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España La Vía Láctea acaciones La loca noche de Prince en Madrid L cantante Prince le va la noche y esto lo demostró durante los dos días anteriores a su concierto en el estadio Vicente Calderón. Prince llegó el viernes a Madrid, pero su hermano ya había venido días antes para enterarse de la marcha madrileña y saber cuáles eran los lugares de moda y cuáles los restaurantes de fama. El príncipe de la música, como a él le gusta que le llamen, se convirtió en el protagonista de nuestras noches durante los dos días anteriores a su actuación. Si los Rolling Stones fueron mucho más prudentes cuando vinieron hace ahora unas semanas (ellos sólo salieron por la noche una vez finalizados sus dos conciertos) a Prince no le importó que la gente pensara que no se tomaba en serio su trabajo y prefirió dejar su habitación del hotel Palace para introducirse en un Jaguar de color negro que le llevaría a los sitios más punteros de nuestra noche. Su brazo derecho fue una prima de Miguel Bosé, Daniela quien, de la noche a la mañana, se convirtió en la guía de honor del caprichoso cantante. Ya nos había advertido un amigo sueco que Prince nunca duerme. El día anterior a su actuación en Suecia, Prince se pasó toda la noche bailando en ia discoteca más grande que allí había y tan sólo durmió un par de horas. Al parecer, está obsesionado por ver cómo baila la gente en todos los países que visita y aprender así nuevos estilos a la hora de moverse en un escenario. Madrid no iba a ser menos y el cantante pidió conocer las discotecas más marchosas. Durante su primera noche, Prince se colgó uno de sus modelitos y se subió en el potente Jaguar para ver qué material había en nuestra ciudad. Una de sus escalas fue en la discoteca Stella, pero el cantante no llegó a bajarse del coche, ya que mandó a su gente para que viera si había gente en la pista y éstos subieron diciendo que todavía era muy temprano y los habituales seguían en las terrazas. Luego fue al Oh! Madrid y sucedió algo parecido, por lo que Prince se quedó sin bailes y sin discos por una noche. El sábado, la velada fue mucho más divertida. Al mediodía quiso ir a varios restaurantes pero no pudo entrar, ya que estaban cerrados por vacaciones. Al final, optaron por comer en un Bob s, cosa que no le importó mucho, ya que Prince se alimenta de helados y tartas. Por cierto, cuentan que lo que más le gusta es comprar un montón de pasteles y tirárselos a la cara a su hermano, para ver si encesta en la boca. Tras mucho dulce y un poco de visita por la ciudad, Prince se LUNES 23- 7- 90 A Estas insólitas imágenes corresponden a la huida despavorida del cantante Prince (en el centro, de espaldas) cuando vio a varios fotógrafos que le esperaban en la puerta de Archy mientras él cenaba. Prince no quería fotos y sí mucha marcha. De Archy se fue a Pacha y de ahí, al hotel en compañía de tres chicas, que cumplieron todos los deseos del cantante colocó un pantalón amarillo de un sólo tirante y unos botines de diez centímetros de altura para ir a cenar con su equipo al restaurante de Archy. Allí pidió una ensalada Archy y dos licores de café con hielo. Los asiduos del local se quedaron de piedra cuando comprobaron que era Prince quien se sentaba en la última mesa (siempre se pone al lado de la salida de emergencia) quien entró por la puerta del fondo y salió de allí disparado en cuanto aparecieron varios fotógrafos. Prince no soporta que le saquen fotos y es un enemigo de las entrevistas. Demostró su buen estado físico cuando salió disparado del local mientras corría, primero hacia atrás, luego hacia adelante. Prince es un enemigo acérrimo de las drogas y no permite que nadie de su equipo las consuma. De Archy se fue a la discoteca Pacha, que esa noche contaba con mucho público en la pista. Allí volvió a coincidir con la hija de Cira Toledo, Liuva, a quien el cantante no le quitó la vista de encima y con quien compartió una pina colada en una mesa de Pacha. Con Daniela Bosé a un lado y Liuva Toledo al otro, Prince pasó casi toda la noche y sólo al final decidió lanzar- se a la concurrida pista para enseñar lo que mejor sabe hacer: bailar como un descosido sin parar de realizar piruetas, lanzamientos de piernas y movimientos de cabeza que, seguramente, serán irrepetibles en esa pista. La gente estaba encantada y Prince no bajó su tono en ningún momento. Liuva Toledo se fue con su madre a dormir, pero el cantan- te solicitó la presencia de tres chicas habituales de la discoteca, a las que se llevó a la habitación de su hotel para seguir con su fiesta, sólo que ahora particular. Es muy probable que ninguna de las tres olvide esa noche a solas con Prince. Por cosas como éstas son por las que muchos quieren ser estrellas de la canción. Beatriz CORTÁZAR A B C 111