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JUEVES 26- 4- 90 OPINIÓN Escenas políticas- A B C 25 SEVILLA nunca se sabe, fíjate lo de Málaga el verano pasado... De mejor tono todavía es replicar: Claro que mejor hacía como doña Concha, que se retiró en Isla Cristina antes que nadie viera que le faltaba la voz. Espartaco. -S ¡quiere pasar por sevillano cabal y aficionado purista, debe mostrar unas ciertas reservas sobre Espartaco. Hable de Espartaco con muchos peros: Es un gran lidiador, un dignísimo profesional, tiene una cabeza privilegiada, le honra la humildad que tiene, no se le ha subido el éxito a la cabeza, todos nos alegramos mucho de que triunfe cada tarde, pero... Si en el pero añade a continuación la teoría del duende, cualquiera le dará un sobresaliente cum laude cuando le oiga. Julito Aparicio. Qué lástima que Julito Aparicio no se pelee con el toro, no le eche más coraje... Porque arte tiene como el que más, es el toreo que nos gusta aquí... Es de magnífico efecto añadir: Si ése nació en la calle Feria y su madre es la Malena... Queda usted ya como los ángeles si sobreabunda: Más que hijo de Julio Aparicio es hijo de Maleni (pronuncíese aquí Maleni, terminado en i... Lo más de moda es de- cir finalmente: Sevilla siempre tiene un niño para soñar: antes, el niño de Pepe Luis; ahora, el niño de Julio Aparicio... Fernando Cepeda. Quedará como los ángeles si habla del capote de Fernando Cepeda. No de la muleta de Fernando Cepeda, no, siga la moda: hable del capote de Fernando Cepeda. Diga eso de que el tiempo se duerme en las verónicas de Cepeda Añada: En Sevilla vamos a los toros sólo por ver unas verónicas de Cepeda, aquí no nos gustan los pegapases... Frase de muy buen tono es afirmar: Todos los curristas nos hemos hecho de Fernando Cepeda... (Con este breve prontuario disimulará usted perfectamente que de verdad quien le gusta es Roberto Domínguez... Antonio BURGOS Brindis. A Vicente Zabala, en reconocimiento a su respeto por este evangelio, por escribir qué es el toreo según Sevilla. N el Parlamento Europeo se ha presentado una pregunta insólita, sin precedente posible, no sólo en esta asamblea, sino en cualquier otra asamblea democrática. La pregunta deberá ser respondida por don Enrique Barón, presidente del mencionado Parlamento, ilustre socialista español. Todos recordarán, sin duda, a don Enrique Barón, aquel pequeño ministro del Gobierno de don Felipe González, que desempeñó la cartera de Transportes, y que tenía la mala fortuna de que se le cayeran los aviones y le chocaran los trenes, hasta quev le enviaron a Estrasburgo para alejar lo más posible tantas y tan lamentables desgracias y calamidades públicas. La insólita y sorprendente pregunta ha sido presentada por el eurodiputado don Carlos Robles- Piquer, al amparo del artículo 25 2 d. e la Cámara Europea, y dice así: El señor presidente se ha referido (declaraciones al diario El país sábado 24 de marzo de 1990) a su diálogo con el presidente de la comisión, señor Delors, acerca de la conferencia intergubernamental orientada a la unión política y a la unión monetaria de nuestra Comunidad. Dada la gran importancia de todos los matices de este tema, ¿querría el señor presidente explicar con detalle el contenido de su afirmación cuando dijo, en relación con la actitud previa del presidente Delors, lo siguiente: Aquí, en mi despacho, le hice la escena del sofá y cambió de opinión Efectivamente, la extraña frase del señor Barón, presidente del Parlamento Europeo, se halla recogida, entrecomillada, o sea, literalmente, en la crónica de Félix Montera, corresponsal en Bruselas del diario gubernamental, publicada el sábado 24 de marzo del presente año. Imagino al señor Delors sentado en el sofá del despacho del breve y cariñoso, pequeño pero apasionado, tenorio don Enrique Barón, y a éste, reclinado junto a él, sentadito sólo sobre media anqueta y una rodilla en tierra, según la tradición escénica más acreditada en las novembrinas represen- E LA ESCENA DEL SOFÁ taciones del drama de Zorrilla. Llevándose ambas manos enlazadas al corazón, el señor Barón recitaría los famosísimos versos, corregidos para el trance: Cálmate, pues, vida mía; reposa aquí, y un momento olvida del Parlamento la triste cárcel sombría. ¿No es verdad, messié Delors, que en esta apartada orilla me dirá que es maravilla lo que ayer era un horror? Este aura que vaga llena de los sencillos olores de las socialistas flores que brota esa orilla amena; ese agua limpia y serena que mece con dulce arrullo a Felipe el del capullo y a Guerra el de la poesía, ¿no es cierto, paloma mía, que aconsejan lo mejor? Y así hasta el final de los más celebrados y repetidos versos de amor de la lengua castellana. Jacques Delors, al final de la endecha, vería cómo se desplomaba y venía abajo toda su virtuosa resistencia, sus convicciones más íntimas y profundas se tambalearían al arrullo de la pasión amorosa del pequeño presidente español, y ya vencido y entregado, dispuesto a todo por el fuego que brotaba del pecho de don Enrique Barón, replicaría así, parafraseando también los célebres octosílabos de don José Zorrilla y Moral: Callad, por Dios, don Enrisque, que ya no podré aguantar más tiempo sin naufragar y sin que me venga a pique. i Ah! C a l l a d por compasión que oyéndoos me parece que mi cerebro enloquece y que me arde la razón. Me habéis dado, diligente, un filtro infernal sin duda que a rendiros os ayuda la virtud de un presidente. ¿Poseéis alguna cosa, tal vez algún amuleto, que a vos me atrae en secreto cual llama a la mariposa? Tal vez Satán puso en vos de don Felipe la savia, de don Alfonso la labia y el sans facón de los dos. O sea, que messié Delors cayó en las redes poéticas de don Enrique Barón, quien se lo llevó al huerto. ¡Europa está en el bote! Jaime CAMPMANY ZIGZAG Congresos Proliferan los congresos literarios; no es mala señal. Pero, nos preguntamos, ¿tienen mucho sentido los congresos sobre escritores aún vivos? La interpretación es la clave de bóveda de toda investigación cultural. Sin embargo, cuando el escritor interpretado alienta aún y puede despejar muchas incógnitas, ¿es admisible el inclinarse congresualmente sobre sus obras? Porque, mientras tanto, autores y obras de otros tiempos languidecen en el olvido o en la indiferencia. Por sólo citar un ejemplo: aún no existe un texto absolutamente fidedigno del Quijote Cobertura de un viaje Ha terminado el viaje a Cataluña del Príncipe de Asturias con un éxito indiscutible. Como testigo fiel de este viaje ha estado presente, en todo momento, la cadena de televisión privada A- 3 TV, que ha seguido puntualmente el periplo del heredero de la Corona mediante conexiones directas, reportajes especiales y refuerzos informativos de sus servicios centrales. Así, A- 3 TV ha puesto de manifiesto su posición de medio televisivo de alcance nacional. OVIDIO sugesa Antigüedades ¡í Gran Stock de I Mesas de Despacho j Victoríanas en caoba y Raíz de Nogal de 1,30 a 2 x 1 m. d. Domingo Fernández, 5 Tels. 457 66 33- 457 99 60 MADRID