definitivo jalón para reflejar el cambio de orientación practicado por la nueva directiva, que preside José Ramón Gutiérrez Arias. El XLII Festival dio comiezo el pasado 4 de septiembre en el acogedor teatro Campoamor con una nueva producción de L elisir d amore debida al ovetense Emilio Sagi y ambientada en la región asturiana de Llanes, que cuenta con unos trajes populares muy vistosos. Le siguió otra nueva producción de La bohéme realizada por Horacio Rodríguez Aragón. Tras este Orfeo vendrá Don Pasquale en la ya clásica e ingeniosa puesta en escena de Emilio Sagi, con la novedad de la incorporación de la soprano María Bayo, se cerrará el 8 de octubre con Aida En este cambio se advierte una importancia muy superior en el aspecto escénico y la tendencia a la supresión de los grandes divos- l a única concesión en este sentido es Aida así como de establecer un sistema de coproducciones y de patrocinio de la empresa privada- en el caso de L Orfeo por ejemplo, el Banco Herrero- También se ha buscado fomentar tanto las fuerzas propias (Coro y coro infantil de la propia Asociación, Coro Príncipe de Asturias, Banda de Aviles) como otros conjuntos de nuestro país (Orquesta Sinfónica de Palma de Mallorca, Coro de la ABAO) Cabe por último señalar que ha aumentado a dos el número de funciones de cada ópera. Este Orfeo reunía muchas de las características indicadas. Se trataba de un título infrecuente en las temporadas y festivales de ópera españoles, a pesar de su importancia. Se buscó un montaje de éxito, ya mostrado en el Palau de ia Música de Valencia en 1989, con unos intérpretes distintos a excepción del coro. José Carlos Plaza ha amalgamado en el escenario a cantantes y ejecutantes del bajo continuo, y ha colocado tras ellos un gran tablado donde un animado coro de pastores- o de los moradores del Averno, según los casos- va ilustrando la acción. No hay más elementos escenográficos que una pareja de atlantes, y es el espectacular vestuario de Pedro Moreno lo que llena la escena. Una estructura metálica para la luz constituye el resto del decorado, en el foso los músicos están vestidos de época. No se presente un excesivo rigor historicista, fuera de la utilización de la Orquesta Barroca de la Comunidad Europea, reforzada por los Sacabucheros Reales de Londres (Monteverdi no admite instrumentos modernos) de la presencia de un director especializado como Nicholas Cleobury o de eminentes voces en el estilo, como Carolyn Watkinson o James Bowman, quienes tuvieron a su cargo los momentos más intensos, como la Mensajera y la Esperanza, respectivamente. Thomas Randle hizo un magnífico Orfeo, muy actual en su tensión, y excelentes asimismo la Música de Susan Chilcott, el Apolo de Nigel Robson y el Plutón Caronte del veterano David, Thomas, sin olvidar a la sensible Eirian Davis como Eurídice, el polifacético y gracioso Mark Tucker o los miembros del Coro de Valencia, que dotaron de agilidad al movimiento escénico en esle Monteverdi pasado por la moda liberty. Flamenco- Por jaleos en Sevilla Sevilla. Joaquín Albaicín, env. especial Faltó gente en la noche de la Bienal de Sevilla dedicada al flamenco extremeño que, bajo la convocatoria de Plaza Alta tuvo por escenario el restaurado Corral del Conde. Acompañó el clima y la noche rasa, la taquilla recaudó lo suyo y los artistas ofrecieron io mejor de sí. Mas, insisto, faltó gente. Faltó La Marelu, a quien impidió acudir a la cita con los hispalenses la dolorosa tragedia familiar que hala hace bien poco golpeado. Faltó Juan Cantero, a quien se esperaba. Faltaron los que acaso sean los dos cantaores extremeños de más talla del momento: Ramón El Portugués y El Indio Gitano, imprescindibles en este cartel e incomprensiblemente ignorados. Y yo eché de menos, yo noté la ausencia, sobre todo, de un querido amigo a quien llamó Dios meses atrás a su vera y al que recordó su hermana La Negra en una emotiva letra por jaleos: no estaba Juan Salazar, uno de los más importantes guitarristas que al flamenco ha dado a Badajoz. O, ¿quién sabe? Tal vez sí estuvo. Acompañó El Paquete con inteligencia y buen sentido a La Negra y a Enrique el Extremeño, los cantaores que redondearon las actuaciones de más peso de la noche. La Negra, que es una artista desigual y no siempre deicidida, pero buena conocedora de los tangos y los jaleos (que dedicó a la memoria de su padre, el gran Porrina) sintióse a gusto cantando para Sevilla los sones de su solar. Con gran sinceridad, arriesgando siempre y sin reservarse, su garganta, si se desgarró en los remates más comprometidos hasta salir crecida de ellos, tembló con arte en los meandros. El Extremeño, por su parte, dio su medida sobre todo por bulerías, palo en el que superó, con mucho- al resto de los anunciados. Con antehóriodad había abierto la velada el correcto toque por rondeña de José Antonio Conde, que dejó paso al breve cante- tres letras contadas- por jaleos de un Alejandro Vega que, acompañado al toque por David Silva, si no fue extenso en su hacer, lo poco que hizo lo bordó. Continuó la noche con el cante por jaleos, tangos y bulerías de La Kaíta (su tañedor Miguel Vargas hizo antes un toque en solitario que, a pesar de su sencillez y su cierta monotonía, fue ejecutado en algunos pasajes con agradable intimismo y sabor) La Kaíta cantó con valentía y corazón, y emocionando a veces, por los estilos de su tierra. Cantaora corta, pero con fibra, debe prodigarse más Muy aplaudida fue, así como El Niño de la Ribera en su actuación por taranta, fandangos v ialeos. Aplausos también para Antonio el Camborio, a pesar de que el toque con que acompañó sus bulerías por soleá el bisoño Isaac Feijoo no anduviera, con perdón, muy acompasado que digamos. Sobre todo no existió esa necesaria subordinación del guitarrista al cantaor que se supone y es lógica. Esta circunstancia deslució bastante la actuación de El Camborio (artista que ha grabado mucho y conoció cierto auge en los setenta, y se quedó con el respetable con su camisa negra de El Zorro y sus botines rojos) que no acabó de centrarse del todo. En el baile, cada uno en su estilo- e l uno más espectacular, el otro más pinturero brillaron Eugenio de Badajoz y El Peregrino. LINEAS AEREAS DE ESPAÑA SUBDIRECCION DE APROVISIONAMIENTO Y CONTRATACIÓN DIVISIÓN CONTRATACIÓN SERVICIOS CONVOCA CONCURSOS PÚBLICOS Números Objeto 018 PQD 1853 Mantenimiento correctivo instalaciones Z. I. 1 019 PQD 1854 Mantenimiento conectivo instalaciones Z. I. 2 CONDICIONES: Los. pliegos de condiciones se encuentran a disposición de las empresas interesadas en REPRODUCCIONES CAVERO Virgen de Nuria. 13. 28027 Madrid PLAZO: El plazo de licitación caduca a las 14 horas del día 15 de noviembre de 1990. ENTREGA: La documentación de licitación se presentará, únicamente, por duplicado y en sobres cerrados y lacrados en IBERIA LINEAS AEREAS DE ESPAÑA, S. A. SUBDIRECCION DE APROVISIONAMIENTO Y CONTRATACIÓN DIVISIÓN DE ADMINISTRACIÓN Y CONTROL Zona industrial número 1. Hangar 2. Ala Sur, 2. a planta. 28042 Madrid (Barajas) Para las Empresas interesadas en la licitación de estos Concursos, la DM SII. fijará el día y hora de las visitas preceptivas a las instalaciones, debiendo solicitarlas previa y respectivamente a los teléfonos 91- 329 00 00. Ext. 2210 (Z. I. 1) 91- 587 47 47. Ext. 2210 (Z. I. 2) DIFUSIÓN Y COMUNICACIONES, S. A. La Junta general de accionistas, de carácter universal, en su reunión del día 12 de septiembre de 1990, acordó por unanimidad cambiar el domicilio social a la calle Qauendo, 23, bajo, lo que se hace público en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 150 de la Ley de Sociedades Anónimas. Madrid. 13- de septiembre de 1990. -El secretario del Consejo de Administración, Rafael Jiménez de Parga.