Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MIÉRCOLES 31- 1- 90 ESPECTÁCULOS Crítica de teatro A B C 89 Alta empresa difícil: El príncipe constante de Calderón El príncipe constante Autor: Calderón de la Barca. Adaptación: J. M. Rodríguez Méndez y Alberto González Vergel, director de montaje. Música: Gustavo Ros. Escenografía: José Hernández. Intérpretes: Juan Carlos Naya, María Kosti, Andrés Resino, Carlos Mendy, María José Fernández, Carmen Treviño, Ángeles Martín, Francisco Vicente, Diego Carvajal, J. J. Artero, Alvaro Armentía, Roberto Noguera, Antonio Liza, F. Hernández, José Olmo, etcétera. Teatro Español. Alta y muy difícil empresa, la de poner en pie en un escenario el gran drama religioso de Calderón, El príncipe constante es la emprendida con admirable tenacidad por González Vergel, con cuya reposición, tras representaciones experimentales en otros lugares, inicia su nueva temporada, bajo la dirección de Pérez Puig, el teatro Español. Tanta es la dificultad que ningún realizador contemporáneo se ha atrevido a abordarla. El solo hecho de emprender tal aventura pone un laurel en la larga y brillante carrera de González Vergel. A comienzos del siglo pasado (1804) Goethe le decía en una carta a Schiller, después de haber leído el texto calderoniano: Si la poesía y el arte desaparecieran del mundo, El príncipe constante sería bastante para comenzar de nuevo. Cuando la obra se representó en Weimar (1811) el bellísimo texto produjo un deslumbramiento. Los siglos han pasado. Obviamente, como diría cualquier político de hoy en la incultalatiniparla que hoy se habla. Con los siglos, no ya los gustos han mudado, sino los criterios. ¿Qué hacer con una historia dramática que en los carros del tiempo calderoniano era representada sin cuidarse de crear la ilusión de lo real, por lo que el juego escénico y el movimiento de los actores determinaban el espacio y precisaban el lugar de la acción? La Antología de la zarzuela llega de nuevo a Madrid Madrid. C. G. Mañana comenzará su tercera temporada en Madrid el espectáculo creado hace veincuatro años por José Tamayo sobre la Antología de la zarzuela con su presentación mañana jueves en el Nuevo Apolo tras su triunfal paso por el Victoria barcelonés. Esta corta temporada madrileña marcará el comienzo de una nueva gira mundial en la que volverá a pasear, a lo largo y lo ancho de cuatro continentes, la más genuina música española como es la zarzuela. A este montaje le seguirá, para la temporada 91- 92, una versión diferente de cara a las conmemoraciones del V Centenario. Al frente de la compañía figuran Josefina Arregui, Cristina Carlin y Rosa María Gutiérrez, sopranos; la mezzo Rosalina Mestre, y la contralto María Mérida, en el apartado femenino, y Francisco Castellano, Gustavo Beruete y Ángel Gonzalo, como tenores; Antonio Ramallo y Francisco Romero, barítonos, y el Ballet Antología de María del Sol y Mario Lavega, con dirección musical de Francisco Navarro, que interpretan dieciocho números seleccionados de las más conocidas obras del repertorio zarzuelístico español. Por su parte, José Tamayo mantiene la incógnita del reparto para su nuevo espectáculo Los miserables del que se tiene previsto en estos momentos solamente la fecha de estreno, que será el 5 de mayo en el mismo Nuevo Apolo. Las audiciones para seleccionar a los protagonsitas de este musical internacional continúan ante la presentación de nuevos actores que desean incorporarse al elenco inicial. Los ensayos para Los miserables comenzarán inmediatamente después de la despedida de la Antología a primeros del mes de marzo. y Calderón y Andrés Resino El verso sigue siendo el gran escollo de las representaciones del teatro clásico. El esfuerzo de la dirección por esquivarlo no ha superado esa dificultad. Quizá por eso se ha recurrido a introducir notas ceremoniales, rituales, en la acción. Así, la composición de las batallas, suficientemente descritas, al modo del teatro clásico, en los versos, de Calderón, o la presencia de las Parcas que convierten la acción en ceremonia. No es una tragedia el drama de la devoción calderoniano. No es el hado, no es el destino lo que conduce a la muerte al príncipe constante. Es su voluntad de imponer la ley de Cristo a la de Mahoma. Es su invencible decisión de no ser moneda Grotowski, por no citar sino uno de los in- de canje para que Ceuta vuelva a ser una tentos más radicales, más actuales, se planciudad de mezquitas en manos del rey de teó en el Teatro Laboratorio de Wroclaw la Fez. Así, pues, ni las Parcas ni los soldados expresión del texto de Calderón por una serie balleto- combatientes añaden nada al recide escenas obtenidas mediante trabajos de tado por lo general insuficiente de los actocreación colectiva a partir de la traducción de res. Slovacki. Que de los 2.833 versos del texto obtenido por el traductor Grotowski sólo utiliSin embargo, la enorme frescura, la belleza zara 1.202 ya indica el propósito de dar pre- de los sonetos que constituyen el encuentro ferencia a las sugestiones del texto más que de don Fernando y Fénix; la hermosura de a éste en sí. González Vergel, naturalmente, aquellas estrofas de estas, que fueron pomparte en sentido contrario. El verso es bellísipa y alegría despertando al albor de la mamo. Rara vez alcanza el teatro clásico una alñana que en tiempos mejores para la cultutura verbal semejante. Y no se acoge a la ra aprendíamos ya en el Bachillerato, perfudesnudez del espacio escénico del momento ma la continuidad de la aventura- desventura en que la obra, quizá 1634, en que la pieza del príncipe portugués, basada en los datos es por vez primera representada. Produce un espacio en cierto modo sintético en el que se del Epítome de las historias portuguesas de Faria y Sousa, de que se había servido ya plantan como signos fijos una puerta morisca, aquel drama atribuido a Lope, que Calderón las tapias y portillo que dan a un jardín y la quizá aprovechó, y superó La fortuna adproa de una nave. Signos escénicos a. los versa del infante don Fernando de Portugal que es necesario darles polivalencia. La obra, esencialmente, en sus tres actos ordena esLectura resumamos, directa del gran dracenas que podrían verse temporalmente ocuma, recortes en el discreto trabajo de Rodrírridas en nueve días diferentes, en nueve luguez Méndez, que, al oído, no podríamos gares (campo de batalla, cercanías de Tán- precisar. Empaque ennoblecedor del tempo y ger, antes la costa africana, el jardín del rey de los personajes, en un trabajo serio, respede Fez, etcétera) que no se determinan sufituoso y hondo, cuyas metas han sido más alcientemente en sus diferencias y necesitan tas quetoslogros. Este Príncipe constante los valores verbales del verso para ser enten- pide, como hacía Brecht con los más de los didos como lugares de la acción. suyos, ser objeto de una revisión, recreación constante, hasta el hallazgo de la fórmula deDe ahí que el verso recobre su magnitud finitiva. Una cima como ésta de nuestro teatro básica. El poema fundamentalmente religioso del Siglo de Oro autentifica, legitima el esen el que Calderón describe la supremacía fuerzo y hace merecedores del aplauso a de los valores cristianos sobre los musulmaquienes lo han emprendido. nes en el acto de fe de don Fernando está en primer plano otra vez. Como en el siglo XVII. Lorenzo LÓPEZ SANCHO SE VENDE OFICINA 900 metros construidos, 775,13 m 2 útiles Información: Pradillo, 5 Teléfonos 411 61 47 y 411 61 97 Santa Engracia, 31, 6. PRÓXIMA INAUGURACIÓN Necesita clientela hasta cubrir 2.000 kilos diarios de lencería Zona Carabanchel Concertar entrevista al S 260 40 63 Sr. García Blázquez LAVANDERÍA INVERSIONISTAS: OBTENGAN PARA SU DINERO LA MÁXIMA RENTABILIDAD MEDIANTE OBLIGACIONES HIPOTECARIAS CON LA GARANTÍA DE INMUEBLES LOSADA API 49- Argensola, 2- S 319 5112 ¿QUIERE VENDER SU COCHE? Utilice las páginas de Anuncios por palabras deAlBC 1