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76 A B C DEPORTES VIERNES 6- 4- 90 2- 0: El Barcelona paladea la Copa Su Majestad el Rey entregó la Copa al capitán del Barcelona, Alesanco. El equipo azulgrana tendrá la satisfacción de participar en la próxima Recopa por méritos propios, no por la renuncia del Real Madrid, que quería copar los títulos, y que ofreció su cara nePreclaros científicos acaban de anunciar que la Tierra será afectada en los próximos treinta años por un aumento de dos o tres grados en su temperatura media. Y probablemente no es casualidad, sino intuitiva sabiduría, que esta predicción haya sido efectuada en vísperas de la final de la Copa del Rey entre el Real Madrid y el Barcelona. No hay duda de que habrá un cambio climático, pero no sabemos los detalles declaró solemnemente en Madrid Hans von Storch, subdirector del Instituto de Meteorología Max Planck, de Hamburgo. Cuando Von Storch dijo esto, sin embargo, aún no se había jugado la final. Ahora, una vez disputada, ya conocemos esos detalles: de la fricción de banderas, blancas y azulgrana, surgió una inflamación progresiva; los alientos y desafíos cruzados en el aire provocaron calores excepcionales; prendieron múltiples sofocos en el áspero estridor del aluminio de las botas y el cuero; de bengala en bengala dejó la pirotecnia humos cegadores; por la calle y la grada se propagaba la llama de la rivalidad, y a veces, el fuego del encono; fueron invadidos unos cuerpos por la quemazón de la derrota, y otros, por los ardores del triunfo... Vea usted, Von Storch, estas cosas tiene que notarlas el planeta. Sin duda, otros dos factores que contribuyen a la elevación de la temperatura terrestre son el estado de ebullición de la cabeza de Johan Cruyff, cuyo cerebro condensa desde hace tiempo hirvientes vapores, y las peculiares tentaciones que tienen algunos jugadores de confundir su oficio con el del herrero, como si la proximidad de los huesos del rival les inspirase el deseo de convertir el campo en una nueva fragua de Vulcano. De la caldera mental del entrenador azulgrana salió esta vez, con destino afortunado, la calenturienta idea de jugar con Aloisio, Koeman y Alesanco como defensas, si bien esta decisión implicaba que Roberto y Eusebio, centrocampistas en teoría, tuvieran que renunciar a gran parte de su capacidad ofensiva para asegurar la vigilancia de las bandas. Frente a la apuesta azulgrana, el Real Madrid quedó desconcertado y su pérdida más notable fue la fluidez que suele impregnar sus avances y combinaciones. Pese a esta carencia de engarce entre sus líneas, Butragueño y Hugo Sánchez- absolutamente desatinados- desperdiciaron remates francos ante Zubizarreta, mientras que el Barcegativa frente a un rival que tenía consigo mismo el reto de demostrar su valía al público... y a su entrenador, Johan Cruyff. La final abundó en crispaciones. Hierro fue expulsado y el Madrid no supo afrontar esa adversidad. Fue muy superior el Barcelona. tes. Amor tomó el relevo, sin que su acción fuese sancionada. Hierro siguió por el mismo camino y García de Loza sí vio su tea encendida. El Madrid se quedaba con diez hombres, pagaba cara su estúpida imprudencia. Una vez más- asaltaba la memoria el recuerdo de los duelos con el Milán- quedó el Madrid en peligro de rpó trar su faceta más ingrata. El imponente líder de la Liga había perdido toda su capacidad de sugestión Su aguante en el segundo tiempo parecía exclusivamente a expensas de que un rapto de orgullo pudiera compensar sus yerros y su incoíoprensible marasmo, porque cada vez se hacía más evidente que los recursos técnicos, en inferioridad numérica, no eran suficientes para anglar la pujanza del Barcelona. El gol de Amor, consecuencia lógica del abrumador dominio azulgrana, ratificó en el marcador lo que ya estaba expuesto en el juego. Los seguidores del Barcelona, que hasta entonces habían desahogado su fiebre interior con lanzamiento de objetos al campo, incendiaron el graderío con un impresionante estallido de júbilo, de tal modo que en esos momentos cualquier colega de Von Storch hubiera estado dispues- Ficha técnica Real Madrid: Buyo, Chendo. Hierro, Ruggeri, Sanchís, Gordillo, Míchel (Aldana, m. 75) Schuster, Martín Vázquez, Butragueño (Julio Llórente, m. 62) y Hugo Sánchez. Barcelona: Zubizarreta, Aloisio (Serna, m. 23) Koeman, Alesanco, Eusebio, Amor (Soler, m. 70) Baquero, Roberto, Julio Salinas, Laudrup y Beguiristáin. Arbitro: García de Loza. Cerró los ojos para no ver varias entradas violentas. Tarjetas amarillas a Míchel, Amor, Julio Salinas, Martín Vázquez, Koeman, Alesanco y doble para Hierro, que fue expulsado en el minuto 49 (antes del descanso) Goles: 1- 0, m. 68: Amor, de cabeza. 2- 0, m. 91: Salinas. lona, a despecho de su posesión de la pelota, sólo conseguía enardecer a su afición- parcialmente asalvajad a- con fogonazos lejanos, apagados por Buyo. Pero muy pronto la frialdad de los detalles tácticos se desvaneció al calor de la violencia. Habían saltado chispas de algunos puntapiés alevosos, y de pronto aparecieron Hugo Sánchez y Aloisio con la antorcha de las bajas pasiones para intentar chamuscarse mutuamente. El arbitro quedó burlado por la ratera condición de ambos, que evitó por ello las amonestaciones correspondien- to a jurar que la temperatura de la Tierra no va a aumentar dentro de poco dos o tres grados, sino diez o doce. Ciertos signos de dignidad, reflejados en algunos ataques tardíos, Vestuarios Toshack: La clave, la expulsión de Hierro La expulsión de Hierro centró los comentarios realizados por jugadores y técnicos de los dos equipos fijialistas en esta Copa del Rey a la salida de vestuarios. Para Benjamín Toshack, entrenador del Real Madrid, la clave de la derrota estuvo en la expulsión de Hierro, sin que ello signifique quitar méritos al Barcelona El técnico gales señaló que el Real Madrid no ha jugado mal. En la primera parte se perdonaron ocasiones que normalmente son aprovechadas por el equipo para marcar y añadió respecto a la actuación del cuadro catalán, que el Barcelona tocó mucho la pelota y no llegó con claridad en los primeros cuarenta y cinco minutos Preguntado por la dureza del juego, el gales explicó que hubo muchas faltas, aunque no me parece que haya sido un partido brusco Con su habitual semblante sereno, Benjamín Toshack finalizó afimando que la alineación del Barcelona fue similar a la del partido del Bernabéu y por eso no me pilló de sorpresa al tiempo que reconocía que su error estuvo en una de sus dos sustituciones: El cambio de Butragueño por Julio Llórente no fue favorable al equipo En el rostro de Cruyff, la felicidad por el triunfo de su equipo se transformó en enojo al conocer las manifestaciones del técnico gales y puntualizó que decir que la clave del estuvo en la expulsión de Hierro es menospreciar nuestro triunfo y apuntilló que si bien el Madrid jugó mucho tiempo con diez jugadores, eso, en fútbol, no significa inferioridad El técnico holandés criticó también el duro juego del equipo blanco- al afirmar que el Real Madrid, con sus duras entradas, ha sido tonto pues muchas de ellas no venían a cuento Cruyff señaló asimismo que su equipo en la Liga no ha sido peor que el Real Madrid pues en enfrentamientos directos mi equipo ha sido mejor para acabar reconociendo que la diferencia ha estado en los otros partidos del Campeonato de Liga Un razonamiento, éste último que muchas veces ha sido esgrimido por el propio presidente del club catalán. En las declaraciones de los jugadores, la atención estaba centrada en el expulsado Fernando Hierro. El jugador madridista salió por la puerta de vestuarios con la mirada altibaja mientras declaraba que me siento culpable de nuestra derrota Para Hierro su expulsión fue injusta ya que el Barcelona ha hecho