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327 A B C INTERNACIONAL Unión Soviética MARTES 6- 2- 90 El pulso entre reformadores e inmovilistas La Unión Soviética vive estos meses un intenso debate sobre el futuro de la política de reformas. La perestroika atraviesa un momento crucial en el que, como dijo un observador occidental, ha roto sus puentes con el pasado, pero todavía no ha tendido los nuevos caminos hacia el futuro Partidarios y adversarios de la perestroika sostienen un definitivo pulso, cuyo resultado marcará sin duda el futuro de la URSS. Alexander Yavkovlev constituye el adalid de las reformas emprendidas por Gorbachov, mientras que Igor Ligachev representa a los inmovilistas ortodoxos. El artículo sexto de la Constitución marca el centro del debate. Alexander Yakovlev, el alma de la perestroika S. I. Alexander Yakovlev ha sido el principal consejero ideológico de Mijail Gorbachov desde que éste alcanzó la Secretaría General del PCUS en 1985, aunque siempre actuando en un segundo plano. A él se debe la mayor parte de las formulaciones teóricas de las reformas emprendidas en Alexander Yakovlev la URSS. Partido. Es sin duda un hombre del partido y como buen conocedor de su estructura opina que la perestroika debió haberse hecho hace veinte años Pero cuando intentó hablar de ello hace dos décadas, el entonces numero uno Leónidas Breznev, le envió a Canadá, país en el que vivió durante diez años. Allí conoció a Gorbachov, que realizaba una visita oficial. De vuelta a Moscú comenzó como secretario del Politburó del Comité Central, un puesto clave para tejer los complicados equilibrios entre la vieja guardia y los impulsores de la perestroika Pero a medida que se profundizaba en los cambios, Gorbachov se vio obligado a incluirlo como miembro de pleno derecho, porque necesitaba hasta su voto. Política. Su versión del pluripartismo se resumen en este lema: Necesitamos más socialismo y para tener más socialismo necesitamos más democracia Democracia, como principal objetivo, para el socialismo, ingrediente necesario para su comprensión dentro de la URSS. Los nacionalismos, la burocracia esclerotizada y la gestión económica centralizada son, a su juicio, los principales frenos de la perestroika Economía. Su objetivo es introducir en la URSS leyes de mercado para agilizar la economía. Pese a no ser un especialista, asegura que necesitamos darle más autonomía a las empresas, para que asuman sus riesgos de acuerdo con el mercado Política exterior. A sus sesenta y seis años, Yakovlev ha sido ek colaborador más estrecho de Gorbachov en sus visitas oficiales al exterior. Desde la cumbre de Reijiavik a la de Malta, siempre aparecía tras del numero uno soviético, actuando como impulsor de los principales acuerdos de desarme. Desde su puesto de responsable de las relaciones internacionales del Comité Central, ha acometido la difícil y delicada tarea de liberalización de los regímenes europeos de la órbita soviética y ahora es el principal defensor, ante el aparato de poder, de los intereses de las repúblicas bálticas. Gorbachov tiene en él puesta su confianza desde la etapa de la glasnost en la que colaboró activamente desde su puesto de jefe de Agitación y Propaganda. La reunión plenaria que el Comité Central del PCUS celebró ayer ha estado precedida de rumores de todo tipo e inequívocas muestras de que la pugna entre reformistas e inmovilistas continúa con toda su fuerza. La parte central del debate es el papel que en el futuro debe jugar el Partido Comunista en la sociedad soviética, que hasta ahora ha venido siendo regulado por la posición predominante que le da la Consitución. El pulso ha sido tan tenso que ios partidarios de abolir el monopolio político comunista han debido recurrir a anónimas cartas en la Prensa o a interesadas filtraciones del documento de debate, difundidas por Interfax de Radio Moscú. Si se consolidan las intenciones de Gorbachov para instaurar el pluripartidismo, el PCUS deberá transformarse en un partido político en competencia con otros que todavía no han surgido, o recoger en su seno tendencias organizadas, en las que volverían a identificarse los reformistas y los partidarios de la ortodoxia. La política de apertura de Gorbachov podría no resolver todos los problemas, pero sí es más probable que identifique a sus adversarios. Algunos de ellos se han decantado ya y han quedado en la cuneta del camino abierto por Gorbachov con su singular astucia política. Pero esos son sólo cadáveres. Los que importan son quienes aún tienen fuerza para echar a perder lo conseguido hasta ahora, como Ligachov y sus adláteres. Y a estas alturas son impensables las consecuencias de una vuelta atrás. Igor Ligachov, la cabeza visible de la ortodoxia S. I. Los últimos acontecimientos políticos ocurridos en la Unión Soviética han convertido a Igor Ligachov en el re- i presentante del ala más dura del ¡nmovilismo dentro del sistema, aunque se desconoce si es también la persona que mueve realmente los hilos de todos los sectores que Igor Ligachov intentan poner zancadillas a la perestroika por el lado de la ortodoxia, o es solamente el instrumento de otros. Partido. Ligachov encabezó bajo Andropov un primer intento de reforma del sistema, tratando siempre de mantener su esencia marxista y cuidando de que mantuviese características diferenciadas de la organización política y económica occidental. Después del largo periodo de estancamiento del mandato de Breznev, Ligachov fue nombrado responsable ideológico del partido, en el puesto de secretario del Comité Central, para reformar unas estructuras cuya incapacidad era ya evidente. Desde el punto de vista ideológico, se alinea con el marxismo- leninismo, sin revisiones, en su versión pura y dura, con la condena, eso sí, de los escesos de Stalin y de la corrupta indolencia de Breznev. Política. En octubre de 1988, Ligachov fue destituido de su cargo como ideólogo, para ser sustituido precisamente por Yakovlev, quien viró radicalmente el rumbo del partido. Después de esta defenestración seguía siendo nominalmente el número dos del PCUS, pero bien definido ya como opositor a los cambios. Se opone claramente al pluripartidismo y hasta ahora no ha desaprovechado cualquier oportunidad de advertir sobre las peligrosas orientaciones del partido, que según él habrían llevado a los acontecimientos del Báltico y del Azerbaiyán. Economía. Para Ligachov, lo peor que puede ocurrir es que la URSS se desvíe del buen camino y asuma peligrosas dosis de capitalismo abandonando los viejos principios de la economía centralizada. Los penosos resultados económicos de Gorbachov, de los que no serían ajenos los inmovilistas, son por ahora su principal argumento. Política exterior. Los últimos acontecimientos en Europa del Este han dejado sin apoyos a los inmovilistas, pero éstos a su vez culpan a la perestroika de la destrucción de un área de influencia vital. Para Ligachov, Occidente sigue siendo el culpable de la guerra fría Sus escasas salidas al exterior constituyeron meteduras de pata tan sonadas como su respaldo a Honecker, pocos días antes de su caída, o la defensa del internacionalismo socialista mientras las tropas soviéticas abandonaban Afganistán. El artículo sexto, clave de la supremacía del PCUS El artículo sexto de la Constitución Soviética es la piedra angular de la estructura política surgida en la Revolución de Octubre y consagra el papel predominante del Partido Comunista en todos los aspectos de la vida pública y privada en la URSS. Su reforma podría considerarse, por tanto, como el paso de mayor alcance en todo el proceso de reformas emprendido por Mijail Gorbachov. El artículo sexto señala textualmente: La fuerza dirigente y orientadora de la sociedad soviética y el núcleo de su sistema político, de las organizaciones estatales y sociales, es el Partido Comunista de la Unión Soviética. El PCUS existe para el pueblo y sirve al pueblo. Pertrechado con la doctrina marxistaleninista, el Partido Comunista determina la perspectiva general del desarrollo de la sociedad, la línea de la política interior y exterior de la URSS, dirige la gran actividad creadora del pueblo soviético e imprime un carácter sistemático y científicamente fundamentado a su lucha por el triunfo del comunismo. Todas las organizaciones del partido actúan en el marco de la Constitución de la URSS.