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EDITADO POR PRENSA ESPAÑOLA SOCIEDAD ANÓNIMA 21 DE FEBRERO 1990 ABC DOMICILIO SOCIAL SE R RA N O 6 1 28 0 06- M D R A ID DL: M- 13- 58. PAGS. 136 FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA la mujer en la vida pública, en detrimento de sus prerrogativas en la vida privada, ha conducido a la equiparación social de ambos sexos en muchos aspectos y actividades. La lengua, sensible siempre a toda mudanza del entorno, lo ha registrado y acepta el uso. de formas femeninas para designar profesiones, oficios o cargos hasta hace poco reservados a los varones. Los primeros especímenes femeninos detentadores de esos puestos se conformaron con anteponer el artículo oportuno al término habitual del masculino. Y así se decía: la catedrático la médico la juez puesto que con catedrática médica o jueza solía entenderse la consorte del que cumplía esas tareas (recuérdese La Regenta de Leopoldo Alas) Pero hoy- y la Academia lo refrenda- se emplea normalmente la ca. tedrática la médica la jueza para la mujer que así se desempeña. En cambio, los varones, más indiferentes o contemporizadores que las pugnaces feministas, no se han molestado en modificar el término designador de sus funciones, aunque éste acabe en la vocal a tan mayoritariamente denotadora del femenino, y siguen diciendo el artista el pianista o el espada (y no el artisto el pianisto o el espado Las irredentes feministas, sin embargo, erre que erre, siguen despotricando contra el Diccionario de la Academia, porque cobija en sus columnas muestras de lo que llaman machismo palabra que no es correlativa de su feminismo para ser consecuentes, tendrían que decir masculinismo o bien llamar a su actitud hembrismo oponiéndolo al machismo del pobre Diccionario. A veces, incluso, sus formulaciones son contradictorias, porque, por ejemplo, si ya desde al menos Nebrija se dice la poetisa ¿por qué ahora muchas quieren llamarse poetas No se entiende. El género gramatical es asunto bastante simple para el hablante corriente porque no se lo plantea: sabe usar los géneros con corrección mientras habla espontáneamente, y se olvida- s i es que siguió cursos gramaticales- de las definiciones de los textos y los diccionarios. Está acostumbrado a utilizar las etiquetas de masculino y femenino tanto para aplicarlos a ciertas palabras como para distinguir entre los seres animados el macho de la hembra Así, si se le pregunta qué es el género, dirá sin más que género y sexo se identifican. E L ineluctable empuje ascendente de GÉNERO, NÚMERO Y SEXO excluyen cualquier referencia sexual: de la conjunción de un jarro y una jarra Craso error, por cuanto no todas las nadie espera jarritos lenguas disciernen los géneros y, sin Otra noción gramatical, tampoco uníembargo, sus usuarios- a pesar de las voca, el número, introduce nuevas pergayas neutralizaciones difundidas en el turbaciones semánticas. De ordinario, mundo de hoy- saben diferenciar a la asociamos el singular a la mención de la unidad de cualquier clase de objetos y perfección los sexos. Fíjemenos en algunos ejemplos que muestran que la cues- el plural a la de un conjunto de dos o tión del genero gramatical es más bien más unidades (como al decir un libro complicada. No cabe duda de que ma- frente a varios libros Pero si oímos cho coindice con masculino al decir que el caracol es un gasterópodo de el león el padre el toro o el ca- saparece todo sentido de singularidad ballo y que hembra es lo designado y se entiende que todos y cada uno de los caracoles son gasterópodos Este por el femenino cuando se mencionan uso del singular para denotar la clase la leona la madre la vaca o la entera de ciertos entes permite expresioyegua Pero si hablamos de el vencenes como el hombre es mortal donde jo el mosquito el topo que son no sólo queda suprimida la diferencia de masculinos o de la liebre la mos- la unidad y la pluralidad, sino también la ca la golondrina que son femeni- distinción de los géneros: no es preciso nos hacemos caso omiso de su sexo, puntualizar que el hombre y la mujer pues hay machos y hembras entre esos son mortales Así como en el Génesis animalitos. Y hasta al considerar mas- se desgajó Eva de Adán, en la lengua culino el caracol ignoramos- y nos el hombre genérico se bifurca en el quedamos tan tranquilos- que algunos hombre y la mujer Lo mismo ocurre gasterópodos son sexualmente hermafro- -si se usa el plural los hombres r ditas. Parece evidente que el género no cluyen a las mujeres cuando los oponemos a los monos o a los celentées igual al sexo. reos o a los marsupiales los duLa diferencia masculino femenino ques abarcan al duque y a la puede referirse a nociones que nada tie- duquesa mis padres son mi padre nen que ver con el sexo. ¿Por qué el li- y mi madre etcétera. Sería dispendiobro que leemos, el puerto que ha ce- so, y aun ridículo, decir: Me acuerdo rrado la nevada, los brazos que estira- mucho de mi padre y de mi madre. mos son masculinos mientras la Pues bien, por este camino de la eslibra de chocolate, la puerta que abri- pecificación femenina se oyen pintoresmos, las brazas con que medimos son cas manifestaciones. Hace poco, en una femeninos ¿Por qué no confundimos entrevista oral, una señora diputada se el cesto y la cesta o el mazo y refería a la labor de las mujeres en el Congreso de los diputados y las diputa la maza Y ¿por qué los cerezos das Dentro de poco, las autoridades de dan cerezas y las hayas producen tráfico recomendarán precaución a los hayucos En todos estos casos, y conductores y conductoras los párrootros muchos, masculino y femenino cos se dirigirán a sus amados feligreses y amadas feligresas en los hospitales se lamentará la falta de camas para los enfermos y enfermas y celebraremos con pía unción el día de los difuntos y las difuntas Y hasta se escribirá, con la inevitable, económica y carismática barra: Ruega por nosotros nosotras pecaEDICIÓN INTERNACIONAL. dores pecadoras. Un medio publicitario único para transmisión de mensajes comerciales a ciento sesenta naciones Entre tanto, roguemos con fervor por los transgresores transgresoras del idioma. Emilio ALARCOS LLORACH de la Real Academia Española